Paz, Internacionalismo, Socialismo

Silbando La InternacionalLa hora de la calle

Francisco Frutos Gras 05/12/2011

Por previsto no menos grave, aunque podamos disimular y hablar de un parlamento más colorido. Vayamos a los hechos. Ha ganado el PP, con mayoría absolutísima de escaños sin tenerla en votos, poniéndose de relieve la ley electoral que tenemos. Menos mal que el genio político de Carrillo la negoció. El PP ha ganado sólo medio millón de votos y el PSOE ha perdido más de cuatro millones. Y sigue funcionando el bipartidismo. CiU, hermano catalán del PP, ha tenido el mejor resultado de su historia, a pesar de triturar servicios públicos y derechos, porque poco a poco ha teñido el panorama catalán de pequeños acomplejados nacionalistas, algunos de los cuales han sustituido la procedencia de clase por la seña identitaria. En Euzkadi, al conservadurismo identitario del PNV, otra pieza auxiliar del bipartidismo cuando es preciso, se le une un nuevo conservadurismo identitario con franjas de puños cerrados. Veremos en qué acaba. La UPyD de Rosa Díez ha tenido un excelente resultado, recogiendo muchos votos del PSOE y hasta los apoyos residuales de Ynestrillas. Al no ser de izquierdas ni de derechas, ni hablar de intereses y derechos de clase, ni de guerras coloniales, sólo de la guerra de ETA contra España, la prosa directa y populista de Rosa Díez ha triunfado. EQUO, que tampoco es de derechas ni de izquierdas y apoya las fechorías de la OTAN en nombre de los derechos humanos, se queda sin representación ya que Compromís, el socio valenciano, es una franquicia a medio camino entre CiU y ERC. De los anticapitalistas mejor no hablar ya que tanta revolución permanente y tanto ni producen melancolía.

Y por último, un gran avance de IU, cuya importancia veremos en los próximos meses. De momento ya han hablado algunos expertos, embusteros compulsivos y despistados, proclamando que IU no ha sido capaz de recoger todos los votos perdidos por el PSOE. Hay gente, la que no va de mala fe, que debería hacer cursos de matemáticas políticas y contrastarlas permanentemente con la realidad. El voto al PSOE no ha sido ni es el voto a IU. El PSOE tiene un amplio espectro de votante fijo, sociológico, que le vota pase lo que pase. Ese voto tiene una base en la memoria histórica continuada, el PP es la derecha y el PSOE la izquierda posible, y hay, además, una profunda desactivación ideológica en la sociedad a la que el PSOE ha contribuido tanto como el PP. El PSOE pierde más de cuatro millones de votos que, en su inmensa mayoría, no optan por IU, porque son radicalmente diferentes. El PSOE es procapitalista con tinte social y se ha encargado de difundir, tanto como la derecha, que fracasado el comunismo, no hay más cera que la que arde en el altar de los mercados ni cambio social posible. Una pequeña parte de votantes, perdidos por su izquierda y desengañados de lo que se ha hecho con su "voto útil", vota a IU. Es el votante con más conciencia crítica y menos manipulable. El resto de votos perdidos se dispersa hacia la UPyD, el PP, minoritarios sin suerte, nacionalistas, y la abstención.

Los buenos resultados de IU se producen a pesar de ICV, EQUO, Compromís, y Anticapitalistas. La marca IU hace saltar los números en todas partes. IU tiene hoy un núcleo de voto "fiel", ampliado con nuevos votantes que valoran su coherencia, propuestas y coraje político. SON LOS VOTOS DE IU, de su propuesta política y discurso y de Cayo Lara como principal divulgador del mismo, con los cuales, y con muchos más potenciales, debemos trabajar en la calle, en los centros de trabajo y estudio, en los barrios. Escuchar y recoger ideas, propuestas y alternativas, e impulsar a que sean activos, se informen y formen, se organicen y se movilicen sin esperar que en el Parlamento les representen en exclusiva y les solucionen los problemas. En el Parlamento, y en las instituciones en general, hay una base, una punta de lanza, pero si el PP y las derechas mayoritarias en cada lugar no sienten en su cogote el aliento de la calle, se ciscan en los millones de votos contrarios, en nombre de su mayoría conservadora. Esta actitud sólo puede derrotarse en la unión del trabajo parlamentario y la calle, con una IU que mantenga la tensión moral y política y mejore su perfil actual sin cosméticos ni moderneces. Es IU la que convence y puede convencer más. Y esto nos lleva a la famosa refundación, término usado y abusado. La refundación se inició en la IXª Asamblea Federal, después de un duro y paciente trabajo del PCE y de diversos grupos y personas. No hay más refundaciones en despachos. La continuación está en la calle con la gente, sin perder el tiempo en mesas-camilla, ni en negociaciones de salón. La refundación continúa en el programa político de IU, en su discurso, en la defensa de sus propuestas concretas ante los problemas actuales, contra las políticas neoliberales y en la convicción de que IU es una alternativa de futuro que no se conforma con los resultados electorales actuales.

Ha empezado ya la campaña de reflotamiento del voto útil al PSOE, como propietario del mismo y de la "casa común" de la izquierda. Con sordina todavía, por el batacazo, pero con gestos descarados por parte de los medios afines. IU no debe entrar en esta charca. IU debe ir a lo suyo, dirigirse a sus seguidores actuales y a los potenciales, no para tratarlos como votantes en la distancia y esperar a las próximas elecciones, sino para impulsar su organización y actividad. No autolimitarse ni creer que los votos obtenidos son de propiedad. IU no debe aspirar a ser bisagra, sino alternativa y se lo debe creer. Las actitudes acomodaticias, acomplejadas o pusilánimes no sirven. Es la lección de los pasados años. Y lo principal como siempre: la lucha por un trabajo digno; mantener y ampliar los derechos laborales y sociales; defender los servicios públicos sin recortes ni privatizaciones y un sector empresarial público; impulsar la lucha contra la guerra, por la paz y el desarme. Y, como colofón de todo ello, impulsar la participación democrática y el desarrollo de una conciencia colectiva crítica, por la democracia real con horizonte socialista, frente al capitalismo que ya ha demostrado sobradamente que puede hundir al mundo en la miseria y la guerra pero no ofrecer una vida digna y pacífica a todos sus habitantes.

http://franciscofrutos.blogspot.com

Publicado en el Nº 243 de la edición impresa de Mundo Obrero

En esta sección

Te leo porque estás vivoLos mercaderes de la memoria históricaLa legitimidad del 18 de julio: el cine y la guerraEl significado de las palabras y el mono adivino Juan RequesenVenezuela: La Constituyente Va y es el escudo protector contra el fascismo

Del autor/a

Siria, internacionalismo y paz. Javier Peréz Andújar. EleccionesDebate de investidura, ¿nos merecemos esto?Siria y Próximo Oriente. Occidente, Europa y sus compinches de Israel y Arabia SaudíLucha y conciencia de clase. Reivindicación pasiva y progresíaLuchadores, mercenarios e interrogantes