Resolución IV Congreso del PIEContra el Gran mercado transatlántico

Mundo Obrero Redacción 15/12/2013

El 14 de junio de 2013, la Comisión Europea obtuvo el mandato, de parte de todos los Estados miembros, de negociar con los Estados Unidos de América el Trans-Atlantic Free Trade Area / Zona de Libre Comercio Transatlántica (ZOLCOTA/TAFTA)

Este acuerdo busca instaurar un enorme mercado de librecambismo entre la Unión Europea y los Estados Unidos, yendo más allá de los acuerdos de la OMC, como el tratado que está actualmente en negociación con Canadá.

Este proyecto de Gran mercado transatlántico busca el desmantelamiento de los aranceles que quedan, entre otros en el sector agrícola, y aún más grave, la supresión de las “barreras no arancelarias”. Si se lleva a la práctica, favorecería la competencia incontrolada e impediría las relocalizaciones. Esto conduciría a una igualación por lo bajo de las reglas sociales, económicas, sanitarias, culturales y medioambientales, tanto en Europa como en Estados Unidos. Algunas de las regulaciones de los mercados públicos y financieros en Estados Unidos podrían suprimirse. Este acuerdo sería un medio para que las multinacionales pudiesen eliminar todas las decisiones públicas que pudiesen constituir obstáculos a la expansión de sus mercados.

Asimismo, este proyecto podría introducir un mecanismo de arbitraje privado “inversor-Estado”, que sustituiría a las jurisdicciones nacionales existentes. Los inversores privados podrían de este modo evitar las leyes y las decisiones que no les conviniesen. Tal arquitectura jurídica limitaría la ya débil capacidad de los Estados para mantener los servicios públicos, proteger los derechos sociales, garantizar la protección social, mantener las actividades asociativas, sociales y culturales preservadas del mercado, controlar la actividad de las multinacionales en el sector minero, o incluso invertir en los sectores de interés general como la transición energética.

Más allá del comercio de mercancías, el Gran mercado transatlántico lograría abrir a la competencia los intercambios inmateriales. A través de sus apartados sobre la “propiedad intelectual” y el control del comercio en internet, haría volver por la puerta pequeña la defunta ACTA (Acuerdo comercial anti-falsificación), que fue rechazada por los eurodiputados en julio de 2012, tras una amplia movilización de los ciudadanos europeos.

Discretamente, poderosos lobbys europeos y transatlánticos ya están maniobrando para elaborar junto a la Comisión Europea, única autoridad encargada de la negociación en nombre de todos los Estados miembros, los términos de un eventual acuerdo de aquí a 2015. A la inversa, los ciudadanos, los movimientos sociales, y los diputados europeos, no tienen acceso a las informaciones sobre las negociaciones en curso. Este secretismo limita igualmente la capacidad de los países en desarrollo para intervenir, aunque este acuerdo tendría repercusiones jurídicas y sociales sobre el conjunto del mundo. Al mismo tiempo, Estados Unidos desarrolla sus sistemas de vigilancia masiva en Europa.

El Gran mercado transatlántico sería un nuevo ataque, y sin precedentes, a los principios democráticos fundamentales. El cual agravaría la mercantilización del mundo, con el riesgo de importantes regresiones sociales, medioambientales, y políticas. Hemos conseguido hacer fracasar el Acuerdo Multilateral sobre Inversiones (AMI) en 1997, y el Acuerdo comercial anti-falsificación en 2012, que comportaban los mismos peligros.

Ahora queremos detener el conjunto del Gran mercado transatlántico y llamamos a la movilización más amplia y diversa posible, junto a los otros movimientos europeos y estadounidenses, para obligar a los gobiernos y la Unión Europea a detener estas negociaciones.

El PIE lanza una campaña de información y movilización para hacer fracasar este acuerdo.

Traducción: Guillermo Moreno

En esta sección

Hacia un segundo Foro de fuerzas de izquierdas, verdes y progresistas europeasAlbiol denuncia el “agravio comparativo” impuesto por el Gobierno del PP en la próxima visita de Mahmoud AbbasVenezuela ante la guerra económica de la burguesía, del imperio y su guerra mediáticaLa diplomacia económica y los derechos humanosEl PCE rechaza las sanciones impuestas a Venezuela y exige a la UE el cese de sus actuaciones injerencistas y belicistas

Del autor/a

Hacia un segundo Foro de fuerzas de izquierdas, verdes y progresistas europeasEl PCE estará presente en los actos conmemorativos del Centenario de la Revolución RusaErnesto Alba: "No podemos mantener un modelo organizativo como si no hubiera pasado nada en los últimos diez años"Presentación de Nuestra Bandera en Valladolid y sendas conferencias de Cristina Simó y José SarriónCentella: “Es el momento de la política de unidad para cambiar las cosas en favor de la clase obrera y las capas populares”