El hilo morado... y rojo Gracias a esas centenares de miles de Paquitas y Alejandras fuimos conquistando derechos y emancipando mentalidades, avanzando y creciendo.

Gema Delgado 16/03/2017

Las mujeres que abrieron el camino por el que avanzamos son esas centenas de miles de mujeres que lucharon, luchan, día a día, paso a paso, siempre adelante, por la emancipación de la mujer: en el trabajo, en casa, en el barrio, en el sindicato, en el asociacionismo, en los movimientos sociales y en el Partido. Mujeres anónimas que, como Paquita Martín, crecieron y se educaron con la República, que aprendieron de sus padres republicanos los valores de la dignidad, la justicia social, la igualdad y la conquista y defensa de los derechos de los hombres y las mujeres, la solidaridad, la generosidad y entrega de la militancia, la lucha. Valores que se dedicaron a cultivar en la fábrica, como en la metalúrgica en la que trabajó Paquita 29 años hasta que se jubiló, en el sindicato de CC.OO en que participó en la dirección de la Federación de Pensionistas, en el Partido Comunista que impulsó primero las Asociaciones de Amas de Casa y luego el Movimiento Democrático de Mujeres para abrir grietas a la dictadura. Paquita recuerda con detalle el trabajo en los diferentes frentes... y también cómo las Asociaciones de Amas de Casa se reunían en las iglesias que se lo permitían. Un día un cura las prohibió volver a utilizar su parroquia diciendo que las únicas mujeres que se movían en el país eran las católicas y las comunistas y puesto que no las veía en misa ellas tenían que ser comunistas, “¿quién si no?”, dice Paquita.

Son mujeres que no cesaron de luchar ni un día de su vida, en la guerra, en la clandestinidad, en la cárcel, en el exilio, en la represión, en la solidaridad con los presos franquistas, en el feminismo, contra el patriarcado y el capitalismo que nos explota, aún más que a los hombres, y nos oprime. Gracias a esas miles de Paquitas fuimos conquistando derechos y emancipando mentalidades. Son parte del hilo morado... y rojo porque, como decía Rosa Luxemburg y recuerda en su columna Sol Sánchez, ser feminista y no ser de izquierdas es carecer de estrategia.

Enferma anda esta sociedad para que después de 91 años Paquita se haga famosa tras una sencilla intervención en un conocido programa de las noches de los sábados. Despertó a la audiencia y a la verbena de los periodistas del abrevadero de la sociedad postmoderna del acontecimiento y el espectáculo simplemente por contar una evidencia de perogrullo: dijo que las mujeres estamos marginadas, que no cobramos igual que los hombres, que nuestras pensiones son muy inferiores, que las mujeres viudas que se pasaron la vida cuidando a los hijos y al marido cobran una pensión de mierda, que no tenemos igualdad de oportunidades y que debemos conseguir la igualdad con el hombre. Y cuando la periodista se gira para preguntar al gurú de la economía de turno cómo solucionar la situación, Paquita, le coge el micrófono para decir, que es muy fácil: que las pensiones se suben dando trabajo a las mujeres y hombres jóvenes que están en paro, porque si la gente cotiza a la Seguridad Social habrá dinero para pagar las pensiones. Con el gallinero revuelto y aplaudiendo, Paquita, que nos dice que no la gusta hablar mal, remata “Tengo 91 años pero no soy gilipollas”. Y se convierte en la estrella mediática de la semana.

Dice que a raíz de esa participación en la televisión le paran en la calle para felicitarla. Y todo por decir simplemente algo que reivindicaron las Marchas de la Dignidad el pasado 25 y 28 de febrero: “Somos mayores pero no somos gilipollas”.
Estos días murió otra de las nuestras, Alejandra Soler, con 103 años, una de las primeras mujeres licenciadas en la Universidad Española en los años de la República. Pocos días antes se hacía viral un vídeo suyo en que hablaba de la importancia de la educación en la República y del trabajo para despertar el espíritu crítico en las mujeres. Alejandra, otra de las imprescindibles.

Publicado en el Nº 304 de la edición impresa de Mundo Obrero marzo 2017

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