Por qué Murcia debería estar en el foco de atención y usted no la veEl tren por abajo, yo por arriba El “muro de la vergüenza” dividiría el casco urbano en dos. Sería de 9 km de largo y de 5 de alto y en algunos puntos pasaría a 80 cm de las casas.

Mada Bode 28/11/2017

Tras la cuestión catalana, la realidad continúa al margen de lo recogido en la mayoría de medios de comunicación: la cronificación de la corrupción en el Partido Popular a través de casos como la trama Gürtel o la gestión del Canal de Isabel II, la brutal ratificación en el Senado del acuerdo de libre comercio entre la UE y Canadá (CETA) donde el PP tiene mayoría absoluta, o la contundente respuesta ciudadana que está teniendo lugar en la Región de Murcia, y que ya no saben cómo tapar.

El sujeto o protagonista de esta última oración nuevamente será el Partido Popular y en este texto lo verán aparecer como Ministerio de Fomento, Gobierno Regional de Murcia o ADIF - Administrador de Infraestructuras Ferroviarias - una entidad pública empresarial española dependiente a su vez del Ministerio.

Hace unas semanas, el 28 de octubre, veinticuatro autobuses desembarcaron en Madrid ante las puertas del Ministerio de Fomento procedentes de la Región de Murcia, para pedir el soterramiento de las vías del Ave a su paso por la ciudad de Murcia. En la manifestación participaron 10.000 personas según datos de la Plataforma Pro Soterramiento, principal agente impulsor de esta lucha vecinal, y tuvo cierta repercusión en medios. Las razones para que Murcia consiguiera asomarse en la parasitada y saturada parrilla televisiva –aunque fuera brevemente- son los dos meses de protestas y manifestaciones que tienen lugar a diario en la capital murciana, al borde de las vías de tren.

Si les parece llamativo, más lo será conocer que esta reivindicación lleva treinta años en pie, una lucha constante y pacífica por el soterramiento de las vías. Su lema es sencillo y claro: “El tren por abajo, yo por arriba”.

Sin embargo, la realidad que se ha gestado es muy diferente a la deseada por los vecinos y vecinas: la inminente llegada del AVE en superficie, con la instalación de un muro de nueve kilómetros de largo y cinco metros de alto en la ciudad, que en algunos casos se situaría a ochenta miserables centímetros de las viviendas. Al inicio de las obras, uno de los técnicos llegó a decir ante las quejas de un vecino: "Si no puede entrar de frente a su casa, entre de lado", según recoge el diario la cronicadelpajarito.com

A estas alturas se le conoce como “El muro de la Vergüenza” y dividirá el casco urbano en dos zonas, aislando a unas 200.000 personas y dejándolas casi incomunicadas. La oferta se completa con una catenaria de 25.000 voltios al lado de las casas.

Puesto que la idea lleva décadas acechando en la región de Murcia, en estos años han surgido propuestas alternativas para evitar partir una ciudad en dos de manera dramática, como utilizar la cercana estación de Beniel, a tan solo 10 minutos del centro en tren. En el año 2006 un convenio presentó un proyecto de soterramiento integral al que dieron su apoyo todas las administraciones y los vecinos de la ciudad, que se publicó en el Boletín Oficial de la Región de Murcia (BORM). En 2015, la entonces ministra de Fomento, Ana Pastor, prometió el soterramiento del AVE para finales de ese mismo año, lo dijo antes de las elecciones municipales y autonómicas, aunque nunca más se supo.

Como aderezo final, todo el asunto del AVE tiene aires de corrupción al más puro estilo PP, con un posible desvío de fondos públicos en la adjudicación de las obras del AVE. Hace poco hemos sabido que ocho grandes constructoras españolas, adjudicatarias de obras entre Murcia y Crevillente, han sido encausadas para responder por el “macrofraude del AVE” en el Juzgado de Instrucción número 9 de Murcia, según titula el periódico La Verdad.

En septiembre comenzaron las protestas que tienen lugar a diario, ha habido desde una acampada vecinal, a 200 músicos interpretando la canción de Pink Floyd 'The Wall' junto a centenares de vecinos/as, pasando por duras cargas policiales, sus correspondientes heridos y detenciones, una increíble y multitudinaria manifestación con 50.000 personas - la mayor registrada en la ciudad -, la ya mencionada en Madrid con 10.000 personas ante el Ministerio de Fomento y la reciente denuncia ante la Fiscalía Superior del TSJ contra el presidente de la comunidad autónoma, Fernando López Miras, y el alcalde de Murcia, José Ballesta, por no dar cumplimiento a un acuerdo adoptado en el pleno municipal de julio de 2016 para pedir la paralización de las obras, quienes habrían incurrido en una presunta prevaricación por omisión. “Tienen la posibilidad de actuar y no lo están haciendo” han señalado desde el movimiento vecinal.

La Plataforma Pro Soterramiento junto a los vecinos y vecinas han resultado ser incansables, recordando a otros conflictos de lucha vecinal como el del barrio de Gamonal en Burgos, que se saldó a favor de la ciudadanía, aunque no contaba en su contra con toda la atención mediática centrada en Cataluña, como es el caso de Murcia y el del resto de conflictos que están fuera de plano en estos momentos.

Por el momento, el AVE llegará en superficie, han dicho que de manera “provisional”, con el compromiso de acometer el soterramiento de las vías en fases posteriores.

El 23 de Noviembre, la Plataforma Pro Soterramiento acudirá a Bruselas para intervenir en la Comisión de Peticiones de la Eurocámara, donde se celebrará un debate sobre el tema a solicitud de la misma, dicha solicitud fue cursada por Joaquín Contreras, presidente de la Plataforma Pro Soterramiento, en el año 2014.
Como anécdota, mencionar que la actual Estación de Murcia del Carmen iba a ser provisional y está a punto de cumplir 150 años.

Publicado en el Nº 311 de la edición impresa de Mundo Obrero noviembre 2017

En esta sección

SediciónEl tren por abajo, yo por arribaEl discursoConfundirTodas somos Juana

Del autor/a

El tren por abajo, yo por arribaEduardo Garzón: “Todo es cuestión de la redistribución de la renta, de la riqueza y del poder”Hoy hemos contado hasta 39Las tesis de abril (1917). Una lectura actualizadaElvira Ramos: “El problema es por qué las mujeres no aceptan puestos de responsabilidad o por qué el Capital no les da esos puestos”