Hacia la fase final del XX Congreso del PCEConstruyendo debate

Mundo Obrero Redacción 20/07/2017

El debate Congresual está abierto y en marcha. El Comité Federal del pasado 13 de mayo dio luz verde al documento de debate sobre las tesis políticas que configurarán el Manifiesto Programa del Partido para la actual fase política y a las tesis organizativas sobre los que debatir en esta fase final del XX Congreso del PCE. Ambos documentos están a disposición de toda la militancia en la página web del PCE (www.pce.es).

El engranaje del calendario congresual avanza y MO ha puesto las herramientas necesarias para facilitar el trabajo. Ha abierto el Foro de Mundo Obrero para el XX Congreso del PCE. Lo hace llamando al debate abierto y plural, desde el ánimo de la máxima unidad del Partido y con el objetivo de entender cuáles son las preguntas que hoy se hacen millones de trabajadoras y trabajadores para tratar de encontrar las respuestas que muestren que el capitalismo tiene alternativa, que es posible construir un mundo más justo, democrático e igualitario un mundo socialista, el comunismo.

“No se trata de ocultar las diferencias, no se trata de alcanzar falsos acuerdos tácticos, se trata de situar el debate en el ámbito de la política, en el ámbito de las ideas y no en el del tacticismo que busca justificar la creación de bloques diferenciados”. Así animaba José Luis Centella a la participación en el debate a través de una carta a la militancia.

“Hay que plantear la táctica más adecuada para situar al PCE como actor que se implique activamente en la construcción del bloque histórico”. Un bloque político, añadía, que debe disputar la hegemonía ideológica al neoliberalismo y la hegemonía política al imperialismo, tanto a nivel estatal como internacional.
En las 42 páginas que conforman la base de trabajo sobre las que se consolidarán las tesis políticas, se van desgranando los diferentes ejes de análisis, respuesta y propuestas del Partido en cuestiones económicas, sociales, feminismo de clases, modelo de Estado, construcción de bloque social y político para avanzar en la máxima unidad popular posible, etc.

Alianza antiimperialista

La necesidad de un nuevo internacionalismo que plante cara al imperialismo es el eje inicial con lo que se presenta el documento, una alianza antiimperialista frente a las políticas neoliberales, a los tratados comerciales, a la globalización, a la deslocalización, a las guerras para abrir mercados y apropiarse de las materias primas. También frente a una Unión Europea convertida en “instrumento del imperialismo”. “Plantearse cómo ganar esta batalla, frente a un enemigo tan poderoso como es el capitalismo del Siglo XXI, nos debe llevar a los Partidos Comunistas y Obreros, a las fuerzas antiimperialistas, a los movimientos sociales y de liberación, a plantearnos la necesidad de practicar una eficaz política de alianzas y un nuevo internacionalismo. Un internacionalismo que sea capaz de aglutinar esfuerzos y potenciar luchas sociales y políticas en todo el planeta, de forma especial la lucha por La Paz y por el desarrollo de la calidad de vida de los pueblos a nivel mundial”.

Ruptura democrática

El análisis de la realidad nacional se cimienta sobre la crisis del régimen del 78, del intento de una segunda transición al estilo Gatopardo, y de la vía de la ruptura democrática defendida por el PCE como única alternativa justa, democrática y social para construir un nuevo modelo de sociedad, “un nuevo marco social, político e institucional, en el que la economía, los recursos que genera el conjunto de la sociedad y las capacidades productivas se pongan al servicio de la mayoría, dando prioridad a terminar con el paro, la pobreza energética o la falta de vivienda digna, por encima del pago de la deuda a la banca, una sociedad democrática y con los máximos derechos sociales, laborales y civiles garantizados, que esté libre de la lacra que supone el patriarcado, con una política de Paz y Solidaridad que sea independiente de la OTAN y sin bases militares.

“Por ello cuando hablamos de Ruptura, hablamos de romper con quienes han llevado a millones de personas al paro, a cientos de miles a perder su casa, de romper con unas instituciones salpicadas por la corrupción organizada desde el poder, de romper con quienes privan de sus derechos a millones de mujeres víctimas de un sistema patriarcal que genera violencia machista, de romper con quienes quieren mercantilizar la sanidad y la educación, con un mercado laboral en el que el trabajador no tiene derechos y con unas leyes cada vez mas represivas”.
Pero sobre todo hablamos de un modelo de sociedad construido desde la solidaridad, la cooperación, la justicia social, el ejercicio de los derechos humanos y las libertades publicas, en un marco que permita a los pueblos del Estado alcanzar el máximo nivel de autogobierno, un nuevo modelo de sociedad que no tendrá legitimidad si no se da al pueblo la posibilidad de elegir entre Monarquía y República.

Comunistas en los centros de trabajo

“Identificar que la contradicción fundamental está entre Capital y Trabajo nos debe llevar a situar como una prioridad plantear cómo trabajamos para disputar la hegemonía ideológica dentro de la propia clase obrera y capas populares, frente a quienes tratan de conseguir el apoyo de la mayoría social trabajadora para dar legitimidad las políticas neoliberales”, recoge el documento.

“Por lo tanto definir el papel de la militancia comunista en el ámbito del mundo del trabajo, debe ir más allá del plantear cómo tiene que ser nuestro trabajo sindical, el objetivo es determinar cómo conseguimos que la clase obrera, las capas populares, tomen conciencia de que los problemas que sufren, la falta de derechos, el trabajo precario, el desempleo, la violencia machista, y un largo etc, tienen su raíz en el sistema capitalista, y que por tanto es necesario superar el capitalismo y construir una sociedad plenamente libre, justa, sin desigualdades en la que todos los seres humanos, puedan vivir dignamente en paz, es decir una sociedad socialista”.
“Desde esta óptica, es desde la que cobra importancia plantear, que la implicación de la militancia comunista en la lucha de clases tiene un instrumento fundamental en el sindicalismo de clase, y que por lo tanto nuestra apuesta por un sindicalismo socio político tiene la referencia de nuestra lucha por el socialismo”.

Disputa de la hegemonía ideológica

La tesis políticas sobre las que construir el debate inciden en la necesidad de recuperar el espacio perdido en la lucha ideológica. Para ello, considera que es imprescindible entender la cultura y la política cultural desde el punto de vista de la necesidad de crear un contrapoder que dispute la hegemonía ideológica al pensamiento único neoliberal. Por eso, añade, es igualmente imprescindible tener una propuesta propia, de clase, desde el punto de vista de la democratización profunda de la cultura y el control social de los medios de comunicación.

Lucha contra el patriarcado

“Desde el PCE apostamos por seguir trabajando en la lucha contra el patriarcado, desde el Feminismo de clase frente al feminismo postmoderno o de la tercera ola” explica el documento político. Así, considera necesario definir la diferencia entre el feminismo de clase y el feminismo postmoderno. Para el PCE, el feminismo debe defenderse desde una perspectiva interseccional, frente a análisis y propuestas que sólo contemplan la parte superestructural de la dominación patriarcal, por ello es imprescindible añadir el análisis de la estructura económica del sistema de manera que el feminismo que consideramos revolucionario tiene un marcado carácter de clase”.

“Sabemos que las mujeres de clase obrera son quienes padecen unas condiciones de vida insostenibles cuando su empobrecimiento se ve agravado por la violencia que el patriarcado les reserva. Y también somos conscientes de que son otros muchos los condicionamientos que dificultan su desarrollo vital, que merman sus expectativas y que las sitúan en posiciones de mayor desventaja. Tendremos un análisis más certero de la realidad social de las mujeres si nos dotamos de una perspectiva que contemple las diferentes intersecciones que se encuentran con el género y la clase”.

Explotación, violencia machista, desigualdad, brecha salarial, desempleo, feminización de la pobreza, prostitución, pornografía y úteros de alquiler son algunos de los puntos que se analizan en el capítulo dedicado al feminismo de clase.

A lo largo del documento, se van definiendo los diferentes proyectos que, abiertos al debate, marcarán la líneas del trabajo del PCE cuando se aprueben en la fase final del XX Congreso. Propuestas sobre la necesidad de una verdadera revolución democrática y social; las bases sobre las que elaborar el proyecto de nuevo país; la República Federal como nuevo modelo de Estado; y las propuestas para el desarrollo de la política de construcción de Unidad popular.

----

Extracto de la introducción del documento político a debate
EL COMUNISMO HOY


Pasados 150 años de la publicación del Manifiesto Comunista y 100 de la Revolución Soviética, el fantasma del comunismo, al que aludían Marx y Engels, más allá de los avatares de la historia, cuenta con una ventaja innegable, que es su propia razón de ser: el sistema capitalista es incapaz de dar respuesta a las necesidades más elementales del conjunto de la humanidad actual, condena a la miseria y la marginación a miles de millones de seres humanos y amenaza gravemente el porvenir mismo del planeta. Por el contrario, el comunismo incorpora un pensamiento crítico y una propuesta transformadora materialmente viable, es decir se plantea construir ese otro mundo que no sólo es posible sino necesario.

El comunismo, como realidad histórica que es de un tiempo dilatado, que abarca generaciones, y en medio del cual nos encontramos, posee esa actualidad de fondo que históricamente le confiere su propia necesidad social.

A los Partidos Comunistas les corresponde organizar el factor subjetivo que actualice la necesidad histórica del comunismo, promoviendo la praxis del sujeto revolucionario.

Para ello los partidos comunistas no podemos olvidar que jugamos en un terreno minado. Son muchos ya los años en que los mecanismos ideológicos del capitalismo, ya sean sus sistemas de educación básica, sus universidades, sus medios de comunicación o sus producciones artísticas sumisas a las exigencias del mercado cultural propiciado por el pensamiento neoliberal, se emplean a fondo en la construcción de un relato sesgadamente anticomunista de la realidad, sin contrapeso alguno.

Esta realidad, lejos de llevarnos a asumir la derrota nos debe llevar a la exigencia de disputar la hegemonía ideológica al pensamiento neoliberal como expresión del bloque dominante para lo que se necesita prestar una especialísima atención a la comunicación de masas por parte de los partidos comunistas. Probablemente, a día de hoy, tan importante como acertar en el diagnóstico de las situaciones y en la justeza de las propuestas estratégicas y en las tácticas de los Partidos Comunistas, resulte la capacidad para hacerse entender socialmente y para introducir masivamente en las conciencias los contenidos de nuestro discurso.

En ese sentido, será preciso apostar por la cercanía y la humanidad de la militancia comunista (...) esforzarse en romper el estereotipo que de los comunistas se ha fabricado en los laboratorios de nuestros enemigos, retomando para el comunismo, sus organizaciones, sus prácticas y sus militantes, la que fuera su primitiva condición irradiadora de claridad, de ilusión y de esperanza informada, necesaria para articular el factor subjetivo de la revolución y volver a ser reconocidos como vanguardia en el pensamiento y en la acción por el conjunto de la clase trabajadora y las capas populares.

Publicado en el Nº 308 de la edición impresa de Mundo Obrero julio-agosto 2017

En esta sección

El PCA exige la nulidad de la sentencia condenatoria a Blas InfanteLa Concejalía de Asuntos Sociales de Méntrida (IU) avanza en prestación social de forma significativaEl Siglo de VicenteRetos del XX Congreso del PCEConstruyendo debate

Del autor/a

Ofensiva internacional contra Venezuela se propone desmembrar la integración latinoamericana y caribeñaVenezuela repudia seudo informe emitido por la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos HumanosCorea del Norte: el fuego, la furia y el miedoEl PCE apoya la lucha de trabajodorxs de seguridad de los aeropuertos contra la reforma laboral y las contratas a costa de los bajos salarios y condiciones de precariedadDeclaración de los países del ALBA-TCP en apoyo al gobierno y al pueblo venezolano