El Carnaval de Cádiz: “un cachondeo mu serio” El Carnaval 2018 es en el que más agrupaciones femeninas han superado la primera fase del Concurso. También el pregón ha estado a cargo de carnavaleras y callejeras.

Sergio Mesa 05/04/2018

Así suele calificarlo Julio Pardo, el autor en activo más veterano del Carnaval de Cádiz. No es solo una fiesta, folclore o mera tradición. Es eso y más. Mucho más. Pasados 30 años de su vuelta a la legalidad, el Carnaval de Cádiz crece y crece, plenamente consolidado como fiesta popular, organizándose como movimiento cultural y asomando cabeza en la industria del entretenimiento.
Las fiestas populares suelen basarse en la repetición de ritos, pura tradición con motivo del día del santo, la Virgen, el Cristo, etc... Incluso la mayoría de los Carnavales, a pesar de ser la fiesta en la que la transgresión de las normas es la norma, respetan reglas que el Carnaval de Cádiz se viene saltando. Si la tradición manda que el Carnaval termina el Miércoles de Ceniza, el de Cádiz se alarga oficialmente hasta el domingo siguiente.

Aún más: si la fiesta oficial termina el referido domingo, vuelve a renacer un domingo después desde 1987, cuando un grupo de carnavaleras y carnavaleros del naciente carnaval callejero decidieron crear el Carnaval Chiquito. ¿Lo próximo? Está por ver, pero ya circula la idea de fijar fecha y emanciparlo de la Cuaresma.

De Cádiz y más allá...

El Carnaval es la fiesta de Cádiz pero por su carácter abierto y popular no es la fiesta de las y los gaditanos en exclusiva. Año tras año crece el número de aficionados foráneos que la hacen suya y ha dejado de ser extraordinario la participación en el COAC de agrupaciones de toda Andalucía, especialmente de Sevilla –algunas con notable éxito- y de lugares como Santoña o Burgos, o que músicos, letristas e interpretes de otras provincias –y de otros Carnavales– se incorporen a importantes agrupaciones gaditanas.

El Carnaval de Cádiz se expandió desde los 90 gracias a la cobertura de la TV pública andaluza, Canal Sur, pero ha sido con Internet cuando su impacto se ha disparado con una amplia repercusión en redes sociales: el COAC es fijo como trendig topic y muchos de los vídeos de Youtube cuentan sus visitas por millones.

El concurso oficial y la calle, el Carnaval de las coplas

El Carnaval de Cádiz tiene múltiples facetas, pero las más reconocidas son la del Concurso –reglamentado, televisado e incluso mercantilizado- y el de la calle –surgido iniciados los 80 y que permanece, por así decirlo “salvaje”- que hace de las calles de Cádiz el escenario de una especie de festival de teatro callejero.

Por encima de todo ello, lo más importante del Carnaval de Cádiz son sus agrupaciones, y en concreto, las coplas. Especialmente las que quedan, las que se hacen populares, se trasmiten de generación en generación y se incorporan a la memoria colectiva. A pesar de ser una fiesta, el Carnaval de Cádiz necesita silencio. En el teatro o en la calle la consigna es la misma: amo a escuchá. Lo que no quita que exista una permanente interacción entre actores y público.

Las mujeres vienen con fuerza

Aunque hay precedentes como el de la agrupación “Las molondritas”, pioneras que formaron la primera agrupación femenina de la historia en 1980 (aunque con autoría masculina) o la existencia de varias agrupaciones mixtas desde finales de los 70, con la autora de coros Adela del Moral como referente de la época, fue a finales de los 90 y especialmente en el Carnaval callejero donde empiezan a incorporarse las mujeres con pleno protagonismo.

El Carnaval 2018 ha marcado dos hitos: es el año en el que más agrupaciones femeninas han superado la primera fase del Concurso y en el que el pregón, uno de los máximos reconocimientos de la fiesta, ha estado a cargo de mujeres, carnavaleras y callejeras: Las Niñas de Cádiz.

Industria y movimiento cultural

No es un fenómeno nuevo. El coro “Las viejas ricas” (1883) giró por España y Latinoamérica, compartiendo escenarios con el naciente flamenco. Después las comparsas de Paco Alba –creador de la modalidad- y de otros autores fueron fijas en las salas de fiesta más importantes de la capital y de otras ciudades desde los 50, siendo el caso más destacado el de la chirigota “Los Beatles de Cádiz”.

Pero en los últimos años el salto ha sido exponencial: las agrupaciones más exitosas encadenan un Carnaval con el siguiente, girando por todo el país, con hitos tan relevantes como el Festival del Liceo de Barcelona, que tendrá su segunda edición en marzo o el festival de “El Falla en Sevilla” que cuelga el “no hay billetes” por tres días para un auditorio de casi 2.000 plazas. Y no solo las agrupaciones “oficiales”: varias callejeras son habituales en salas y teatros de Madrid y otras localidades.

Así se está desarrollando una industria del carnaval, en la que el amateurismo se combina con la profesionalidad en cuanto a composición de repertorios, diseño y fabricación de disfraces, maquillajes, atrezo e interpretación. Y respecto a esto último se sucede un vaivén de interpretes y creadoras de carnaval que pasan a ser profesionales de la música o el teatro y viceversa.

Podemos decir que el Carnaval de Cádiz es un estilo artístico, así lo afirma la periodista y lingüista María Luisa Páramo en su tesis doctoral “El Carnaval de las coplas, un arte de Cádiz”. Lo dicho: ¡un cachondeo mu serio! ¡amo a escuchá!

Publicado en el Nº 314 de la edición impresa de Mundo Obrero febrero 2018

En esta sección

El guarapo de ChavarríaEncuentro en París con L'HumanitéEl Carnaval de Cádiz: “un cachondeo mu serio”El centenario de la Revolución rusa en las páginas de Nuestra Historia9 lecturas republicanas

Del autor/a

Un defensor de la paz y los derechos humanos al frente del PCEFroilán de Borbón insulta a militantes del PCE en vísperas del 14 de abril y da un nuevo ejemplo de la ralea real de los BorbonesEl Carnaval de Cádiz: “un cachondeo mu serio”Huelga de las Bodegas del Marco de JérezAna Fernández se reafirma sobre Pemán y la defensa pide el sobreseimiento de la causa