Los 16 cuentos que Aitana Alberti León ha escrito para honra de la tribu de la HumanidadCuentos persas o la tercera guerra mundial Aitana utiliza con genial maestría la técnica del cuento, sencillo y corto, pero directo y bello. La tensión dramática en alguno de ellos es de una singular dureza, tal como lo requiere el tema.

Joaquín Recio Martínez. Escritor y editor 08/02/2018

Aitana Alberti con su último libro Cuentos Persas.

No se me borra la imagen del soldado yanqui con una pieza en sus espaldas de una escultura milenaria robada en la guerra de Iraq. Más allá de que tenga algún parecido con la ficción, se hace tan real esta imagen como las demás que desprenden los 16 cuentos que Aitana Alberti León ha escrito para honra de la tribu de la Humanidad. Unos cuentos persas que versan precisamente sobre lo humano y lo divino, o lo que es igual, sobre la guerra eterna que parece condenar a la Humanidad. Desde la guerra de España, a la de Iraq o Afganistán.

Ciertamente Felipe Alcaraz en su prólogo nos advierte de lo que subyace en esta literaria experiencia, llena de una prosa poética que se hace carne y se hace espuma de mar. “Ni pollas ni OTAN”, y no lo dice Felipe sino que esta frase emana precisamente del cuento de Aitana, que bien dice: “¿Por qué no lo pensaste bien, soldadito atrapado en una mentira colosal? ¿Por qué no te dedicaste al turismo, al cultivo de las flores, a la cría de los perros, o a lo sumo a la política, en vez de imaginarte el tercer héroe de la familia?”.

En toda este ramillete, bien trenzado y acompasado, hay una idea central que es la guerra, o digámoslo de otra forma, la paz. La guerra de El Salvador, aquella que dejara como una de las primeras víctimas al gran poeta Roque Dalton; el conflicto de Iraq, idea central que rescata el término de Persia…Toda guerra tiene cabida en cada uno de los relatos que si bien se pueden situar en un mapa o incluso en un tiempo, al final son transportables en sus ideas y razonamiento.

Aitana utiliza con genial maestría la técnica del cuento, sencillo y corto, pero directo y bello. La tensión dramática en alguno de ellos es de una singular dureza, tal como lo requiere el tema. Recién le entregué un ejemplar de su libro, que hace días salió de la imprenta, y posó para una foto y le pedí una sonrisa, a lo que la autora me contestó: “no es un libro que haga mucha risa”. Ciertamente su dureza es compensada por la belleza de su técnica y esa prosa digamos parapoética que ya define a Aitana como autora, y que seguramente tiene una gran fuente de inspiración en la genial escritora antifascista María Teresa León.

Por atrevido que parezca voy a dar mi opinión por esta falsa pequeña obra, que en verdad es grande, y considero que es una obra que alcanza una altura de redondez y perfección como ninguna que haya publicado antes la autora. Que la literatura sea política o que la política sea literatura, no es una cuestión en debate en la actualidad. Más bien estamos para que la literatura, la esencial y universal, no se olvide y también para que la política no caiga en el desuso o en manos del pasotismo posmoderno.

Este libro compone una serie de ideas, emociones, historias… que de manera natural abren las puertas de la conciencia y al lector, de la belleza literaria. Sería algo así como un panfleto perfecto pues supera la inmediatez, alerta al alma y anima al espíritu. Con esto la autora, sin querer o no, ha conseguido que la lectura de estos cuentos nos transporten desde la Segunda Guerra Mundial hasta el presente, a esa gran guerra olvidada, silenciada, de millones de inmigrantes buscándose la vida en Europa. Recuerden cuando lean los cuentos, un cuento dedicado a Las Ramblas de Barcelona, ese lugar que ha sido espacio de vida y de transgresión desde Lorca y Ocaña y que ha sido golpeado recientemente por la ignominia del asesinato fundamentalista. Aquí, en este cuento, en ese escenario, se da el otro drama de la humanidad: la emigración forzada.

Dicen que no somos capaces de llamar por su nombre a lo que está pasando en el Mundo. Confiamos los demócratas que la derecha va a respetar las reglas del juego y esperamos pacientemente que no se disloquen y se atengan al derecho. Pero parece que olvidamos por qué fueron las guerras del siglo XX y cómo siguen las del siglo XXI. El Mundo se desangra en miles de conflictos con diferentes armas: el hambre, la tortura, el silencio, el exilio, la persecución y el bombardeo. Ahora que el envite del Imperio sobre Venezuela crece ante una más que posible victoria electoral de Nicolás Maduro, aquellos que pedían elecciones ahora no la quieren y prefieren llevar al país a la guerra civil. Como dice Luis Britto “perdonamos a los criminales pensando que hay redención, y ellos siguen siendo criminales”.

Aitana Alberti León ha escrito unos cuentos (dejó algunos en el tintero) que bien leídos nos alertan de un mundo que nunca ha dejado la guerra como forma de sometimiento y explotación de unos sobre otros. Más bien Aitana está haciendo lo que hay que hacer, llamar a esto por su nombre, le llamó Cuentos persas, también pudiera haber sido Tercera Guerra Mundial.

Un canto por la paz desde La Habana al Mundo. Gracias Aitana por compartir tu espíritu creativo para abrir la mente y el corazón a los vientos que necesitamos de paz.

Brigada Vázquez de Sola, La Habana, 27 Feria Internacional del Libro 2018.

Alamar-La Habana, 8 de febrero de 2018

En esta sección

Contra el negocio en el deporteFacebook, el Gran HermanoLa infancia que desespera por la espera de un nuevo GodotTele155Marx en la locomotora de la historia

Del autor/a

Cuentos persas o la tercera guerra mundialA las mujeres del ‘27 se les debe cantar siempreEl ayuntamiento de Casares recibe el DNI de Manuel José García Caparrós para la exposición permanente de la casa natal de Blas Infante¿Maiakovski por marianas? ¿Lenin por trillas?Ya es hora