El pueblo palestino lucha por la vida, por la democracia, por la libertad El terrorismo lo representan los imperialistas y los sionistas, denunció Leila Khaled

Manuel García Morales 01/11/2017

El sábado 30 de octubre, a las 18:00 horas, en la carpa Manolo Gil de la fiesta del PCE, se celebró el debate “Existir es resistir” de solidaridad con Palestina. Fue presentado por Manu Pineda, responsable de la Comisión de Oriente Medio del PCE y participaron como ponentes, Layla Khaled, dirigente histórica del Frente Popular para la Liberación de Palestina (FPLP); Sira Rego, del Comité Federal del PCE y Jorge Ramos Tolosa, activista del movimiento BDS y coautor del libro “Existir es resistir”.

Comienza el acto Manu Pineda señalando que estamos en el centenario de la Declaración de Balfour (nombre del ministro de Asuntos Exteriores de Reino Unido de la época) por el cual se anunciaba la constitución del ente sionista de Israel y en el 50 aniversario de la guerra de los 6 días mediante la cual el ejército de Israel ocupó toda Palestina y zonas de Egipto y Siria.

Comienza el debate Sira Rego, que anuncia que va hablar de su vida, cosa que antes nunca ha hecho, porque su historia está íntimamente ligada a la tragedia del pueblo palestino. Ella es hija de padre español y madre palestina. Nació en España, pero siendo muy niña, cuando su familia decidió establecerse en Ramala, sufrió la represión y opresión del ejército sionista nada más llegar a la frontera. Su familia y ella misma, por sus antecedentes palestinos, fueron retenidos, y aislados en la frontera durante horas, siendo desnudados y humillados antes de que pudieran pasar. Cuenta su niñez, fuertemente impactada por el sentimiento de comunidad, de dignidad y de resistencia del pueblo palestino. Ella se siente palestina pero, en el sentido que le escuchó a Leila Khaled, ser palestina no es ser de una nacionalidad, ser palestina es una forma de lucha y de resistencia frente a la opresión. Sira explicó que su familia volvió a Europa, pero de manera colectiva decidieron que su hermano, que estudió arquitectura volvería a vivir en Palestina. Así mientras una parte de la familia alienta el espíritu de solidaridad con Palestina desde España, otra parte vive y lucha en Palestina contra la ocupación; una lucha, la de su hermano, desde el campo civil, desde la denuncia teórica y política, desde su puesto de enseñante universitario de urbanismo, de cómo los poderes sionistas actúan en el ámbito del urbanismo para seguir expulsando a los palestinos de sus casas y de sus tierras, prosiguiendo con su campaña de limpieza étnica.

Manu Pineda presenta a Jorge Ramos explicando que su libro “Existir es Resistir” es una guía sencilla para explicar la lucha del pueblo palestino, y poner luz en un conflicto oscurecido por los medios de comunicación para ocultar el papel de colonización y ocupación del sionismo en Palestina y valora la importancia del movimiento BDS de la que Jorge es uno de sus líderes. Jorge cuenta que se siente palestino desde hace unos 10 años, cuando estuvo de visita en Palestina y se encontró con la realidad existente. Vivió cerca de un asentamiento de colonos sionistas y comprobó cómo para los soldados sionistas disparar y matar a las gentes que se acercaban demasiado a las alambradas de sus asentamientos, en muchas ocasiones niños jugando, era tan pasatiempo como disparar a los depósitos de agua de las casas palestinas. Su identidad con la causa palestina se forja viviendo en vivo y en directo la política de limpieza étnica y apartheid del estado sionista y se refuerza cuando a partir de la investigación histórica se da cuenta que también hubo militantes palestinas en las Brigadas Internacionales que acudieron a defender a España del fascismo. Acaba su intervención concluyendo que es miembro activo del movimiento BDS, pero no dirigente ya que el BDS no tiene dirigentes.

A continuación, Manu Pineda presentó a Leila Khaled, el icono de la resistencia palestina, la Che Guevara palestina. Todas las personas asistentes al acto la ovacionaron puestas en pie. Manu aprovechó para informar que los eurodiputados de Izquierda Unida, Javier Couso y Angela Vallina organizaron el pasado 27 de septiembre en la sede del Parlamento Europeo de Bruselas, una conferencia sobre la lucha de las mujeres palestinas en la que intervino Leila Khaled, lo que ha supuesto, por instigación del estado sionista, la apertura de expedientes de investigación a nuestros dos representantes, ya que Leila Khaled y el FPLP está considerados como terroristas.

Leila comienza diciendo que va a defender la causa más justa de las causas justas. El terrorismo lo representan los imperialistas y los sionistas; el pueblo palestino lucha por la vida, por la democracia, por la libertad, son un pueblo ocupado, aunque el nuevo embajador norteamericano en el Estado sionista de Israel declare que no hay ocupación sionista de Palestina, porque esa tierra es de Israel.

La causa palestina concierne a todos los movimientos de liberación y cada avance en ese movimiento de liberación de los pueblos también es un avance para la causa palestina. En 1917, el movimiento mundial sionista le pidió al imperio británico un “hogar para el pueblo judío”, hace 100 años de la Declaración de Balfour y Gran Bretaña aún no ha pedido perdón por lo que hizo. El imperio no solamente concedió el territorio palestino que estaba bajo mandato británico al movimiento sionista, además ayudó a las bandas terroristas del sionismo a sembrar el terror entre los palestinos. El sionismo se disfrazó de judaísmo, aprovechó el masivo éxodo judío de Europa que huía del nazismo y provocó la Nakba, (la catástrofe) o huida masiva de palestinos de las matanzas organizadas por las bandas sionistas.

El pueblo palestino no ha dejado de luchar contra la ocupación. Ahí está la intifada de 1987, donde el pueblo se enfrentó al ejercito sionista con las manos desnudas o armados de piedras, o la intifada de la Mezquita, provocada por Sharon en el año 2000. Los Acuerdos de Paz de Oslo, que eran una respuesta a esa lucha, se firmaron sin informar y sin consultar al pueblo palestino. Desde entonces los palestinos, que siguen siendo un pueblo al que se le niega el derecho a construir un Estado y el derecho a la soberanía y autodeterminación, han visto como aumentaban los asentamientos ilegales de colonos judíos en su territorio, de forma exponencial, y mientras tanto la Autoridad Nacional palestina parece más preocupada en proteger a los ocupantes que en luchar por la liberación de su pueblo.

Leila Khaled acabó denunciando que Gaza sea la cárcel a cielo abierto más grande del mundo y señaló que las tareas más importantes del movimiento palestino son el recuerdo de sus presos (más de 7.000 rehenes de Israel) y la necesidad de unir las distintas tendencias políticas palestinas para aunar la lucha común contra el ocupante sionista.

Leila, la famosa guerrillera, primera mujer que secuestró un avión israelí, icónica a los 25 años en la foto con su kalashnikov, cuenta ya con 73 años, pero sigue en la lucha política defendiendo la libertad de su pueblo. Fue nuevamente despedida con un gran aplauso.

Publicado en el Nº 310 de la edición impresa de Mundo Obrero octubre 2017

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