150 mujeres participan en Córdoba en la I Escuela de formación feminista del PCALa lucha feminista como motor de cambio

María José Bravo 22/02/2018

El Área Feminista del Partido Comunista de Andalucía celebró, en Córdoba, los pasados días 2, 3 y 4 de febrero su I Escuela de formación feminista, organizada junto con el PIE (partido de la Izquierda Europea), la UJCE y la colaboración de IU. La consigna: formación y organización para la lucha por un nuevo modelo económico y social.

Tras la inauguración, a cargo de Elena Cortés, responsable del Área Feminista del PCA, se dio inicio a la Escuela con la primera mesa, diálogos en torno a un compendio de experiencias de activismo feminista en Europa, atravesadas por un denominador común: las consecuencias para las mujeres del neoliberalismo patriarcal que arrasa Europa. Así lo dejó patente tanto la Vicepresidenta del PIE, Maite Mola, así como el relato de Urszula T. Kuczynska (Razem, Polonia). O las experiencias de las sindicalistas de CCOO Pepi Lupiáñez y Francisca Caravaca, camarera de piso la primera y teleoperadora la segunda, sectores laborales feminizados y fuertemente precarizados. Sus intervenciones, junto a las de las activistas Rocío Sáez (Asamblea feminista de Cádiz) y Yulaica Vargas (Plataforma Nosotras decidimos), dejaron claro que el movimiento feminista viene de lejos y suma y construye alianzas sin parar, y por eso hemos llegado a la Huelga Feminista.

La jornada del sábado comenzó con una mesa, moderada por Toni Morillas, de análisis sobre la histórica relación entre marxismo y feminismo. Intervino Ana Jorge Alonso, rotunda al afirmar que nunca ha habido desencuentro entre feminismo y marxismo, sino mandatos de determinados partidos comunistas de la época. Por su parte Lucía Martínez y Clara Alonso mantuvieron un diálogo sobre los mitos del marxismo-feminismo y cómo a lo largo de la historia las marxistas-feministas se han cuestionado las formas de relacionarse de capitalismo y patriarcado, siempre beneficiándose mutuamente por lo que el estallido de la conciencia de clase sólo será posible si se unen las luchas económicas con las de reconocimiento identitario.

La mañana continuó con debates en talleres simultáneos: “Organización y activismo para el 8 de Marzo” y “Hacia una praxis fundamentada en la interseccionalidad”. Organización feminista para luchar. Cómo convertimos en praxis nuestras líneas teóricas.

“La sostenibilidad de la vida en el centro: nuevos modelos económicos y sociales” con esta prometedora mesa moderada por Manuela Jiménez empieza la sesión de la tarde del sábado. Parte del debate, a cargo de Eva García Sempere, estuvo centrado en lo que se conoce como “crisis de cuidados, y lo que supone a este debate las aportaciones de la economía feminista. El resto de la mesa conformada por Yolanda Carrasco (Secretaria mujer CCOO Andalucía) y Ana Naranjo (Ustea) puso el foco en la precariedad laboral de las mujeres y la importancia que supone la defensa de los servicios públicos frente a las privatizaciones y el declive de los derechos sociales. Finalizó Amanda Meyer abordando la necesidad de construir un feminismo desde el sur del sur de Europa que luche contra el rearme del capitalismo neoliberal.

En el taller sobre el papel de los cuidados en el capitalismo patriarcal se discutió sobre la división sexual del trabajo entre “producción” y “reproducción” en un sistema económico basado en la acumulación capitalista. Así mismo hubo un debate profundo sobre las formas de mercantilización del cuerpo de las mujeres como elemento clave del capitalismo patriarcal: vientres de alquiler, prostitución y pornografía, identificando el hilo común entre las tres y desmontando los discursos neoliberales de la libertad individual.

Ya domingo, la última jornada de la escuela comienza con una mesa de análisis sobre el contrato sexual y cómo se relacionan feminismo y democracia, moderada por Alba Doblas y con la presencia de Roberta Poletti, miembro del Italian feminist magazine board DWF - Donna Woman Femme. Paula Garvín introdujo conceptos clave sobre el contrato sexual y su fundamentación en el deseo de propiedad y su intrínseca relación de subordinación. Por su parte Julia Hidalgo desarrolló la idea de que el actual marco no permite la democracia para las mujeres, no contando con amparo de ciudadanía, y el papel que debe jugar el feminismo importunando y cuestionando esas relaciones de poder. Por su parte Patricia García Espín (IESA) desmontó los mitos del silencio de las mujeres en el plano social y político.

La clausura de la Escuela se vio precipitada, las mujeres comunistas salimos a la calle para dar “la bienvenida” a Mariano Rajoy en su visita a Córdoba y dejar claro que “nosotras sí nos metemos en eso” de la igualdad salarial y señalar la responsabilidad de su Gobierno ante las distintas formas de violencia que sufrimos las mujeres.

Publicado en el Nº 314 de la edición impresa de Mundo Obrero febrero 2018

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