La primera Compañía de antifascistas españoles que entró en el París liberado pone ya su nombre a un espacio público en Madrid.¡Viva la Nueve! Las alcaldesas parisina y madrileña fueron las encargadas de inaugurar el monolito que recuerda a los españoles que participaron en la liberación de París en 1944.

Foro por la Memoria 29/05/2017

La Historia y la Memoria son el fundamento de la democracia, fueron las palabras con las que Anne Hidalgo señalaba al público asistente la obligación de, como gobernante demócrata, preservar la memoria de un país, de un colectivo, de una sociedad, para que situaciones execrables con las que se enfrentaron los antifascistas en España primero y en Europa después, no vuelvan a repetirse; lo que hoy conmemoramos –añadió también- es una voluntad de paz y libertad; no hay que tener miedo a la historia, porque recordándola podremos mirar al futuro. Quizá por eso o por su condición de descendiente de españoles, una de sus primeras acciones relacionadas con la memoria de España fue, nada más llegar a la alcaldía parisina, denominar a los jardines del propio Hôtel de la Ville que dan al Sena, Jardín des Combattans de la Nueve en junio de 2015, que hizo posible el deseo también expresado por Manuela Carmena de unir los parques de Madrid y París, recordando que por encima de todo la memoria es necesaria para poder conservar la libertad.

A pesar del corte institucional que presidió todo el acto de la mañana del pasado 20 de abril, estuvieron invitadas al mismo la periodista Evelyn Mesquida –responsable de la más documentada edición publicada sobre la Nueve en 2008- y la escritora Almudena Grandes –autora especializada en novela histórica- así como también Rafael Gómez, el último superviviente de la homenajeada compañía, que se trasladó desde Francia para acudir al homenaje y dar, con su presencia, testimonio y realidad de cuanto él y sus compañeros vivieron y experimentaron.

Recordando la 9ª Compañía

Como es sabido, tras el triunfo del general Franco en la guerra, pasan a Francia muchos refugiados españoles huyendo de la represión. Muchos de ellos quedaron retenidos en Francia sin poder trasladarse a Méjico, Chile u otros países del sur de América o del Caribe y pasan a ser, una vez ocupado el país galo por las tropas nazis, miembros de la resistencia guerrillera o deportados a los campos de exterminio, fundamentalmente Mauthausen. Algunos de ellos marcharon entonces a las colonias francesas del norte de África, donde, atraídos por la llamada de Charles de Gaulle a reforzar la resistencia, se alistan en la Legión Extranjera del Ejército Francés; y de allí, los reclutados con experiencia de combate, fueron enrolados en la 2ª División Blindada del general Philippe Leclerc, para formar parte de su 9ª Compañía. Inmediatamente, los propios españoles pasan a denominarla La Nueve que es como se la reconoce ahora en cualquier idioma.

Con la División Lecler entran en batalla frente a Alemania e Italia en el Norte de Africa y recorre numerosos puntos del continente europeo, aún después de la liberación de la capital parisina. Pero como hecho más icónico de su historia, debemos pararnos en él: La Nueve, una vez trasladada al continente avanzaría de forma progresiva con la 2ª División hasta las puertas de París. A mediados de agosto, tras dos meses de combates y victorias, el 20 de agosto de 1944, ante la cercanía de las tropas aliadas, la resistencia parisina se levanta contra los nazis y De Gaulle se pone al frente al golpe decisivo.

La noche del 24 de agosto, con el general nazi Dietrich von Choltitz con la rendición asumida, aquellos republicanos españoles se adentran en las calles de París avanzando por la Puerta de Italia y la Plaza de la Concordia, hasta llegar al Ayuntamiento y a la Comandancia alemana ante un peligro imprevisto: los francotiradores colaboracionistas o resistentes alemanes apostados invisibles en ventanas y mansardas.

El 26 de agosto, las tropas aliadas entran triunfantes en París; los españoles desfilaron frente a la catedral de Notre Dame y escoltaron después al general Charles de Gaulle por los Campos Elíseos con sus tanquetas presididas por la bandera tricolor. Los republicanos seguían luchando por II República perdida.

En memoria de la liberación de Francia

La composición española de la Nueve era sobre todo de militantes procedentes del anarquismo español, aunque también participaran en la compañía socialistas, republicanos del partido de Azaña y algún comunista. Al final de la guerra mundial sólo quedaron 16 vivos de los casi 150 que la compusieron; ninguno volvió a España.

Debemos destacar aquí que durante el avance de la División Leclerc hacia París, fue la 158 División del Cuerpo de Guerrilleros españoles, compuesta por 29 hombre dirigidos por Cristino García Granda, los que cubrían la defensa del mismo de las razzias de las fuerza nazis, además de participar en la liberación de Foix y otras ciudades del sur de Francia. Este cuerpo de resistencia no tiene reconocimiento oficial en España ni García Granda -fusilado por el régimen franquista en 1946 y al que se le reclama una calle o distinción pública en la ciudad de Madrid, donde está enterrado junto con otros opositores del interior- tampoco.

José Antonio Alonso, el teniente Robert, en cabeza de la 3ª Brigada del III Cuerpo de Guerrilleros españoles participaría también en la liberación de las localidades del departamento de Ariège, incluida también la de la mencionada Foix, con su grupo de fuerza militar española.

Publicado en el Nº 306 de la edición impresa de Mundo Obrero mayo 2017

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