La Retranca

El planeta de los violadores Cualquier mujer está expuesta al desahogo salvaje de un depredador cavernario... Mientras has leído este artículo, una mujer está siendo violada, agredida o asesinada.

Dolores de Redondo 11/06/2018

Mientras escribo esta frase, varias mujeres están siendo violadas a lo largo y ancho del planeta. No es necesario estrujarse demasiado la sesera para comprobar el terror machista al que nos vemos sometidas las mujeres, independientemente de nuestro lugar de nacimiento, condición sexual, religión, opinión o cualquier otra circunstancia personal o social. Cualquier mujer está expuesta al desahogo salvaje de un depredador cavernario con gónadas entre las piernas.

Recomiendo una simple indagación en internet escribiendo en el buscador la palabra “violación” y utilizando como herramienta de búsqueda la “última semana”. Paso a resumir algunas de las muestras de salvajismo que encontré en tan solo los primeros cinco días de mayo:

En Santiago de Chile una mujer de 28 años fue asaltada y violada por cinco hinchas del club de fútbol Universidad de Chile después del partido celebrado en el Estadio Nacional. Los cavernarios la llevaron a un descampado donde consumaron la agresión, en un caso conocido ya como "la manada chilena" en alusión a la violación grupal cometida en los Sanfermines.

En Oaxaca (México) una bebé de tan solo 1 año y ocho meses de edad fue violada por su primo de 25. La investigación puso al descubierto que su hermana de cinco años había sufrido también abusos sexuales.

En Argentina, la Justicia confirmó la condena de seis años y medio de prisión por abuso sexual agravado al futbolista Alexis Zárate, que actualmente juega en Letonia. La víctima era la novia de un compañero de equipo que pretendió encubrir el hecho.

En Francia, una niña de 13 años fue secuestrada, violada y asesinada por un vecino de 45 años, padre de dos niños, que tenía antecedentes por la violación de otra menor de 15 años en 1996, y por agresiones sexuales a dos mujeres treintañeras. En libertad desde el año 2000, el depredador figuraba en el fichero de delincuentes sexuales cuyo cometido es, precisamente, evitar la reincidencia en este tipo de crímenes.

En Alicante, otro macho fue condenado a ocho años de prisión por violar a una mujer sin hogar en un parque de la ciudad, después de haberla golpeado.

Una menor fue violada y quemada viva en el distrito de Chatra, en la India. Había denunciado una violación ante el consejo local de ancianos. Dos de sus violadores la atacaron y asesinaron prendiéndole fuego después de propinarle una paliza a sus padres, como represalia por haber sido castigados con realizar cien abdominales y pagar una multa de 50.000 rupias (625 euros) por la agresión sexual.

En Zaragoza, un tipejo de 53 años fue condenado a 8 de cárcel por violar a una chica de 17 años cuando dormía. Unos días antes había abusado sexualmente de una niña de 10 años en circunstancias muy similares.

En Lambayeque (Perú), el Poder Judicial sentenció a cadena perpetua a un suboficial de policía por la violación reiterada de su hija desde los 9 a los 14 años.

En el estado de Jharkhand (India), una menor de 17 años fue violada por varios hombres y quemada viva. La muchacha fue secuestrada en su casa cuando su familia se encontraba asistiendo a una boda. La policía arrestó a quince individuos en relación con el caso.

Ese mismo día y en el mismo país, una adolescente de 16 años se suicidó después de haber sido secuestrada en su casa y violada por ocho sujetos en un descampado una semana antes. Su familia la encontró ahorcada.

En Bogotá (Colombia), una niña de 3 años fue violada, golpeada y quemada con ácido, muriendo poco después.

En Molina (Chile), una niña de 13 años fue violada por su padre después de que en febrero ya hubiese abusado sexualmente de ella su padrastro.

En Washington (EE.UU.) trascendió públicamente que en febrero una joven de 18 años había sido violada mientras estaba muriéndose de una sobredosis. El violador envió fotos de la muchacha desnuda a su grupo de colegas en una red social.

En Beniaján (Murcia), una joven denunció haber sido violada por varios chicos en un descampado, donde se aprovecharon de su estado de inconsciencia por haber consumido alcohol y otras sustancias. Posteriormente serían detenidos tres hombres, de los cuales dos quedaron en libertad con cargos.

En Barcelona, tres magistradas condenaron a 6 años y seis meses de prisión a un violador por abusar de su sobrina de 15 años. Sin embargo, las juezas no lo consideraron violación porque ella entró en 'shock' y no se resistió tras penetrarla, con lo cual no aprecian uso de la fuerza por parte del agresor. "Existe pues a nuestro entender un consentimiento o por lo menos una no oposición activa por parte de la víctima", sentenciaron.

Pero las víctimas del furor machista no son solo mujeres. El 4 de mayo la Audiencia de Sevilla condenó a doce años de prisión a un individuo por violar a otro después de maniatarle y golpearle junto a otro animal no identificado.

Y más recientemente, todos los obispos de Chile han dimitido por el escándalo de la pederastia que ya casi es tan identificativa de la iglesia católica como la propia cruz. Una pederastia que afecta aproximadamente al 10% de la institución religiosa, según algunos cálculos.

Mientras has leído este artículo, una mujer está siendo violada, agredida o asesinada en los 4 puntos cardinales del planeta de los violadores.

— Y digo yo... ¿aquí no haría falta una Revolución?

— Y luego, ¿por qué me lo preguntas?

Publicado en el Nº 317 de la edición impresa de Mundo Obrero junio 2018

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