Seguimos

Va de frailes esta vez... El abad de Cuelgamuros ha sido denunciado por las familias de ocho personas que fueron enterradas sin su consentimiento, por un delito de atentado contra la autoridad, desobediencia y denegación de auxilio.

Asociación Foro por la Memoria Democrática 25/01/2018

Iniciábamos las fiestas con la posición en contra, por parte del Senado, a la propuesta del grupo socialista a la modificación de la ley 52/07 o de Memoria (que no lo es) coincidiendo en el décimo aniversario de su aprobación en las Cortes. Si en estos años ha sido posible la proclamación de leyes y reglamentos en diferentes territorios autónomos -algunas de ellas en relación directa con las recomendaciones marcadas para España por la ONU- que tienen que ver mucho más con lo que debe ser el desarrollo de la Memoria democrática con vistas a la no repetición (aunque en este hay mucho, mucho que desarrollar y presupuestar), queda pendiente la investigación para el conocimiento de la verdad, el fin de la impunidad y la reclamación de la justicia universal para con las víctimas y sus familiares, que sólo la norma nacional es capaz de llevar a cabo. Y la reparación integral, como la que se merece cualquier víctima a la que le son conculcados sus derechos o son hechas desaparecer.

Claro que hacerse público el informe emitido en el 2005 por el entonces abad del Monasterio del Valle de los Caídos, Anselmo Álvarez, vino a darnos de bruces una vez más con la tradición mentirosa que aún rodea a aquel complejo -la voluntariedad de los presos para trabajar, los honorarios idénticos a los que disfrutaban los trabajadores libres, etc, etc,.. reescribía el religioso en su panfleto-, con la mentalidad embustera del autor, su desmedido interés por falsear o su escasa capacidad para elaborar documento alguno que termine con los supuestos malentendidos y desinformaciones que veía entonces el benedictino, aunque llegaran a ser estas infundadas afirmaciones contradictorias con la propia documentación franquista existente sobre este tema. Un dato sólo; eran los trabajadores presos, y ningún otro, los que podían trabajar en cualquier condición y a cualquier hora porque vivían en la propia obra y, por tanto, con disponibilidad ciento por cien para la empresa a la que estuvieran adscritos.

Modelo dictatorial y de corrupción, por cierto, que ha perdido a uno de sus iconos más reconocidos, aunque socialmente discreto: la hija del dictador fallecía siendo responsable de una entidad dedicada a la exaltación del franquismo -con dinero público y contrariando la ley-, de gestionar la inmensa fortuna amasada por sus padres durante la dictadura a partir de diversas empresas en cuyas juntas directivas se sentaba ella misma con sus hijos y de disfrutar de las obras de arte incautadas para solaz particular de su familia; no se le conoce oficio ni profesión ni estudios distintos a lo marcado para las señoritas de su clase por la Sección Femenina de Falange -institución despreciable donde las haya-, ni aficiones, salvo la de parir. Eso, como se decía más arriba, todo un modelo que nos abandonaba definitivamente.

Debemos volver a Cuelgamuros porque otro abad, el actual esta vez, ha sido denunciado por las familias de ocho personas que fueron enterradas sin su consentimiento, por un delito de atentado contra la autoridad, desobediencia y denegación de auxilio, al oponerse a permitir la exhumación de sus cuerpos. Santiago Cantera, así se llama el susodicho monje, ya le negó el acceso a técnicos del Estado, impidió la instalación de una microcámara y envió una carta en la que informaba de que vetaba la entrada en la iglesia, donde están varias decenas de miles de personas, la mayoría víctimas del franquismo, entre ellos los hermanos Lapeña, a pesar de que un juez de El Escorial ha dictado auto de exhumación. El pasado 9 de marzo, Patrimonio Nacional emitió una resolución dirigida a la abadía benedictina por la que se concluye que... a los osarios existentes en el conjunto monumental del Valle de los Caídos, adyacentes a las capillas de la nave central y de la nave del crucero de la Basílica, les corresponde la calificación jurídica de cementerio público y no la de cementerio de la Iglesia.

No pasarán será el nombre de la exposición organizada por el Ayuntamiento de Madrid sobre la resistencia al fascismo que, en noviembre de 1936 protagonizaron los madrileños y las madrileñas. Fotografías, carteles, películas y manuscritos rendirán reconocimiento y homenaje a esta gesta casi imposible a partir del próximo mes de abril. Según la publicidad de la misma, servirá para "conmemorar y transmitir valores y esfuerzos democráticos que, en medio de graves episodios violentos, pugnaron por defender la dignidad, la igualdad, la libertad”, aunque no tendrá carácter permanente, como era de desear, que permitiera ser centro de pedagogía y reflexión sobre los valores democráticos que fueron defendidos en aquellos momentos.

Para concluir, conmemorar en este 2018 el centenario del nacimiento de Marcelino Camacho. En nuestro recuerdo siempre.


Twitter: @foroporlamemori
Web: http://www.foroporlamemoria.es
Correo-e: asociacion.foroporlamemoria@yahoo.es

Publicado en el Nº 312-313 de la edición impresa de Mundo Obrero enero 2018

En esta sección

Amianto¿De ilusión también se vive?La justicia en el ojo del huracánVarios prevacacionales para no olvidarUna España “más moderna”

Del autor/a

Varios prevacacionales para no olvidarMayo de luna llenaPrimer encuentro de la Red Interautonómica de MemoriaUna de variosLlueve sobre mojado