Portavoces de la Coordinadora en Defensa del Sistema Público de Pensiones de MadridLeopoldo Pelayo / Celia Téllez: “Estaremos en las calles el tiempo que haga falta” “Las reformas de pensiones han supuestos grandes pérdidas de derechos y una pérdida del 35% de la cuantía”

Gema Delgado 05/04/2018

El pasado 17 de marzo un millón de personas salieron a las calles de todo el país en defensa de unas pensiones dignas. ¿Cómo valoran esta movilización?
Ha sido masiva. Las movilizaciones previas, las del día 22 de febrero también lo fueron con decenas de miles de personas en Madrid, frente al Congreso, en Barcelona, en Bilbao. Y el día 17 de marzo, sumando las manifestaciones celebradas en más de 150 ciudades y pueblos, se superó el millón de personas reivindicando en las calles el sistema público de pensiones. Y habría que añadir a los que se tuvieron que quedar en casa pero que están con nosotros. Se nota un movimiento de efervescencia que es el resultado de un malestar generalizado.

Desde el momento en que se constituyó la Coordinadora en Defensa del Sistema Público de Pensiones nos hemos movilizado, no sólo en Madrid sino en todo el Estado. Como Coordinadora Estatal llevamos funcionando sólo un año y medio. La primera movilización se hizo el 20 de diciembre de 2016 y desde entonces hemos ido creciendo. En Madrid somos más de 23 plataformas y colectivos.

La indignación es generalizada independientemente del espectro político donde nos movamos. Hay jubilados que han votado al PP y Ciudadanos y ahora están indignados por la situación que les deparan esta políticas que les condenan a un futuro con pensiones de miseria.

“Es un problema político, hay dinero pero se está destinando a otras partidas”


El PP pensaba que los 9 millones y pico de pensionistas en todo el Estado, 1,2 sólo en Madrid, era un sector social que tenía maniatado con los medios de comunicación, tumbado en el sofá viendo la tele. Pero está claro que la gente, que cada vez tiene más formación y más información, se está volviendo en contra de un gobierno que sólo gobierna para los suyos y para la minoría privilegiada. Estamos hartos de dudas, incertidumbres, reformas, recortes y pérdidas de derechos.

Después de este pulso de pensionistas, y también votantes, es previsible que el Gobierno del PP mueva ficha. ¿Una subida de las pensiones, de acuerdo al IPC, podría suponer el declive de la movilización y del resto de las reivindicaciones?
No vamos a consentir que por lograr un objetivo decaiga la lucha. Tenemos que conseguir toda la tabla reivindicativa de la coordinadora Estatal en Defensa del Sistema Público, que tiene tres bloques: el social, el económico y el legal. Cada uno con unos puntos reivindicativos que están argumentados en un documento de 40 folios. Esta tabla es la que nos une a todos los colectivos y plataformas. En ella también cuestionamos y criticamos los aspectos regresivos de la reforma de pensiones de 2011 del Partido Socialista, que firmaron los sindicatos, y la del 2013 del PP.

El gobierno está noqueado entre el movimiento feminista, de pensionistas y de jóvenes precarios. Un día el presidente del gobierno dice una cosa, otra día Celia Villalobos dice otra y está claro que no tienen una política definida ni respecto a las pensiones ni al mundo del trabajo.

Han destruido prácticamente la dependencia y ahora vienen a por las pensiones, que significan un pastel de 135.000 millones de euros al año que quieren que vaya enfocado a los planes privados de pensiones y a los planes privados de empresa.

Lo que nosotros reivindicamos se puede resumir en dos aspectos principales que son el mantenimiento del poder adquisitivo de las pensiones de acuerdo al IPC y la garantía de estabilizarlas a través de los Presupuestos Generales del Estado, manteniendo el sistema de reparto que es solidaridad intergeneracional.

También piden participar en la Comisión de Seguimiento del Pacto de Toledo.
Como agente social, queremos tener voz en el debate de la comisión parlamentaria que hay en el Congreso, que no tiene nada que ver con el Pacto de Toledo aunque se siga llamando así, ya que está representado por otros parlamentarios.

“Reivindicamos una pensión mínima de 1.080 euros, con arreglo a los derechos de la Carta Social Europea”


El gobierno no tiene una política clara y definida respecto a las pensiones, a parte de obstruir el sistema público, deteriorarlo y tratar de llevar a las arcas privadas de sus adláteres el beneficio de este negocio, que es el gran negocio de privatizar el servicio público.

Concretamente nosotros estamos de acuerdo con una proposición de ley que planteó Unidos Podemos en el Congreso en el mes de julio donde se recogen gran parte de las propuestas de nuestra tabla reivindicativa. Y esa Proposición de Ley ha sido bloqueada por el señor Rajoy y el señor Rivera en la Mesa del Congreso, amparándose en el “Techo de Gasto” y el artículo 135.

¿Cómo han afectado las reformas de las pensiones del PSOE y el PP al deterioro de las pensiones?
Cuestionamos y criticamos los aspectos regresivos de las dos reformas, que juntas han supuesto grandes pérdidas de derechos y una rebaja de las pensiones actuales a pensiones asistenciales, ya que supondrá una pérdida del 35%.

La primera, la de 2011, del Partido Socialista, que firmaron los sindicatos, ha significado una pérdida del poder adquisitivo del 20%. Aumentó la edad de jubilación de 65 a 67 años, incrementó el periodo de cómputo para el cálculo de la base reguladora de la pensión de 15 a 25 años y subió de 35 años a 37 años la edad para disfrutar la pensión máxima de la jubilación.

Y la reforma del 2013 que hizo el Partido Popular, y que se sustenta en la de 2011, es una prolongación de los recortes que planteaba la primera. En principio en el 2013 se acaba con la revalorización automática en función del IPC e introduce el Factor de Sostenibilidad que es una penalización por cumplir años, ya que determina que a mayor edad del pensionista menor pensión, y que se empezará a aplicar el 1 de enero de 2019.

Denuncian que hay dinero para pensiones pero que lo que no hay es voluntad política porque priman otros intereses.
Todo el mundo reconoce que es un problema político, que hay dinero pero que se está destinando a otras partidas. Por ejemplo, muchos economistas cifran el fraude fiscal de 60.000 a 90.000 millones de euros anuales. También se podría homologar la presión fiscal a los más poderosos de acuerdo a la media europea: tenemos un 36,5% respecto del PIB cuando en Europa es el 44%. Tenemos la presión fiscal más baja, 7 puntos menos y cada punto son 10.000 millones. Así que si hiciéramos esa reforma fiscal estaríamos hablando de 70.000 millones de euros. Se pierden 90.000 millones por las SICAV, 11.000 millones en compra de armamento, otras tantas decenas de miles de millones por la corrupción, en desgravaciones a las cuotas de empresarios, ayudas a la Iglesia, etc... Todo esto significa una cantidad muy superior a los 200.000 millones.

En la Coordinadora reivindicamos una pensión mínima de 1.080 euros, con arreglo a los derechos de la Carta Social Europea. Eso significa unos 23.000 millones de euros al año. Sería una décima parte de lo que España podría recuperar si tuviéramos unas medidas fiscales idénticas a Europa y no fuera una sociedad basada en trabajos precarios y despidos salvajes. Lo que no hay es interés ni prioridad política para repartir esos recursos. Ese es el problema.

Los pensionistas, por cada 100 euros de ingresos estamos pagando entre 16 y 18 euros de IRPF, de impuestos directos, mientras empresas del IBEX, como Telefónica, con 6.400 millones de beneficios, están cotizando el 5%. Los bancos, con las exenciones fiscales, están cotizando un 8%. Así que los pensionistas estamos cotizando, en algunos casos, hasta tres veces más que las empresas del IBEX.

Rajoy va a pagar al PNV más de 3.000 millones de euros para que aprueben los PGE y poder así permanecer en La Moncloa. Con ese dinero podría pagar el IPC de los jubilados de los próximos dos años. También asignó 1.700 millones, el año pasado, a una partida especial de gastos en defensa, que nos sabemos ni dónde ha ido a parar.

Las declaraciones de Montoro son similares: decir que con el IPC no vamos a ningún sitio, son declaraciones de vergüenza. Donde no se va a ningún sitio es con la corrupción de las políticas que aplica Montoro a las distintas empresas públicas del país, con las asignaciones económicas que ha dado a autopistas, bancos, etc y con la amnistía fiscal que este señor ha aplicado a las fortunas más grandes del país.

Y de todo esto no solo es responsable el PP, que está en minoría parlamentaria y que no podría mantenerse ahí sin los apoyos de Ciudadanos, del PSOE y del PNV.

El movimiento de pensionistas ha conseguido sumar al movimiento feminista y los jóvenes, con el apoyo del Sindicato de Estudiantes, entre otros. Pero faltaron los sindicatos mayoritarios, que en Madrid convocaron otra manifestación por la mañana.
Tenemos que ir todos juntos, no vale con decir lo bien que lo estamos haciendo.

El movimiento feminista se ha integrado en la movilización el día 17. Han participado en nuestras asambleas y hay mujeres que quieren participar como movimiento feminista en la coordinadora.

Evidentemente, no tenemos nada en contra de los sindicatos. Las bases y los cuadros intermedios nos están apoyando, pero las direcciones tienen que replantearse si las reformas ha resuelto algo. Del 2010 al 2013 hemos tenido cuatro reformas: dos laborales y dos de pensiones que han laminado el supuesto Estado de Bienestar Social. Nos han llevado a una situación de trabajos de miseria, de despidos salvajes y una situación insostenible para jóvenes, trabajadores y pensionistas y para las mujeres.

Nosotros estamos reivindicando una tabla que beneficie a toda la sociedad y los sindicatos están reivindicando sólo el blindaje de las pensiones. En la Coordinadora queremos seguir trabajando en la línea de derogar los aspectos más regresivos de esas reformas y de los Pactos de Toledo, que tienen mucho que ver con los planes privados de jubilaciones y planes privados de empresa.

¿Cuáles serán los siguientes pasos que llevará a cabo la Coordinadora?
Estamos en la calle y vamos a continuar una movilización sostenida. El día 16 y el día 30 tenemos dos movilizaciones encauzadas en contra de la reformas que pretende hacer la Comisión Económica Europea contra los pensionistas en todos los países de la Unión Europea. Y en mayo vamos a potenciar al máximo movilizaciones análogas a la del 22 de febrero y el 17 de marzo. Serán descentralizadas pero en todos los territorios.

Publicado en el Nº 315 de la edición impresa de Mundo Obrero marzo abril 2018

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