Colombia, campaña de odio y de terror contra la izquierdaImplementación del Acuerdo de La Habana en peligro

Liliana Gaitán 05/04/2018

Después de firmado el acuerdo de paz entre el gobierno del presidente Juan Manuel Santos y la guerrilla de las FARC-EP la implementación ha sido una de las grandes dificultades por superar.

El Punto dos del Acuerdo, Participación Política ha tenido que pasar por momentos muy difíciles. La ex insurgencia de las FARC-EP ahora convertidos en Partido Político Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común entró en el escenario político en condiciones totalmente desiguales. Desde que el Partido recibió su personería Jurídica la constante ha sido la puesta de trabas para que no se pudiera realizar la campaña política para las elecciones. Los recursos económicos para el financiamiento del Partido y de la campaña electoral son compromisos que obligan al gobierno y al Estado colombiano, solo fueron entregados por el Concejo Nacional Electoral dos días antes de los comicios. Las garantías políticas tampoco fueron dadas y por el contrario, la extrema derecha arreció su campaña de odio y de terror hacia los sectores progresistas y de izquierda. En algunas regiones los caciques políticos compraron votos y ahora están siendo investigados por dicho delito electoral.

La ex insurgencia de las FARC-EP convertidos en Partido Político Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común entró en el escenario político en condiciones totalmente desiguales


Ahora se están reacomodando las fuerzas políticas y se juegan las barajas para la primera vuelta a las elecciones presidenciales, la derecha hace alianzas, en las cuales lo que reflejan es el grave peligro de que se esté fraguando un escenario de guerra y exterminio de la oposición política. Estamos ante momentos muy cruciales donde la izquierda y los sectores progresistas deben buscar los puntos en común para desarrollar una plataforma de lucha y trabajar porque se cumpla el acuerdo de paz, que si bien no resuelve todos los graves problemas que tiene Colombia, sí es una buena herramienta para resolver las necesidades más sentidas y reducir la gran brecha de desigualdades sociales que sufre más de la mitad de la sociedad colombiana.

El pueblo colombiano tiene que adueñarse de su destino y luchar para transformar la sociedad, necesitamos una Colombia con mayores oportunidades, una Colombia donde los niños y los jóvenes tengan derecho sino a una educación gratuita, al menos subsidiada por parte del Estado, una sociedad donde la indigencia galopa sin la menor indolencia, una Colombia donde los campesinos puedan volver a sus tierras sin el temor de ser víctimas de la violencia, un país donde se respeten los derechos de los indígenas y las minorías étnicas, una Colombia que devuelva la dignidad a las víctimas de la violencia y donde la explotación de los recursos naturales sea para beneficio de los colombianos.

Nuestro partido tiene un gran compromiso de lucha por las reivindicaciones de las grandes mayorías, no podemos defraudar el sueño de miles de hombres y de mujeres que ofrendaron su vida por el sueño de construir una sociedad más justa y a todos aquellos que creyeron en nuestro proyecto y que nos acompañaron de generación en generación durante 53 años de lucha insurgente.

El 27 de mayo iremos a depositar nuestro voto para salvar una de las conquistas más grandes del pueblo colombiano, el Acuerdo de La Habana


Estamos ante momentos cruciales y este 27 de mayo iremos a depositar nuestro voto para salvar una de las conquistas más grandes del pueblo colombiano como es el Acuerdo de la Habana.

Publicado en el Nº 314 de la edición impresa de Mundo Obrero febrero 2018

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