Con vocación de continuidadLas Marchas de la Dignidad, un futuro por construir Las Marchas de la Dignidad, a pesar de sus limitaciones y contradicciones, son hoy el mayor espacio de confluencia social, política y sindical que existe.

Ginés Fernández González 20/07/2017

El 27 de mayo, Madrid fue tomada de nuevo por columnas de gente llegadas de todas partes del país reivindicando y exigiendo una vida digna. Previa a esta acción del Movimiento 22M otras acciones tomaron las calles, a resaltar la movilización del 8 de marzo del movimiento feminista en un momento en el que son asesinadas mujeres por la violencia machista sin que el gobierno del PP se tome interés alguno en dar una solución efectiva. Por ello, las Marchas haciéndose eco de esta situación han añadido al lema la palabra Igualdad.

Tras un ciclo de desmovilización social, fruto de una larga campaña electoral, las calles de este país comienzan a despertar y toman vida de nuevo, al igual que en el periodo de 2014, con movilizaciones de denuncia de las políticas llevadas a cabo por el PP al dictado de las instituciones internacionales -la llamada troika- de recortes y eliminación de derechos, con acciones reivindicativas en un marco institucional diferente en el que las instituciones no tienen la mayoría absoluta de antaño del PP.

Hemos valorado de forma positiva la movilización del 27 de mayo; decenas de miles de personas concurrieron a la convocatoria de las Marchas de la Dignidad. El esfuerzo, otra vez más, fue titánico por quienes (organizaciones, colectivos, territorios y personas) se comprometieron en visualizar que no hay recuperación, que las condiciones de vida de la mayoría de la población son inasumibles humanamente y que tenemos la esperanza que con nuestra acción, con la lucha las cosas cambien. Se sobrepasaron las expectativas que marcaban el contexto en el que se realizaba la movilización. La acción del 27 M ha vuelto a poner encima de la mesa un ideario unitario, unas reivindicaciones colectivas que la mayoría social de este país necesita para cambiar el actual estado de las cosas, propuestas para una vida digna que queremos recordar aquí: Pan, Trabajo, Techo e Igualdad.

En defensa de pensiones públicas dignas y a cargo de los Presupuestos: No al Pacto de Toledo. Por el empleo estable, salarios dignos y la renta básica: Derogación de las reformas laborales. Por la libertad de las personas presas y procesadas por luchar: Amnistía. Por el no pago de la deuda: UE y FMI fuera ya de aquí. Por la defensa de los Servicios Públicos como derechos esenciales. Contra el feminicidio: Nos queremos vivas, ni una menos.

Cerca de 10.000 personas se desplazaron a Madrid en autobuses, en trenes desde Galicia, en vehículos particulares, etc. Los territorios donde las Marchas están organizadas, en buena medida, realizaron un trabajo extraordinario para el éxito de la movilización, trabajo que hay que reconocerle a las organizaciones que pusieron personas y medios para el éxito de la misma. No podemos dejar pasar el agradecimiento a todas las personas que el 27 de mayo salieron a la calle con un sol de justicia y un calor asfixiante, pero con una fuerza increíble, a decirle al capitalismo patrio que hasta aquí hemos llegado y que, habrá más acciones como ésta.

El PCE y las Marchas

Las Marchas tienen vocación de continuidad. Así se decidió en la reunión de la Coordinadora Estatal del 17 de junio, en Barcelona. Desde el PCE apostamos por ello. Lo hemos demostrado con hechos, poniendo medios y personas para ello, aunque aún se puede hacer más y seguramente mejor, y en ese sentido hemos marcado en los órganos de dirección algunas cuestiones que es bueno recordar: Las Marchas de la Dignidad, a pesar de sus limitaciones y contradicciones, son hoy el mayor espacio de confluencia social, política y sindical que existe, posiblemente en todo el periodo histórico no se haya dado un movimiento como este. Se cumple lo acordado por el Partido sobre la elaboración de un programa común como propuesta para la edificación de un bloque social y político capaz de construir una salida a la crisis favorable a la clase trabajadora (el ASDA). Es un movimiento profundamente democrático, horizontal, sin estructuras jerarquizadas, asambleario, participativo, rupturista y con capacidad de movilización. Es un movimiento que se construye desde abajo, desde los territorios, por ello hemos acordado apoyarlo, impulsarlo, fortalecerlo construyendo colectivos de apoyo, coordinadoras, asambleas en todas las localidades, comarcas, provincias, allí donde sea posible. Para ello en la reunión del 17J se acordó trasladar las reflexiones realizadas en Barcelona a todos los niveles. El Partido tiene que ponerse manos a la obra, allí donde haya una organización del partido se tiene que convocar, con otros, una asamblea, acto o el formato que se considere oportuno para debatir colectivamente qué propuestas llevar adelante y de paso, si no lo hay, construir movimiento, fortalecer las Marchas para que, entre otras cuestiones, la movilización descentralizada de final de año sea otro éxito.

Pero, es justo reconocer que también hay tensiones en las marchas: hay una disputa legítima por la hegemonía en las mismas. El debate en las Marchas debe hacerse desde la pluralidad, el respeto pero también desde la lealtad, cuestiones necesarias para el futuro del movimiento, por ello desde el PCE no compartimos algunas de las formas que se dan en el espacio y nos proponemos de acuerdo con otros que coincidan con nosotros, erradicar las malas maneras en este fabuloso espacio de acción y participación.

Ya van 4 años

Han pasado cuatro años desde aquel 1 de julio de 2013 en el que la Mesa Estatal de Frente Cívico lanzó la propuesta de unir fuerzas y movilizaciones en busca de una acción “unitaria, masiva y contundente” contra las políticas del Partido Popular, la UE y el FMI, que con la excusa de la crisis han empobreciendo a la sociedad, propuesta que tras su presentación al SAT y a otros colectivos se puso en marcha con la participación de IU y del PCE. Y que logró que en noviembre del 2013 en todos los territorios del Estado se realizaran importantes movilizaciones que dieron pie al 22M en Madrid. Las Marchas surgen con la intención de ser un movimiento que unifique a las organizaciones y territorios del Estado en una acción común en beneficio de la clase trabajadora y de la mayoría social.

Las Marchas nacen -según reza en su primer escrito- contra el “paro, la precariedad y la represión”, ésta última incipiente e importante en aquel momento –ya se anunciaban las medidas que han conformado la ley mordaza- contra las luchas y en especial contra la PAH. Asumen el lema “Pan, trabajo y techo” tras la elaboración del manifiesto fundacional del 2014. Su objetivo es exceder a la base militante de quienes la conforman y llegar a la amplia mayoría social que sufre los efectos de la crisis, a veces desideologizada y abandonada en los discursos y las propuestas de los partidos del régimen. Su funcionamiento se basa en la aceptación del manifiesto y el respeto a los acuerdos unitarios, respetando la autonomía de los territorios para la ejecución de los mismos, a la vez que cada una de las organizaciones, respetando los acuerdos, puede desarrollarlos en su ámbito incorporando su propia identidad. Su forma de funcionar es por consenso donde el respeto a la opinión del otro y la lealtad son una base fundamental. Son un espacio donde se respeta la identidad, la cultura y la lengua de sus componentes.

Son como un árbol en el que el manifiesto y los acuerdos unitarios son el tronco común y las ramas son los desarrollos que le dan frondosidad al movimiento y a cuya sombra se acogen quienes son privados y privadas de derechos y libertades.

¡¡Qué no son las Marchas!! No es una plataforma partidista en la que se reflejan única y de forma exclusiva las propuestas de una parte. No es una plataforma más fruto de su pluralidad y formato. No es el campo de batalla en la izquierda de partidos o sindicatos. No es un foro de debate teórico ideológico. Es un espacio de unidad, acción y de lucha. No es un espacio para la colonización partidaria que supla la falta de fortaleza de determinadas organizaciones. En definitiva, es un espacio diferente, con nuevas formas de funcionar y con otras formas de actuar.

-----

Acuerdos alcanzados en la Coordinadora Estatal del 17 de junio

1.- Se apoyó el derecho a decidir de las personas y los pueblos. La celebración de la próxima asamblea estatal el sábado 9 septiembre en Barcelona, donde los territorios y organizaciones llevarán propuestas para consensuar acciones concretas de apoyo del 9 de septiembre al 1 de octubre (esta parte está en discusión al no existir consenso suficiente).

2.- La próxima movilización de las Marchas se decidirá en la siguiente reunión estatal (9 de septiembre) de forma orientativa se plantea que podría ser en noviembre o diciembre (teniendo los territorios la libertad de convocar en otra fecha una propia territorial si lo consideran). Se propone la temática contra los recortes y las políticas europeas, a poder ser consensuadamente y en confluencia a nivel internacional. Se crea un grupo de trabajo para avanzar en estas cuestiones de coordinación en este sentido.

3.- Las marchas dan por abierto un proceso de debate interno sobre discusión ideológico-política, debate que debe abrirse también al plano estratégico en cuanto al carácter de las movilizaciones, actuaciones posteriores, proyección, etc., así como al plano orgánico, en lo que se refiere a la manera de funcionar y trabajar de asambleas, participación, etc. El día 9 será una primera toma de reflexiones para seguir avanzando en el debate. Se solicita que dicho proceso de debate se produzca a todos los niveles, en especial desde la base de los territorios. Se proponen para ello las reflexiones y críticas compartidas en la asamblea estatal de Barcelona (recogidas en el acta), y se aporta, por si pudiera ser de utilidad para el debate, el manifiesto consensuado en la jornada de Cataluña.

Publicado en el Nº 308 de la edición impresa de Mundo Obrero julio-agosto 2017

En esta sección

CCOO exige al Gobierno implicación para evitar el cierre de Unipost con 2.400 despidos directos y casi 2.000 indirectosEl gobierno recula y vuelve a reducir las cotizaciones de las empleadas de hogarEduardo Garzón: “Todo es cuestión de la redistribución de la renta, de la riqueza y del poder”Primero se llevaron a los independentistas...Acerca de la Sentencia del Tribunal Europeo de Derechos Humanos sobre el acceso por la empresa al correo electrónico de sus trabajadores

Del autor/a

Por la República Federal Democrática y SolidariaMundo Obrero, un periódico de su tiempoLas Marchas de la Dignidad, un futuro por construirLa importancia del XX Congreso del PCEFortalecer la movilización para construir la convergencia social y política