Moción de censuraInstrumento de excepción en el actual momento político Ha sido “un golpe” en la mesa, una respuesta contundente, rápida que ha conectado con la indignación de la gente. No cabía otra cosa.

Isabel Salud. Secretaria Institucional del PCE y Diputada 12/06/2017

Los acontecimientos se mueven a una velocidad de vértigo. Por una parte el tablero político se ha visto alterado como reflejo de las importantes y numerosas movilizaciones sociales y sindicales desarrolladas a lo largo de estos últimos años y por otra parte, la corrupción, el saqueo, la usurpación de los dineros públicos, unido a las implicaciones de jueces, fiscales o la citación al mismísimo Presidente del Gobierno, que ha sido la gota que ha colmado el vaso.

Y ante esta situación, no bastaba con las consabidas peticiones de comparecencias en el Congreso, como respuesta ante una ciudadanía indignada y atónita al ver como sus condiciones de vida han empeorado hasta límites insoportables, mientras otros viven a cuerpo de rey, ya sea a través de pagar menos al fisco o a través de la corrupción política, con la participación activa de un sector empresarial que domina la esfera económica y política de nuestro país.

La Moción de Censura ha sido ese instrumento de excepción anunciado por el Grupo Confederal Unidos Podemos porque de excepción podemos calificar el momento político y social. Ha sido “un golpe” en la mesa, una respuesta contundente, rápida que ha conectado con la indignación de la gente. No cabía otra cosa.

Los medios de comunicación al servicio del sistema han salido presurosos a criticar y a decirnos “cómo” se gestiona una Moción de Censura, que les molesta porque pone en el centro del debate la necesidad de echar al Partido Popular del Gobierno y conformar otra mayoría parlamentaria, posible y necesaria.

Pero no se trataba del “cómo”, se trataba de salirse de la senda institucional marcada, para darle otro sentido, otra dimensión, para utilizarla como una respuesta y golpe de efecto mediático, un mensaje a la gente, pero también a los partidos del Congreso, saltarnos los márgenes por donde quiere conducirnos la norma institucional para utilizarla en otro sentido, más amplio y participativo.

Y así ha sido, la Moción sigue su marcha, la marcha que hemos marcado. Es la del camino social y sindical, la puesta en contacto con la sociedad civil para conocer su parecer, para que sea participe, para escuchar y recoger sus propuestas.

Por supuesto que la Moción tendrá su recorrido en cuanto a otras formaciones políticas del Congreso, así como a la gestión de la candidatura a presentar. Instando a las fuerzas políticas a ponernos de acuerdo para echar del gobierno a aquellos que nos han arrojado a la pobreza y a la ruina ética y moral.

Sin embargo, también debemos aprender de los errores cometidos. Precisamente el efecto sorpresa y la inmediatez en la presentación de la Moción, ha supuesto un déficit de gestión y participación en la toma de decisiones. Y la falta de una visión unitaria para la convocatoria de la concentración en apoyo a la Moción, que tenemos que rectificar. Por eso, desde Partido Comunista de España debemos trabajar para unir las luchas sociales y sindicales, que aunque sean diferentes, tienen un objetivo común: cambiar el gobierno y cambiar de rumbo de la política de nuestro país.

Publicado en el Nº 307 de la edición impresa de Mundo Obrero junio 2017

En esta sección

EL PCE denuncia el recorte de libertades y la política represiva del Gobierno del PPEl Partit Comunista condena las agresiones ultras del 9-O y propone una mesa de fuerzas políticas y sociales contra el odio y el fascismoPropuesta de CCOO para un diálogo urgente sobre CatalunyaComunicado de la Junta Estatal Republicana (JER) rechazando el discurso del jefe del estado sobre el conflicto en CataluñaDeclaración del PCE y el PSUC viu ante los graves hechos ocurridos en Cataluña el 1 de octubre

Del autor/a

Instrumento de excepción en el actual momento políticoUrkullu seguirá gobernando Euskadi para los mercados y los poderososEl principio del fin de ETALa crisis desde el mundo laboralElecciones vascas: el comienzo de una nueva etapa