LA DESBANDÁ | Contra la impunidad y el olvidoEl crimen de la carretera de Málaga a Almería Gracias al movimiento memorialista se ha consolidado con fuerza el recuerdo y la condena de los crímenes franquistas de la Desbandá.

Luis Naranjo. Responsable de Memoria Democrática del Comité Central del PCA 09/03/2018

El 22 de enero de 1937 se cierra el cerco de hierro y fuego sobre la capital malagueña con la toma por las tropas rebeldes a la República de Alhama de Granada. En los primeros días de febrero, las fuerzas coaligadas de los tres fascismos europeos ocupan los puertos de montaña que dominan Málaga, dejando solo como frágil vía de escape la carretera que discurre junto a la costa en dirección a Motril y Almería. En estos momentos Málaga se ha convertido en refugio de miles de fugitivos que llegan desde las localidades del sureste de Cádiz, sur de Sevilla y Córdoba y poniente granadino que han ido cayendo en poder de los sublevados. Son las otras desbandás, las que otorgan al gran éxodo de Málaga a Almería una dimensión regional, más allá del escenario físico de la costa mediterránea.

No hay mejor modo de narrar este desastre humanitario que citando el relato del doctor Norman Bethune, singular testigo y colaborador del Socorro Rojo Internacional: “La evacuación en masa de la población civil empezó el domingo 7 de febrero. Veinticinco mil soldados alemanes, italianos y moros hicieron su aparición en la ciudad al día siguiente, lunes 8. Tanques, aeroplanos y buques de guerra entraron en juego simultáneamente para destrozar las defensas de la ciudad, sostenidas por un jirón heroico de tropas españolas sin tanques, sin aeroplanos, sin auxilio…, los llamados nacionalistas entraron, lo mismo que han entrado en los pueblos y ciudades capturadas de España en una ciudad abandonada. Imaginaos ciento cincuenta mil hombres, mujeres y niños que huyen en busca de refugio hacia una ciudad situada a cerca de doscientos kilómetros. No hay mas vía de escape que un camino… …y caminan tambaleándose, tropezando, mientras que los fascistas los bombardean sin piedad desde los aviones y los cañonean desde el mar. Lo que os cuento es lo que yo mismo vi en esta marcha forzada, la mas grande, la más horrible evacuación de una ciudad que hayan visto nuestros tiempos.. …Oíd ahora el final. Como si no fuese bastante haber bombardeado y cañoneado a esa procesión de campesinos inermes, el día 12 de febrero, cuando el pequeño puerto de Almería estaba atestado de gente refugiada, cuando la población se había duplicado, cuando cincuenta mil personas exangües habían llegado al sitio que creían un abrigo seguro, los aeroplanos fascistas alemanes e italianos desataron sobre la población nutrido bombardeo”.

Entre el 7 y el 12 de febrero, miles de personas dejaron su vida entre Málaga y Almería. Sus cuerpos aún permanecen en fosas sin nombre tras cuarenta años de democracia. Se trata según el Estatuto de Roma de 17 de julio de 1998 de un conjunto de crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad que por su propia naturaleza son imprescriptibles. Las masivas violaciones de derechos humanos de la población civil que se dieron en este éxodo lo sitúan como un hecho singularmente brutal incluso en el contexto de la guerra de España, que anticipan los genocidios fascistas que ensangrentaron Europa durante la Segunda Guerra Mundial. El franquismo ocultó este bárbaro episodio a la opinión pública internacional y al pueblo español. Después, el pacto de la Transición forja el modelo de memoria equidistante que sigue manteniendo el desconocimiento para la mayoría del crimen de la carretera Málaga-Almería, modelo sostenido y alimentado hasta la fecha por el bipartidismo que sustenta el actual régimen monárquico-constitucional.

Ante la falta de compromiso del Estado, fueron las víctimas, las asociaciones memorialistas y muchos investigadores locales quienes asumieron la tarea de recuperar el relato de lo ocurrido, de modo que la ciudadanía andaluza, española y europea pueda conocer las dimensiones de esta tragedia humanitaria, homenajear a sus víctimas y condenar a los culpables. Como fruto de este compromiso colectivo, se erigió en 2005 el primer memorial dedicado a las víctimas y se celebró en 2007 la primera marcha como recuerdo del atroz camino emprendido por los huidos.

El PCE ha trabajado siempre desde las asociaciones y grupos memorialistas para impulsar la divulgación de este hecho histórico, fortalecer la base organizativa que lo rememora y exigir al Estado central y a la Junta de Andalucía que cumpla con su deber de memoria y atienda los derechos de las víctimas del éxodo. Ese fue uno de los objetivos que nos planteamos desde la recién creada Dirección General de Memoria Democrática entre 2012 y 2015, aplicando el principio marxista de aunar de modo dialéctico la lucha social y el empuje institucional para generar rupturas en el discurso constituyente del régimen del 78.

El objetivo político sigue siendo convertir la rememoración del crimen de la carretera de Málaga a Almería en un símbolo vivo a escala regional, estatal y europea de lo que constituyen la esencia de los fascismos para que no vuelvan jamás. Para ello, desde el Partido Comunista impulsamos la ampliación de la actual Coordinadora de la Desbandá a todas las provincias andaluzas para otorgar la necesaria dimensión autonómica a su reivindicación, y exigimos al gobierno andaluz de mayoría socialista que asuma y lleve a cabo las demandas del movimiento memorialista en relación con la Desbandá. Se lo debemos a las víctimas y al conjunto de la ciudadanía. Gracias sobre todo al movimiento memorialista hoy se ha consolidado con fuerza el recuerdo y la condena de los crímenes franquistas de la Desbandá, pero aún queda mucho por hacer. Sigamos luchando.

DEMANDAS DEL MOVIMIENTO MEMORIALISTA

• Reconocimiento y condena pública en sede parlamentaria de los crímenes de guerra y contra la Humanidad perpetrados en la Desbandá, señalando a los responsables.

• Elaboración de un censo oficial de víctimas, localización de fosas y, cuando sea posible, exhumación e identificación de los desaparecidos.

• Creación de un Centro de Interpretación con proyección internacional del hecho histórico de la Desbandá.

• Catalogación del conjunto del recorrido como Sendero de Memoria Democrática, en aplicación del artículo 22 de la Ley de Memoria Democrática de Andalucía.

Publicado en el Nº 314 de la edición impresa de Mundo Obrero febrero 2018

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