Los abogados laboralistas de Atocha: presente y futuro del PCE Hoy en día, se mantiene viva la memoria y lucha de los Abogados laboralistas de Atocha en un mundo donde ha cambiado la expresión del conflicto social y político pero se mantienen los objetivos y la lucha por el socialismo.

Miguel Angel Garrido Palacios 22/02/2018

Luis Javier Benavides, Serafín Holgado, Javier Sauquillo, Enrique Valdelvira y Ángel Rodríguez Leal son nombres que están en la memoria del Partido Comunista de España, de Comisiones Obreras y de la memoria democrática de este país. En estas fechas, en el 41 aniversario de su muerte, se extienden los actos y recuerdos a los Abogados de Atocha.

Este articulo busca afrontar su legado desde un punto de vista quizás diferente sin ánimo de ser pretencioso, partiendo de su legado para buscar su influencia en la actualidad.

Su lucha ha recorrido estos 41 años en un compromiso por una Justicia al servicio de la clase trabajadora y de la mayoría social. Sector todo sea dicho, nada fácil de trabajar para las ideas de progreso por la predominancia de las posiciones conservadora en su seno.

Los Abogados de Atocha expresan la conexión con los intereses de la clase trabajadora mostrando lo importante que es la unidad y cohesión entre la clase y sus abogados/as que estuvieron presentes en la defensa de los trabajadores/as en los tribunales, en los conflictos, en la huelgas y en los territorios como lo fue su presencia en las AA.VV.

Ayer la lucha era contra la dictadura y por la democracia. Hoy la lucha se expresa en el conflicto laboral ante las multinacionales que pretenden no tener ninguna cortapisa legal a la maximización de la tasa de beneficios en el marco de la globalización. La lucha de los trabajadores de Coca Cola ha demostrado unas cuantas lecciones: por un lado, destaca el trabajo coordinado entre trabajadores y sindicalistas con sus servicios jurídicos siendo capaces de plantar cara a despachos de postín que defienden los intereses de la empresa. Asimismo, también se plantean los limites del derecho laboral en el marco de la sacrosanta libertad de empresa, tras diversas resoluciones dictando la nulidad del Despido Colectivo y la obligación de la readmisión de los trabajadores; la empresa se ha atrincherado tratando de negar la readmisión en las mismas condiciones laborales que regían con anterioridad, amparándose en que en el actual marco regulatorio y bajo el principio de libertad de empresa, no se les puede impedir transformar y/o cerrar el centro de trabajo.

Hoy en día, se mantiene viva la memoria y lucha de los Abogados laboralistas de Atocha en un mundo donde ha cambiado la expresión del conflicto social y político pero se mantienen los objetivos y la lucha por el socialismo. En tal sentido, proliferan los operadores jurídicos que como los Abogados de Atocha desde la legalidad luchan por la transformación social y por otro marco jurídico: la lucha contra los desahucios, por los servicios públicos, contra la corrupción, en la defensa del medioambiente, por las libertades civiles y contra la represión, etc. Todas ellas se incardinan en la defensa de nuestra clase que tanto ha sufrido en este ciclo desde 2008.

Superado el paradigma de la fábrica fordista el reto de la clase trabajadora es organizarse en las nuevas formas de empresa: las plataformas digitales, las empresas multiservicios, etc. En esta forma de apropiación, el capital se descubre en una forma de organización en la que bajo el pretexto del uso de la tecnología, se pretende no tener ninguna obligación contractual para con los trabajadores más allá de la prestación concreta y efectiva de cada servicio y por su puesto niega tanto los elementos más esenciales de la relación laboral como la implantación de las formas de representación de los trabajadores y sindicatos en su seno.

Lejos de existir una contradicción entre el sindicalismo de clase y las nuevas formas de lucha de varios colectivos en el marco de la precariedad, que entronca con el modelo productivo (las Kellys, Deliveroo, etc.), se trata de buscar nuevos caminos de defensa de los intereses de los trabajadores/as superando la fragmentación. En este escenario, el papel de los abogados/as laboralistas se torna fundamental como los Abogados de Atocha que dieron asistencia y sustento a la clase trabajadora que se levantaba contra el franquismo.

Se revela en esta nueva fase la importancia de los abogados/as de clase que deben explorar nuevas formas de defensa para estos sectores de la clase trabajadora, en el marco de la desregulación fruto de las últimas reformas laborales, donde se hace más urgente buscar nuevas estrategias jurídicas que lo que ofrece el Estatuto de los Trabajadores. Como están mostrando algunas sentencias tanto de tribunales internos como el Tribunal de Justicia de la Unión Europeo y del Tribunal Europeo de Derechos Humanos, el manejo de la normativa internacional de protección de los Derechos Humanos se torna vital en estos tiempos.

Solo cabe terminar diciendo que como los Abogados de Atocha el papel de los abogados laboralistas de trabajadores/as se subordina y circunscribe al aprendizaje diario y constante de nuestra clase tanto con sus contradicciones como con el convencimiento que de su seno debe de florecer una nueva sociedad donde el ser humano ocupe un lugar central.

Publicado en el Nº 314 de la edición impresa de Mundo Obrero febrero 2018

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