La Retranca

Organizaciones No Gubernamentales Occidente simultanea el saqueo de los países de África y América Latina con la caridad de tradición cristiana que además de tranquilizar conciencias crea empleos.

Dolores de Redondo 02/04/2018

En 1996 el controvertido James Petras elaboró un no menos controvertido informe sobra la sociedad española donde afirmaba: “Las ONG y organizaciones similares brindan a los progresistas oportunidades económicas, segundos salarios en calidad de investigadores, educadores, asistentes sociales o abogados. Pueden así combinar una buena conciencia y la remuneración económica con una palmadita en el hombro de las autoridades locales”.

Recuerdo que poco tiempo después se trató el asunto de las ONG en una Escuela federal de Formación y Debate del PCE celebrada en Coslada, desde una óptica sumamente crítica. Entre los principales reproches se destacaba su falta de democracia interna, los enormes presupuestos que manejaban, las desorbitadas cantidades que recibían en forma de subvenciones institucionales o la relación directa con la iglesia católica de las principales organizaciones.

Más de veinte años después del llamado informe Petras y de aquella Escuela del PCE, muchas ONG han adquirido dimensiones elefantiásicas, disponen de presupuestos descomunales, adolecen de los mismos problemas de democracia interna que por aquel entonces y, además, han llenado el centro de las ciudades de jóvenes en precario que se empeñan en conseguir nuevos socios para mantener su salario de miseria. Es tan difícil definir y distinguir una ONG que Intermón Oxfam establece seis características básicas para diferenciarlas, y las define como “entidades de carácter privado cuyos objetivos se orientan a la consecución de fines sociales y la cobertura de necesidades en espacios determinados, casi siempre de carácter altruista y humanitario”.

Con respecto a muchos de los que hacen turismo solidario, hace algún tiempo escuché a una mujer nicaragüense reflexionar sobre las diferencias existentes entre los jóvenes cooperantes europeos de los años setenta y los actuales. Según ella, en los setenta y ochenta los europeos que llegaban a Nicaragua lo hacían llenos de ilusión, en chanclas y bermudas, militaban en partidos políticos y sindicatos, y a cambio de su trabajo solidario sólo necesitaban estancia y manutención. Sin embargo, ahora llegan en vehículos todoterreno, visten con traje y ganan un buen sueldo de las ONG´s que les envían.

Uno de los lugares predilectos de las ONG para implementar sus programas de desarrollo es Haití. Recientemente, una noticia de The Times ha desvelado un enorme escándalo sexual protagonizado por los responsables de la operación de ayuda humanitaria de Oxfam-Gran Bretaña para ayudar a las víctimas del terremoto que en 2010 provocó la muerte de 220.000 personas, heridas a 300.000 y dejó a millón y medio sin hogar. Según el diario, trabajadores de la ONG contrataban prostitutas para celebrar orgías en la villa alquilada que le servía de centro operativo, en un país donde, además, la prostitución está prohibida. Las fiestas incluían menores que únicamente vestían como prenda una camiseta de la ONG. Oxfam conocía perfectamente los hechos después de elaborar un informe en 2011 y, sin embargo, ocultó el escándalo en el que al menos estaban implicados siete individuos; cuatro fueron despedidos y tres dimitieron. El director responsable en Haití admitió haber participado en los hechos, pero después trabajó en Bangladesh para la ONG francesa Acción contra el Hambre con cartas de recomendación de Oxfam. Varios de los implicados trabajaron en otras ONG porque nadie les informó de los hechos. La propia Oxfam contrató a uno de ellos en Etiopía y ahora está investigando si repitió allí los abusos. También ha trascendido que los implicados amenazaron a testigos de los hechos y que el escándalo ha provocado la baja de miles de socios en varios países. Solo en Gran Bretaña, Oxfam recibe 340 millones de euros anuales en subvenciones y donaciones.

El propio gobierno haitiano ha decretado la suspensión de las actividades de Oxfam en el país durante dos meses mientras investigan los hechos. En caso de confirmarse, una vez conocidos los resultados de la investigación, la expulsión podría ser definitiva.

El revuelo generado ha desatado el pánico en las ONG con programas internacionales de ayuda al desarrollo, y el temor a perder ayudas y socios les ha llevado a una carrera contrarreloj de revelación de “conductas impropias” dentro de sus filas. Unos días después, el número dos de Unicef dimitió por “comportamiento inadecuado con mujeres jóvenes” cuando dirigía Save the children. Intermón Oxfam, la filial española, ha reconocido cuatro casos de “conducta inapropiados” en África y América Latina. Médicos sin Fronteras ha desvelado 24 casos de acoso. Y en paralelo a los escándalos sexuales el presidente de Oxfam fue detenido por un caso de corrupción ocurrido cuando era ministro de Guatemala.

Parece una costumbre extendida desplegar la ayuda humanitaria poniendo más atención en el uso de las gónadas masculinas que en la solución del hambre, la miseria y las enfermedades. Un informe de la agencia Associated Press reveló el pasado año que existen más de 2000 denuncias contra los cascos azules de la ONU en todo el mundo por abusos, de las cuales aproximadamente 300 corresponden a menores de edad. Estas denuncias incluyen una red de abuso infantil perpetrada por los cascos azules, cómo no, en Haití. El humorista gráfico Antonio Fraguas “Forges”, recientemente fallecido, incluyó durante años en sus viñetas el lema "no te olvides de Haití". Es evidente que en muchos casos sería preferible que sufriesen un arrebato irreversible de amnesia geográfica.

Por no hablar de otros usos que los gobiernos confieren a algunas ONG. Ya en su novela El americano impasible, Graham Greene retrata la Indochina en guerra de los años 50 del siglo pasado, donde un agente norteamericano de la CIA conspira para evitar el comunismo y que su gobierno pueda ocupar el espacio hegemónico de Francia cuando ésta sea derrotada por los vietnamitas. El espía desarrolla su actividad encubierta ocupando un puesto de empleado en la Misión de Ayuda Económica. De hecho, EE.UU. creó la Fundación Nacional para la Democracia (NED), la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID, por sus siglas en inglés) y el Instituto Republicano Internacional (IRI), destinándoles millones de dólares para financiar golpes de estado y desestabilizar gobiernos. El presidente de Bolivia Evo Morales, por ejemplo, expulsó a la USAID de su territorio en 2013 acusándola de injerencia en asuntos políticos internos.

Occidente simultanea el saqueo de los países de África y América Latina con la caridad de tradición cristiana, que además de tranquilizar conciencias crea empleos, disminuye los índices de paro y aumenta el Producto Interior Bruto. Entre 2012 y 2016 la Unión Europea ha destinado 1.200 millones de euros en concepto de ayudas y desarrollo en todo el mundo.

— Y digo yo... ¿aquí no haría falta una Revolución?

— Y luego, ¿por qué me lo preguntas?

Publicado en el Nº 315 de la edición impresa de Mundo Obrero marzo abril 2018

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