Esta lucha incumbe al conjunto de la clase trabajadora y acaba de comenzarPensionistas en lucha marcan el camino Las pensiones serán viables si se legisla para las y los trabajadores y las clases populares.

Miguel Ángel Bustamante. Secretario político del PCE en Sevilla y diputado de IU en el Congreso 04/04/2018

El incontestable y rotundo éxito de las últimas movilizaciones convocadas para reivindicar unas pensiones públicas dignas y protestar contra la mísera subida del 0,25% anual anunciada por el Gobierno de Mariano Rajoy, nos reafirma en la necesidad de la organización popular y la lucha por los derechos laborales y sociales que tanto nos ha costado conquistar y que la clase dominante se empeña en arrebatarnos con la excusa de la crisis.

La misma generación que sufrió la dictadura, que luchó por traer la democracia, nos marca hoy el rumbo a seguir y nos demuestra que la movilización es el único camino para cambiar las cosas y construir un futuro más digno para la mayoría social.

El colectivo de jubilados y jubiladas se ha echado a la calle en defensa de unas retribuciones justas y de la sostenibilidad de un sistema público que se encuentra en estado terminal debido a las reformas laborales neoliberales impuestas por el gobierno del PSOE (2010) y el del PP (2012). Unas políticas que no sólo han deteriorado la capacidad adquisitiva de los mayores, sino del conjunto de los trabajadores y trabajadoras.

Los y las pensionistas se han levantado, de forma contundente y multitudinaria, para gritar alto y claro que ya está bien de que nos roben derechos. Que no van a tolerar más tomaduras de pelo del Gobierno del PP, como las subidas anuales del 0’25%. Que lo quieren todo, empezando por recuperar lo perdido. Y que esta lucha, que le incumbe al conjunto de la clase trabajadora –no sólo a ellos/as-, sólo acaba de empezar. Por ello, es fundamental incorporar a la lucha a amplios sectores de la sociedad, las reformas del sistema público de pensiones de los años 2011 (PSOE) y 2013 (PP), son un ataque al conjunto de la clase trabajadora y del pueblo, no sólo a los actuales pensionistas.

Conviene recordar que si hemos llegado hasta este punto ha sido, entre otras cosas, por la caída continuada de los salarios, la precariedad y degradación crecientes de las condiciones laborales, el ataque constante a las organizaciones sindicales y el empobrecimiento generalizado que viene experimentando la clase trabajadora.

La única forma de asegurar las pensiones en el futuro pasa, pues, por garantizar hoy el trabajo digno y con derechos. O dicho de otro modo: el actual sistema de pensiones tendrá viabilidad si se legisla para las y los trabajadores y las clases populares y no para el capital. Por eso es tan importante esta pelea por un cambio de modelo productivo.

Frente a los intentos del PP por fomentar los planes privados de pensiones y por abrir a la banca este nuevo botín, la defensa de nuestro sistema público se erige en una tarea prioritaria para las y los comunistas y, por ende, para todas las organizaciones políticas, sindicales, colectivos ciudadanos… que, entre sus objetivos, tienen la lucha por una sociedad más justa.

Tanto desde el PCE como IU venimos trabajando en la calle y en las instituciones. En el seno del grupo parlamentario Unidos Podemos, hemos propuesto blindar el sistema público de pensiones, planteando las reformas necesarias para conectar la revalorización de éstas con el IPC y garantizando la viabilidad del mismo. Pero no nos podemos conformar con eso. Hay que aspirar a una defensa mucho más amplia de lo público y de los logros conquistados con tanto esfuerzo durante décadas de trabajo y de lucha. No olvidemos que el sistema público de Seguridad Social, entendido como sistema de protección para los trabajadores y trabajadoras para cubrir situaciones de enfermedad, maternidad y paternidad, invalidez, jubilaciones,… es un producto histórico de la lucha de clases.

Además, la iniciativa institucional tiene sus limitaciones debido a la correlación de fuerzas, como hemos podido comprobar con el último veto del Gobierno a la tramitación de la proposición de ley parlamentaria que habíamos presentado para que las pensiones se revalorizaran a inicios de año con el IPC previsto.

Las contundentes movilizaciones que se llevan a cabo estos días por unas pensiones dignas, sumado al histórico éxito de la Huelga Feminista del 8M y al de otras muchas protestas sociales que se suceden a lo largo y ancho del Estado (Marchas de la Dignidad del 28F, huelga del profesorado interino andaluz, lucha por el soterramiento del AVE en Murcia…) son el claro reflejo de que hay condiciones subjetivas para la movilización y de que existe una intensa disputa en torno al modelo de país en el que nos tocará vivir.

Por tanto, lo que nos estamos jugando es si en las próximas décadas el país lo va a seguir diseñando el poder económico, o una izquierda que tiene que trabajar por la unidad popular y la ruptura. Los derechos de hoy son las luchas de ayer y, si no nos movilizamos, será la oligarquía la que seguirá construyendo un orden social nefasto para los intereses de la mayoría social. No podemos permitirlo. ¡¡¡Seguiremos luchando en las calles!!!

Publicado en el Nº 315 de la edición impresa de Mundo Obrero marzo abril 2018

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