Fiesta PCEActo central político y cultural sobre el Centenario de Octubre

Mikel Hernández 21/11/2017

En esta 40 edición de la Fiesta PCE, un acto central conmemoraba el centenario de la Revolución de Octubre de 1917 y reivindicaba su legado. Una Revolución que inauguró una nueva era en la historia de la humanidad tras la toma del poder, asentado en la alianza de las masas obreras y campesinas junto a la intelectualidad revolucionaria.

Guillermo Ucar en nombre de la Unión de Juventudes Comunistas de España (UJCE); Sofía García-Hortelano en representación de Espacio 2017, ente creado por el Comité Federal del PCE hace más de un año para la organización de las celebraciones del centenario; José Manuel Mariscal, miembro de la Comisión Permanente del PCE; Rita Janeiro, miembro del Partido Comunista Portugués e integrante de las delegaciones internacionales presentes en la Fiesta y Alberto Garzón, coordinador de IU Federal, intervinieron en el acto haciendo una valoración de la Revolución Socialista de Octubre en su contexto histórico y de las transformaciones revolucionarias que para Rusia supuso su triunfo así como de la trascendencia política, socioeconómico, cultural e ideológico que representó para el resto del mundo.

La vocación permanente de la UJCE como Escuela de Cuadros, formadora de militantes comunistas, impregnó también lo que en palabras de Guillermo Ucar debería ser la conmemoración de Octubre: “no una cuestión folclórica, sino de enseñanza y aprendizaje de aquella experiencia revolucionaria, que no fue un punto final, sino un proceso”. Desgranó Ucar los distintos avances socioeconómicos llevados a cabo por Rusia, tras la instauración del poder soviético y su consolidación luego de haber derrotado a la intervención extranjera y la contrarrevolución blanca: entre otros el acceso de los trabajadores a la educación y la cultura, de la mujer al trabajo y la educación y su reconocimiento de derechos de igualdad, despenalización del aborto y la homosexualidad, pleno empleo y derecho inalienable al trabajo, etc, buscando en una comparativa su contrapunto en la actualidad con el retroceso o la desaparición de esos mismos derechos o similares. Guillermo Ucar llamó a que Octubre no fuese una añoranza, sino un aliento a los jóvenes “seguir formándose mediante la lucha, el conflicto social y el estudio”.

Sofía García-Hortelano enumeró el conjunto de las tareas de formación y debate en el seno del Partido y públicas así como de divulgación, desempeñadas hasta el momento por Espacio 2017. Al igual que el camarada que la había precedido en la tribuna, enumeró los logros del poder soviético, “la vocación de mayoría de los bolcheviques como garantía de éxito de un proceso revolucionario que no fue espontáneo, sino de acumulación de fuerzas, que contó con la organización de los soviets como base del poder”. Reivindicó el papel de un Partido identificado con la historia de la lucha de clases y el compromiso de lucha contra el capitalismo.

José Manuel Mariscal, miembro de la Comisión Permanente del PCE, calificó la lucha por la emancipación de los trabajadores y trabajadoras como “la más audaz de las empresas”. En su criterio, la “Revolución de Octubre es el sí se puede más hermoso y real del siglo XX, pues iluminó la posibilidad del triunfo sobre los explotadores”. “No es un ejercicio de nostalgia lo que ahora hacemos al conmemorar Octubre, señaló, sino la constatación de una realidad que 1917 nos enseñó, y es que sin romper con el capital no es posible la emancipación”, una emancipación que integró también a las mujeres.

Mariscal denunció el carácter hipócrita de la democracia parlamentaria y de la socialdemocracia bienpensante y se reafirmó en que “debemos referenciarnos sin complejos en los logros de la Revolución de Octubre pero sin ensimismarnos en las glorias”.

Frente a la inoculación del miedo al comunismo, Mariscal llamó a resignificar el comunismo, reapropiarnos de él, “y no como una simple crítica moral al capitalismo”, sino como una concepción emancipatoria con base teórica y organizativa.

Emulando la consigna de paz, pan y tierra, “hoy como en 1917 gritamos también paz, pan, tierra, techo y trabajo”, concluyó Mariscal.

Rita Janeiro trasladó un saludo fraternal del Partido Comunista Portugués a la Fiesta del PCE y reafirmó el compromiso de su Partido en la lucha por la Construcción del Socialismo. Expuso el significado de la Revolución Socialista de Octubre de 1917 como la inauguración de una nueva era de progreso, justicia social y libertad para los pueblos. “Conmemorar el centenario de Octubre es, dijo, denunciar lo que el capitalismo representa como flagelo para la sociedad y para los pueblos y valorizar el papel transformador de los trabajadores, de su organización y su lucha”, es en definitiva, concluyó, “un tributo al avance de la lucha emancipatoria”.

En el cierre del acto, Alberto Garzón reflexionó acerca de la lectura contextualizada de los textos de la Revolución Rusa como la mejor manera de traerlos a colación al presente e inspirar la realidad cotidiana. Alabó la capacidad heterodoxa de Lenin para teorizar la posibilidad de la Revolución en un país atrasado, la búsqueda de la hegemonía mediante la alianza de clases, su capacidad para la crítica, para estar en minoría, para actuar entre las masas.

Recordó Garzón que históricamente las élites alternan su táctica de dominación: ora la eliminación del adversario ora la del reformismo. “Octubre de 1917 demostró que la toma del poder era factible, que era posible derrotar a las élites y que sin Octubre los derechos de los que hoy disfrutamos no existirían”, señaló Garzón.

El derecho al trabajo, a la huelga, a la sanidad, a las pensiones y otras conquistas del Movimiento Obrero se deben también al miedo de las élites al contrapeso de la URSS, por ello, tras su desaparición, “hoy las élites descansan más tranquilas”, afirmó. Denunció también el hecho tan en boga que muestran las encuestas de opinión pública, acerca de la percepción distorsionada que se tiene sobre qué país desempeñó el peso fundamental en la derrota del nazifascismo. “Nunca se hubiera ganado al nazismo sin la URSS”, aseveró Garzón.

Hizo hincapié en la idea de que sin organización no hay transformación posible: “perdemos derechos por nuestra debilidad... si no nos organizamos, vamos a ser derrotados”, apuntó. Defendió la importancia del concepto de clase social y de cómo se ha neutralizado el combate haciéndole creer al desempleado y los trabajadores que son clase media. “Ser comunista hoy es actuar contra un sistema criminal”, dijo. Llamó a la izquierda a canalizar la frustración de las capas populares para que la rabia que genera el capitalismo no alimente al fascismo. Retó a organizar el conflicto con inteligencia colectiva, para “pasar del reino de la necesidad al de la libertad” y a reivindicar Octubre no como una pieza de museo sino como una inspiración para el futuro.

Publicado en el Nº 311 de la edición impresa de Mundo Obrero noviembre 2017

En esta sección

ConstituirCelebración en Rusia del centenario de la Revolución de OctubreLa Revolución rusa y el movimiento obrero europeoAsturias reivindica la vigencia del octubre soviéticoAlejandra Kollontai y la Revolución rusa

Del autor/a

Acto central político y cultural sobre el Centenario de OctubreLa política de apaciguamiento y la falaz “No-Intervención” en la guerra de EspañaEl brindis de Rembrandt por la victoria del Ejército RojoPresentación Crowfunding Mundo Obrero RadioCentella: "Nuestro objetivo como Partido Comunista es acabar con el capitalismo"