Indicadores Socieconómicos de la FIM nº 92El mercado laboral a comienzos del 2014: Seguimos entre dudas y algodones. Encuesta de Población Activa Abril-Junio 2014

José Daniel Lacalle Sousa 23/08/2014

NOTA PREVIA.

Los datos de la EPA del primer trimestre de 2014 se hicieron públicos el 29 de abril cambiando la referencia al censo de 2001; puesto que los anteriores indicadores de esta serie están hechos con referencia al censo anterior ha sido necesario rehacer toda la serie histórica, que se había venida utilizando desde inicios de 2008, este cambio se ha hecho solamente para este indicador y se han dejado sin tocar los datos de todos los anteriores. El retraso en su preparación y publicación es atribuible a otros compromisos del autor, a la necesidad de rehacer la serie histórica y a inexplicables fallos en la accesibilidad a la base de datos del Instituto Nacional de Estadística para el caso de la Encuesta de Población Activa.

La publicación de la EPA fue casi coincidente con el inicio de la campaña electoral para las elecciones al Parlamento Europeo, desde luego en plena precampaña, es por ello que en bastantes casos las valoraciones han tenido un carácter claro de propaganda electoral. Por ejemplo, para el partido de gobierno los datos de la EPA han supuesto un auténtico jarro de agua fría en sus slogans de que ya estábamos en la salida de crisis, rompiendo la tendencia a la destrucción de empleo e iniciando la creación del mismo, de ahí su afán por obviar, en lo posible, comentarios a esos datos y utilizar, en lo posible, los datos de paro registrado en el INEM; la EPA “es solo una encuesta”, dijo en una entrevista el presidente del gobierno, sin atrever a meterse en el charco de hace unos meses del presidente de la patronal, quien llegó a negar la validez de los datos del Instituto Nacional de Estadística. La posición del principal partido de la oposición (por cierto, ambos partidos situados en ese ranking por un más que injusto sistema de asignación de votos y escaños, total y absolutamente obsoleto) es exactamente la contraria, obviar los datos del INEM y asirse a los datos de la EPA, olvidándose que no hace tanto tiempo que su ministra de economía ponía en cuestión no solo los datos de la EPA, sino también los datos de la economía sumergida y los datos de la pobreza en nuestro país.

La valoración de los analistas de la economía y el mercado de trabajo no ha sido, como es lógico, tan chapucera como las indicadas de los así llamados dos grandes partidos. Así, para Daniel Lacalle Fernández, en una visión positiva y optimista, “España tiene potencial para crear millones de empleos netos. Hay que bajar los impuestos ya y no entorpecer la creación de empleo. Se espera una creación de empleo de 650.000 puestos en 2014 (yo estimo 800.000 a 2016) pero no es suficiente. El empleo no va a venir de una administración hipertrofiada que consume casi el 45% de los recursos del país (PIB) y donde el gasto en empleo público supone un 11’9% del PIB superando la media del conjunto de países desarrollados, del 11’3%. Eso sin contar asesores (1.000 millones de euros anuales) ni empleados de empresas públicas” (1). Para Angel Laborda, de FUNCAS, “Podemos estar ante un dato atípico de la EPA o a que sobreestimáramos la fuerza de la recuperación”. “El escenario más probable para el resto del años es que se recupere la tendencia al alza del empleo” (2). Para el diario “20 Minutos”, “La economía española sigue destruyendo empleo”, “La última Encuesta de Población Activa (EPA), la radiografía de la situación del empleo en España, deja unas cifras que desmienten los continuos mensajes de optimismo del Gobierno: el paro bajó en 3.200 personas durante el primer trimestre del años –tradicionalmente malo- ….el primer descenso en este período desde 2005, hace nueve años” (3). Para Manuel V. Gómez, “Las cosas en su sitio. El primer trimestre del año, por tradición, es malo para el mercado laboral y a la salida de una crisis, otra malsana costumbre el empleo va por detrás de la actividad económica”; su diario encabezada la portada con los siguientes encabezamientos: “España toca fondo con la destrucción de 2.000 puestos de trabajo al día”, “El número de empleos cae al nivel más bajo desde 2002) (4).

Existe una especie de consenso en que si bien a nivel macroeconómico parece iniciarse una leve recuperación, a nivel de empleo lo que asoma es un posible cambio de tendencia. El hecho es que, como se verá, por lo que se refiere al mercado laboral la situación de los trabajadores es nada halagüeña, con el paro cercano a los seis millones de personas, la precariedad disparada, con un predominio casi absoluto de la temporalidad, por encima del 90 %, de las nuevas contrataciones, la generalización de la temporalidad a tiempo parcial, las conquistas de los trabajadores en materia de derechos laborales en gran parte desaparecidas en las reformas laborales y de la negociación colectiva y los salarios por los suelos, mientras crece el número de trabajadores con empleo y remuneraciones por debajo del nivel de pobreza.

En este último aspecto, el deterioro de los salarios, se ha producido, paralelamente al deterioro general, el incremento de la ya amplia brecha entre salarios. Según los cálculos de un estudio de EADA (5), el poder adquisitivo (evolución salarial/inflación) entre 2009 y 2013 para los empleados ha caído un 7’22% y para los mandos intermedios un 5’06%, mientras que para los directivos ha aumentado un 9’92%.

LA EPA DEL PRIMER TRIMESTRE DE 2014.

Es cierto que el (débil) proceso de recuperación de la economía y la (débil) disminución del paro existen, lo cual, después de los seis últimos años vividos, sobre todo los últimos cinco, no es harina de otro costal; se sigue donde se estaba, entre dudas y algodones. Las Tablas I y II recogen los datos de las variables básicas del mercado laboral para el primer trimestre de 2014 y su evolución a lo largo de la crisis, desde el cuarto trimestre de 2007. Para todos los efectos nos centraremos en la evolución de esas variables en el último trimestre, finales de 2011, el último año y el punto de partida.

Tabla 1



1.- La actividad (Tabla I y Gráfico I). La evolución del número de activos durante la crisis ha sido creciente, con la excepción de un ligero descenso en 2009 y a partir de ese momento ha sufrido una caída acelerada. Entre finales de 2011 y el trimestre actual en España 554.400 personas o han dejado de buscar trabajo o sencillamente han abandonado el país, volviendo a sus países de origen o emigrando para solucionar su vida en otro lugar; de hecho, según la EPA, la población en edad de trabajar, mayor o igual a 16 años, ha disminuido en 398.300 personas. Desde finales de 2007 la población activa ha caído en 226.000 personas, pero en el último año ha caído en 422.500 y en el último trimestre en 185.000. En nuestro país, el capital humano, por copiar un término del liberalismo económico, está en una auténtica bancarrota, claramente desde la entrada en el gobierno del PP.

Gráfica 1



La tasa de actividad se ha movido dentro de las mismas pautas que el total de activos, si bien dentro de un margen más estrecho, entre el 59’5 y el 63’0%.

2.- La ocupación (Tabla I y Gráfico I). Ha tenido una evolución sistemáticamente a la baja, con un ligero respiro en el último trimestre de 2013 y una nueva caída a mínimos en el primero de este año. Desde finales de 2007 se han perdido 3.737.600 puestos de trabajo en España, 1.184.400 desde finales de 2011, 79.600 en el último año y 184.600 en el último trimestre; la caída de empleo durante la crisis ha sido del 18’2%. La destrucción de puestos de trabajo está siendo, cómo el aumento del desempleo, una auténtica catástrofe, lo que empieza a aparecer es una suave recuperación de la economía sin recuperación de empleo.

La tasa de ocupación también ha tenido una evolución durante la crisis permanentemente descendente, con la excepción de primer trimestre de 2014, rápidamente perdida; durante todo el período de crisis la caída ha sida de 17’3 puntos porcentuales, casi un 19%.

3.- Los asalariados (Tabla I y Gráfico I).Han evolucionado de manera prácticamente igual a los ocupados, dado que la tasa de salarización se ha movido dentro de límites bastante estrechos, entre el 82 y el 83’6%. Las pérdidas han sido permanentes, de nuevo menos en el primer trimestre de 2014, 3.165.500 desde finales de 2007, 1.121.000 desde finales de 2011, 57.500 en el último año y 163.900 en el último trimestre, la caída del total de asalariados durante la crisis ha sido del 18’5%.

Los empleadores y autónomos tampoco han evolucionado de forma positiva, si bien a partir de finales de 2011 cambió parcialmente la tendencia. El total ha disminuido durante la crisis en 601.800 personas, desde finales de 2011 ha subido en 36.400 y después, con altibajos, ha seguido cayendo, 22.100 en el último año y 20.700 en el último trimestre; desde el inicio de la crisis la caída ha sido del 16’6%.

4.- La temporalidad (Tabla I y Gráfico II). Los contratos temporales y la tasa de temporalidad han estado cayendo masivamente desde el inicio de la crisis; de hecho, y ya lo hemos repetido reiteradamente en los análisis de la EPA realizados para esta serie de “Indicadores” desde los inicios de 2008, la práctica empresarial utilizada desde mediados de 2007 ha sido la de expulsar del empleo de forma prioritaria a los trabajadores temporales, la forma más sencilla y barata de ajustar plantillas como forma de mantener beneficios. Entre finales de 2007 y finales de 2009 perdieron el empleo casi 1.35 millones de asalariados temporales, más del25%, entre finales de 2009 y finales de 2011 la pendiente de caída se suavizó, se expulsó a 165 mil, el 4’2% y desde finales de 2011 al primer trimestre de 2013 la caída vuelve a acelerarse, desaparecieron 692 mil temporales, casi un 18’5%; en el último año ha habido una pequeña recuperación de la temporalidad, en 152’5 mil, aunque en el último trimestre han vuelto a bajar. La tasa de temporalidad (Tabla II) cayó de 30’8 (finales de 2007) a 21’8 (finales de 2013) y ha recuperado 1’3 puntos porcentuales (principios de 2014).

Gráfica 2



En ningún momento de la crisis ha ocurrido una sustitución de temporales por fijos, eso explica porqué se han utilizado las expresiones pérdida de empleo, expulsión y desaparición de empleos, y quizás pueda explicar también la estrambótica (por decirlo suavemente) propuesta de “pacto social” (sic) de Juan Rosell, presidente de la CEOE, para que los trabajadores fijos renuncien a sus derechos laborales con el fin de que sus hijos puedan obtener un empleo (6).

La temporalidad se da básicamente en el sector privado de la economía, pero no carece de importancia en el sector público (Tabla III y Gráfico III). En el primero se han destruido casi 1.850 mil empleos temporales, con una pérdida de casi el 41’5%, y la tasa de temporalidad ha caído en 7’9 puntos porcentuales, quedando en el 24%, la pauta de la evolución es prácticamente idéntica a la total que se ha indicado. En el segundo la destrucción ha sido de casi 180 mil, casi un 23’5% y la tasa de temporalidad ha caído en 5’7 puntos porcentuales, quedando en menos del 20% con una evolución casi plana hasta 2011 alrededor de 24,5% y una caída de más de cuatro puntos en 2012 para mantenerse en la parte final algo por debajo 20%. A lo largo de la crisis la temporalidad en el sector privado está siendo alrededor de cuatro veces la del sector público.

Tabla 3



Gráfica 3



5.- El trabajo a tiempo parcial (Tabla I y Gráfico II). Tuvo una subida en 2008 de casi 100 mil personas, aunque las organizaciones patronales (básicamente el Círculo de Empresarios) planteó este tipo de recomendó este tipo de trabajo como el ideal para la época de crisis se mantuvo alrededor de los 2.45 millones hasta finales de 2011 y a partir de ese momento, con el apoyo de la CEOE y el nuevo gobierno del PP, se disparó, con un aumento de 300 mil personas en dos años y un ligero descenso en el primer trimestre de 2014. A pesar de la sangría en el empleo y de la caída de la temporalidad ya analizada, el trabajo a tiempo parcial se ha incrementado durante la crisis en más de 375 mil personas, aumentando la tasa de tiempo parcial en casi 5 puntos porcentuales y colocándose por encima del 16% de la ocupación. El trabajo a tiempo parcial, debe recordarse, es una modalidad de empleo no deseado por los trabajadores, que se acogen a él forzados por las circunstancias; es también un trabajo fundamentalmente femenino, a pesar de que las diferencias entre géneros durante la crisis, las tasas de las mujeres siguen estando entre 17 y 18 puntos porcentuales por encima de las de los varones.

6.- Inmigración y subempleo. Junto con el paro la temporalidad y el trabajo a tiempo parcial son los principales indicadores, dentro de las variables esenciales del mercado laboral recogidas en la Encuesta de Población Activa, de la precariedad existente en el mercado de trabajo.

La población activa inmigrante ha caído durante la crisis en casi 380 mil personas, un 11’5%, en un período en el que la población activa creció en 226 mil, un 10% en el mismo tiempo.. La tasa de inmigración en los activos ha bajado casi dos puntos porcentuales, quedándose en el 12’5%.

El subempleo entre los ocupados ha subido en el período estudiado en casi 810 mil personas, un 50%, en un intervalo en que la ocupación ha perdido más de 3 millones 750 mil personas, como ya se ha visto. La tasa de subempleo ha subido de 7’8 a 14’3%, 6’5 puntos porcentuales, el aumento de la precarización de los contratos laborales es más que evidente también a través de este indicador.

6.- El desempleo (Tabla I y Gráfico II). Está siendo el auténtico cáncer del mercado laboral en la crisis, ha tenido una subida ininterrumpida desde finales de 2007 al primer trimestre de 2013, desde algo menos de los dos millones hasta casi los 6’3 millones, con un incremento de 4.436 mil desempleados, un 228’4% más que en el primer momento de la crisis, en 2013 bajó algo y se mantiene alrededor de los 6 millones. Un descenso de 345 mil parados en el último año, pero solamente de 2.000 en el último trimestre, supondría que manteniéndose ese ritmo se volvería a las cifras de finales de 2007, que no debe olvidarse que eran las mayores de la Europa de nuestro entorno, en el año 2025.

La tasa de paro ha seguido el mismo tipo de evolución que el total de parados, pasando de 8’57% (tercer trimestre 2007) al 26’94 (primer trimestre 2013) y cayendo ligeramente, a muy cerca del 26% (primer trimestre 2014).

Pero hay una serie de datos relacionados con el paro que, desde la perspectiva del total de la sociedad son extremadamente preocupantes. En primer lugar el paro de larga duración (Tabla IV y Gráfico IV), los parado con más de dos años en esta situación han pasado de 291 mil a casi 2.420 mil, más de ocho veces, y los parados de más de un año de casi 685 mil a más de 3’6 millones, más de cinco veces, los parados con más de tres años en esa situación han pasado de casi 245 mil a casi 1.276 mil, más de 4’6 veces. En segundo lugar, como plantea Antonio Bolaños, “el paro de más larga duración será la peor herencia de esta crisis, la más difícil de afrontar…cuanto más tiempo se pasa en el desempleo, más dificultades hay en volver a trabajar” (7), las posibilidades de volver a encontrar trabajo en aquellos que llevan más de tres años son prácticamente nulas para el casi 40% (dos de cada cinco) de más de 55 años y muy difíciles para el 76’5% (superan a los tres cuartos). En tercer lugar, el cada vez menor porcentaje de parados que reciben alguna prestación, entre ellos la gran mayoría de los que llevan tres años, una gran parte de los que llevan más de dos, a los que ya se les ha acabado la prestación por desempleo y se ven reducidos a los famosos y exiguos 420 euros mensuales. En cuarto lugar, el número de hogares en el que todos sus miembros activos se encuentran en paro, 1.885.400 en el primer trimestre de 2014, 53.100 más que hace solamente un trimestre.

Tabla 4



Gráfica 4



7.- El paro flexible (Tabla I y Gráfico II). A pesar del descenso de la temporalidad en la crisis hasta finales de2012, el paro flexible (parados más temporales) no ha dejado de crecer, estabilizándose solamente desde el inicio de 2013, es decir, ha sido mucho más importante el incremento del desempleo que el descenso de la temporalidad, o dicho de otro modo, la expulsión del puesto de trabajo se ha estado dando no solo entre los trabajadores con contrato temporal, si entre las fechas dadas perdieron su empleo 2.137 mil temporales, pasaron al paro casi 2’3 millones de trabajadores con contrato fijo. A partir de finales de 2012 el paro flexible se estabiliza, e incluso baja ligeramente en el primer trimestre de 2014.

8.- Inactividad y ejército de reserva (Tabla I y Gráfico V). La inactividad, aquellos que en edad de trabajar ni tienen ni buscan empleo, ha evolucionado de un modo bastante estabilizado, muy cercanos a los 15’4 millones, con un pequeño descenso en 2008 hasta el primer trimestre de 2013, fecha a partir de la cual inicia un crecimiento perceptible, 177 mil inactivos más en el último año.

Gráfica 5



El ejército de reserva, aquellos que están en condiciones de trabajar pero para los que no existe un puesto de trabajo (que aquí hemos considerado el total de parados más el 45% de los inactivos) ha tenido, de acuerdo con la estabilidad del total de inactivos, una evolución paralela a la del paro, permanentemente creciente, solo con un mínimo descenso en el primer trimestre de este año. El ejército de reserva es un índice del despilfarro de capital humano que posee un país, en el nuestro una cifra que se acerca progresivamente a la del número de ocupados, índice del capital humano aprovechado.

9.- El estado del bienestar (Tabla V y Gráfico VI). Se ha hecho la aproximación a su situación a través de la evolución de la ocupación en la enseñanza, en la sanidad y en los servicios sociales; desde finales de 2007 la ocupación, tanto en enseñanza como en sanidad y servicios sociales, se mantuvo ligeramente al alza hasta 2012 y a partir de ha comenzado a decaer, estando ya por debajo de las cifras de inicio.

Tabla 5



Gráfica 6



10.- Las mujeres (Tabla VI). La situación de las mujeres apenas ha variado desde finales de 2013. Según la EPA ha disminuido ligeramente el número de activas (en 63.400), el de ocupadas (en 3.600), el de asalariadas (en 63.500) y el de temporales (en 41.500) y el de mujeres en paro (10.000), aumentado también ligeramente las que poseen contrato parcial (en 3.700). Con relación a la de los varones en el mercado laboral la situación de las mujeres es de mayor precariedad, menos actividad, menos ocupación, mayor salarización, mayor temporalidad, mayos trabajo tiempo parcial mayor subempleo, mayor tasa de inmigración y mayor tasa de paro; es precisamente en este último en donde es factible ver que las mujeres han sufrido relativamente la crisis, acercando su situación a la de los varones. De hecho, al analizar la última EPA son perfectamente válidas las apreciaciones hechas en el anterior análisis de la EPA para esta serie (8).

Tabla 6



11.- Los jóvenes trabajadores. La situación laboral de los menores de 25 años es sencillamente inadmisible, como ha venido ocurriendo, yendo cada vez más a peor, a lo largo de la crisis (9). La tasa de actividad es bajísima, por debajo del 40%, la tasa de ocupación también lo es, menor del 45%, la de salarización superior al 90%, la de temporalidad cercana al 67% y de trabajo a tiempo parcial cercana al 40%, el 55’5% están en paro. Los “ni-nis”, ni buscan ni tienen trabajo son el 86’2% del total de la población entre 16 y 25 años; el hecho de que nos encontremos frente a una generación perdida es algo posible si no se toman medidas urgentes y eficaces frente este problema.

Tabla 7



NOTAS.

1.- D. Lacalle, “No es suficiente. Análisis de la EPA del primer trimestre de 2014” (29 abril).
2.- A. Laborda, “La EPA decepciona”, “El País. Negocios” (4 mayo) pg. 22.
3.- R.A., “Los datos de paro desmienten el optimismo que vende el Gobierno” “20 Minutos” (30 abril) pg. 6.
4.- M.V. Gómez, “El empleo llega muy tarde a la recuperación”, “El País” (30 abril) pg.20.
5.- EADA-ICSA, “Evolución salarial 2007-2013” (Barcelona 2014), datos tomados de la red.
6.- Participación en el foro económico de “El Norte de Castilla”, ver “El Periódico.com” de 21 de mayo de 2014.
7.- A. Bolaños, “El paro de larga duración se enquista” (El País, 24 de mayo de 2014), pg.23.
8.- D. Lacalle, “El fin de la recesión y el inicio de la recuperación del empleo: un doble proceso entre dudas y algodones”, FIM, IND-87, febrero 2014, pg. 9
9.- D. Lacalle, “El fin de la recesión y el inicio de la recuperación del empleo: un doble proceso entre dudas y algodones”, FIM, IND-87, febrero 2014, pg 10.
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