Plano picado

Película "Comanchería", de David MackenzieComanches que defienden a banqueros

Juan Carlos Rivas Fraile 05/02/2017

Título en España: Comanchería.
Título original: Hell or High Water.
Dirección: David Mackenzie.
País, Año: Estados Unidos, 2015.
Intérpretes: Jeff Bridges, Chris Pine, Ben Foster, Gil Birmingham, Katy Mixon, Dale Dickey.
Guión: Taylor Sheridan.
Fotografía: Giles Nuttgens.
Música: Nick Cave y Warren Ellis.
Producción: CBS Films / Sidney Kimmel Entertainment / Oddlot Entertainment / Film 44 / LBI Entertainment / Oddlot Entertainment production.
Estreno en España: 30 diciembre 2016.

La habrán visto en pocas listas de películas estrenadas en 2016 que no deberían haber dejado pasar, esas recomendaciones casi imposibles de seguir que nos dicen lo bueno que nos hemos perdido y deberíamos por todos los medios intentar recuperar. Sin embargo, como mi buen amigo Santiago Tabernero dejó dicho en Días de cine, (ver reportaje: https://goo.gl/UNU2N2) Comanchería es de lo mejorcito, de lo más selecto del año (él fue más categórico, yo cuido algo más la hipérbole). Muy certeramente la definió como un cruce del espíritu crítico anti sistema capitalista made in Ken Loach-Fernando León de Aranoa con el aroma de los Hermanos Coen escanciado en algunos diálogos marca de la casa Tarantino; todo ello en un neowestern tejano, con ladrones buenos y banqueros malos (como el mundo imaginado por Paco Ibáñez). La generosidad de Santiago me permitirá apropiarme de su talento para servirles esa descripción difícilmente mejorable.

En esta semicomedia cuyo destino trágico se va agigantando con el paso de los minutos, cociendo al fuego lento como los buenos guisos, una pareja de hermanos, separados por el destino que tan desigualmente reparte inteligencia y mala suerte, se enfrenta como atracadores a otra pareja, el sheriff y su segundo, hermanados también por una relación de amor-animadversión; ambos dúos marcados por sus diferencias de personalidad y carácter. Los cuatro actores que los encarnan brillan de manera excepcional, por más que se tienda a destacar a ese gigante que conocemos por Jeff Bridges. Pero sería injusto no ponderar el esfuerzo de “los hermanos” Chris Pine y Ben Foster; el bueno de Gil Birmingham exhibe en menor medida su retranca de comanche pero es igualmente muy disfrutable.

Todo comienza en este Hell or High Water, agudamente titulada en España Comanchería (y no crean que está mal tirada, pues uno de los diálogos explica lo que significa supuestamente la palabra comanche –enemigo para siempre de todo el mundo- y ello revela un interesante perfil en la historia) con un guión redondo, insospechadamente perfecto escrito por un actor de numerosas series para televisión (Hijos de la anarquía, sin ir más lejos) entre cuyos méritos está la excelente tarjeta de presentación de haber trabajado con Denis Villeneuve como guionista de Sicario (2015), Taylor Sheridan. Desde ya espero con mucho interés el estreno de su opera prima en la dirección: Wind River. Por cierto, también trabajó como actor en el primer episodio de una serie titulada Walker, Texas Ranger (1995) protagonizada por Chuck Norris. No sé, igual tenía necesidad de superar algún trauma, porque en Comanchería reaparece precisamente la figura del Texas Ranger en la piel y el especial acento articulado por Jeff Bridges.

La reflexión de fondo que nos deja Sheridan apuntada en diálogos de desarmante lucidez no puede ser más perspicaz, un diagnóstico sobre los sutiles mecanismos de dominación de los que se ha dotado el sistema, que paradójicamente ha convertido en defensores de la ley dictada por los banqueros de hoy a aquellos que fueron despojados de sus tierras por sus antepasados; perseguidores a muerte de los más miserables, estafados por esas mismas rutilantes instituciones crediticias; unos y otros, perseguidos y vigilantes de la ley enfrentados entre sí, como si todos fueran comanches. En esto ni guionista ni director se andan por las ramas y hacen decir a un personaje: “el banco le prestó a vuestra madre lo justo para que siguiera siendo pobre y así poder arrebatarle sus tierras”.

A ese estupendo libreto de un escritor que no sigue patrones le ha sacado todo el partido, mucho, mucho partido, un director que firmó en 2013 Starred Up, aquí renombrado como Convicto, vibrante, hiperrealista, durísimo y magistral título carcelario que reagrupaba entre rejas a un padre y su hijo adolescente. Si se enlazan materiales tan nobles como estos nombres, títulos, historias y director, es fácil imaginar un resultado tan espléndido. Pues eso, de lo más recomendable.

RECOMENDACIONES

TONI ERDMANN. Maren Ade. 2016. Todos los premios del cine europeo para esta sui generis comedia alemana, más dramática de lo que parece, bien le hacen merecer una oportunidad.

CALL BACK. Carles Torras. 2016. Mejor película, guión y actor en el Festival de Málaga. La sombra de Taxi Driver es alargada pero no le perjudica su recuerdo.

COLONIA. Florian Gallenberger. 2015. El tema es muy sugerente, Colonia Dignidad en el Chile destrozado por Pinochet de 1973, pero el resultado es muy decepcionante.

HOTEL EUROPA. Danis Tanovic. 2016. No tan inspirado como con En tierra de nadie (2001) la reflexión de Tanovic sobre la fatalidad de Bosnia-Herzegovina resulta irregular pero valiosa.

HASTA EL ULTIMO HOMBRE. Mel Gibson. 2016. Curioso caso el del objetor condecorado, que hizo la guerra sin disparar un solo tiro y salvó la vida de 75 compañeros. Gibson como acostumbra: vibrante y moralizante.
Reportaje en Días de cine: https://goo.gl/ze45sB

MARIA Y LOS DEMAS. Nely Reguera. 2016. Atentos a la opera prima de esta catalana que dará que hablar. Bárbara Lennie, impresionante.
Reportaje en Días de cine: https://goo.gl/8IWSlJ

Publicado en el Nº 302 de la edición impresa de Mundo Obrero enero 2017

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