Mundo multipolar

Rusia y China: objetivos de la Seguridad Nacional de los EEUU de América La Estrategia de Seguridad Nacional de Trump constituye una seria amenaza para la Paz y Seguridad en los EEUU y en el resto del mundo.

Willy Meyer 25/01/2018

El Acta de Reorganización del Departamento de Defensa, aprobado en 1986 por el Congreso de los EEUU (Goldwater-Nichols), exige al Presidente la presentación en el Congreso del documento sobre la Estrategia Nacional de Seguridad. El Presidente Obama sólo la presentó en dos ocasiones (2010 y 2015) y el Presidente Trump la entregó el pasado 18 de diciembre, con un contenido desarrollado fundamentalmente para la confrontación con Rusia y China en la carrera sobre la hegemonía en el mundo.

Sobre la idea central de vinculación de la economía nacional y el comercio internacional al de la seguridad de los EEUU, Trump ha convertido, en este documento de setenta páginas, su actual hegemonía económica mundial, en materia de Seguridad Nacional.

En el acto de presentación, el Presidente Trump puntualizó que “una nación que no está preparada para ganar una guerra, es una nación incapaz de impedir una guerra” y desde esa idea central, el documento concreta cuatro marcos de actuación para la Seguridad Nacional de los EEUU:
• La preservación de la Paz a través de la fuerza, reorganizando las Fuerzas Armadas y evitando los recortes presupuestarios en la industria de armamento, especialmente en el desarrollo de misiles de nueva generación.
• Garantizar la competitividad económica de los EEUU con convenios que protejan la economía nacional (La retirada del Tratado de Libre Comercio del Pacífico o la renegociación de los Tratados con Canadá o México son ejemplos del desarrollo de esa idea).
• Vincular la seguridad nacional a la seguridad fronteriza y por tanto asegurar un muro en su frontera sur, evitando que los inmigrantes establecidos en los EEUU traigan posteriormente a sus familias (en el documento mencionado como chain migration-migración en cadena, que no es otra cosa que el proceso conocido como “reunificación familiar” previsto en casi todas las legislaciones nacionales, incluida la norteamericana desde 1965).
• La reorganización de los Organismos Internacionales como las Naciones Unidas o la OTAN para preservar los intereses de los EEUU.

El documento, sobre la base de esos principios, concreta que “Estados Unidos responderá a la creciente competencia política, económica y militar que enfrentamos alrededor del mundo. China y Rusia desafían al poder estadounidense, su influencia y sus intereses, intentando erosionar la seguridad y prosperidad americanas. Exhiben una determinación que busca convertir las economías en menos libres y menos justas, para incrementar fuerzas militares, y para controlar el flujo de información y datos a los efectos de reprimir a sus sociedades y expandir su esfera de influencia”.

El documento revela el nerviosismo de una Administración, de un Presidente, que comprueba que el papel hegemónico de los EEUU como superpotencia, como gendarme del mundo, empieza a resquebrajarse por el notable avance de China y Rusia.

En su concepción unipolar del mundo, la Administración Americana pretende una respuesta militar y la reforma de los organismos internacionales (Naciones Unidas /OTAN) para hacerlos “a su medida” para intentar evitar lo inevitable, su pérdida de influencia y la configuración de un mundo multipolar.

Eleva a categoría de Seguridad Nacional el ejercicio del derecho a migrar y el de la “reunificación familiar”, que afecta a 9,3 millones de personas que han ingresado a EEUU por vínculos familiares en la última década.

Reitera el rearme anunciado por Trump en febrero, con un aumento de 54.000 millones de dólares del presupuesto de defensa (un 9,3% de incremento) y una potenciación del arsenal nuclear.

La respuesta de China y Rusia no se hizo esperar. Para China “cualquier país o cualquier informe que distorsione los hechos o maliciosamente calumnie a China lo hará en vano", urgimos a Estados Unidos a abandonar el juego de suma cero y una mentalidad propia de la Guerra Fría. No hacerlo solamente causará daño a todos", aseguró la portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores, Hua Chunying.

De la misma manera, el gobierno ruso salió al paso a través del portavoz del Kremlin Dimitri Peskov criticando “la naturaleza imperialista” de la nueva estrategia Nacional de los EEUU que no está dispuesta a aceptar un mundo multipolar.

La especial visión de Trump de la seguridad no va dirigida ni al pueblo norteamericano ni a la ciudadanía del mundo. Su única y exclusiva preocupación son los negocios de las grandes empresas norteamericanas (como las suyas) que ven peligrar la acumulación de capital y su liderazgo en el comercio internacional. La reciente reforma fiscal, que suprime los impuestos para las grandes empresas, un verdadero regalo histórico para los más ricos, significa un recorte de 1,5 billones que afectará a los más débiles, incrementando la desigualdad y la desprotección.

La Seguridad Humana no solo es incompatible con la Estrategia de Seguridad Nacional de Trump, sino que constituye una seria amenaza para la Paz y Seguridad en los EEUU y en el resto del mundo.

Publicado en el Nº 312-313 de la edición impresa de Mundo Obrero enero 2018

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