Debate "Alternativas a la Unión Europea"Una Unión Europea irreformable, hecha a la medida del gran capital

Mikel Hernández 29/09/2018

El título de esta crónica fue la idea más repetida en el debate “Alternativas a la Unión Europea” celebrado en las primeras horas del inicio de la Fiesta PCE 2018 contó con la presencia y participación de los representantes del partido AKEL de Chipre, del Partido Comunista Francés, del Partido del Trabajo de Bélgica, del Partido Comunista Portugués y una intervención del representante del Partido Comunista Británico sobre el Brexit.

Manu Pineda, responsable de Relaciones Internacionales del PCE ofició de anfitrión e iniciador del acto asentando la convicción, que sería repetida por otros de los participantes, de que la actual Unión Europea es irreformable, “está construida sobre unos cimientos podridos”, afirmó. Defendió la recuperación de la soberanía nacional en el sentido de acercar los centros de decisión al pueblo, no a instancias de decisión no democráticas, y a crear mecanismos de integración y cooperación entre pueblos, en nuestro caso también con América Latina.

“Europa y Unión Europea no es lo mismo –afirmó- y más que de Europa hay que hablar de Eurasia, teniendo en cuenta también a Rusia y China”. También abogó por una Europa de paz, no militarista ni intervencionista y por supuesto no subordinada a los intereses USA.

El representante de AKEL de Chipre afirmó que cada vez menos gente cree en la retórica de la UE, denunció el rebrote del fascismo en la UE fruto de sus políticas , el militarismo, el intervencionismo, el rescate multimillonario a la banca y el anticomunismo institucional. “La UE es así no porque se haya desviado de sus valores, -afirmó-, sino que la UE es como fue planteada”.

Denunció la creación de un Fondo Europeo de defensa para la industria militar y la cooperación permanente de carácter militar, la militarización de la UE y su integración con la OTAN. Denuncio también la ocupación de Chipre por Turquía. Concluyó igualmente con la idea de que la UE no puede ser reformada, “sus Tratados salvaguardan su estructura capitalista y militarista”, añadió. Finalmente reivindicó como una Europa auténtica la Europa de la lucha de clases, la de la revolución francesa, la revolución rusa, la república española…

Por su parte el representante del Partido Comunista Francés expresó la necesidad de intercambios, de propuestas y debates entre las fuerzas alternativas a la actual UE. Alertó de las peores consecuencias para Europa si en 2019 Europa se moviera hacia la derecha y extrema derecha.

Defendió un modelo de UE basado en el reequilibrio de poderes, en el respeto a la soberanía popular, a la unión entre pueblos libres y soberanos, a destina recursos a objetivos sociales y ambientales, al rechazo de los golpes financieros, a la armonización de salarios, al intercambio cultural, la protección de los servicios públicos, a una Europa solidaria, con un contradiscurso enfrentado al de la extema derecha y a una Europa de paz, desvinculada de la OTAN, en definitiva a una Europa humana y ecológica.

El camarada del Partido del Trabajo de Bélgica se reafirmó igualmente en la idea de que la UE es irreformable, pues fue construida contra los trabajadores y por tanto es necesario romper con el gran capital. Nuestros objetivos sociales y antimilitaristas nos llevan a reivindicar el socialismo como un objetivo ambicioso pero indispensable. De ahí de la necesidad de unirse con una sola voz, un contrapoder a escala europea contra la única voz neoliberal. El camino no es fácil, no hay atajos, se impone la cooperación y destacó el ejemplo de huelga a escala Europea de los trabajadores de Ryanair.

El camarada del Partido Comunista Portugués se mostró muy firme en el diagnóstico y análisis del proceso de integración europea, visto desde el punto de vista de la destrucción de las conquistas logradas tras la Revolución de los claveles. Denunció la creciente dominación de los grupos monopolistas. Calificó la crisis del proceso de integración europeo como parte de la crisis estructural del capitalismo. “La integración europea está subordinada a la concentración del gran capital”, afirmó y denunció que cualquier afirmación soberana por parte de un Estado miembro va a tener enfrente a la actual UE.

Analizó las contradicciones entre las grandes potencias y los países periféricos y también entre las grandes potencias entre sí. Para él, Unión Europea es sinónimo de regresión de derechos sociales y asimetrías en el desarrollo, militarismo, injerencia, disminución de soberanía, alimento de la extrema derecha y el fascismo, por lo que mostró la oposición de su partido al proceso de integración y el derecho a defender los intereses nacionales y a una defensa de la soberanía como alternativa patriótica y de izquierdas, “la mejor aportación a una Europa de paz y de progreso”, concluyó.

Por su parte el participante del Partido Comunista Británico calificó a la UE como enemiga de los pueblos de Europa, de los trabajadores y las PYMES, instrumento de los monopolios del capitalismo internacional que usa su poder contra las pequeñas empresas y autónomos. Afirmó que no es posible otra UE pero sí otra Europa, por lo que cabría negociar el Brexit en interés de las clases populares. Abogó por combinar políticas de los partidos comunistas a favor de otra Europa y juntar fuerzas contra el capital financiero internacional.

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