El tren de la memoria

El símbolo de la escoba Es posible que el rechazo de Felipe VI a la escoba, nos haya revelado su recelo atávico a un objeto enigmático y hostil: la escoba como elemento revolucionario.

Mariano Asenjo Pajares 30/10/2018

Las inundaciones que provocaron 12 muertos en la localidad mallorquina de Sant Llorenç des Cardassar han dejado multitud de imágenes sobre la riada y el trabajo de los voluntarios en las redes sociales. Una de estas escenas refleja a los reyes en su visita a la localidad para conocer los efectos de la riada y los trabajos de limpieza que se estaban llevando a cabo. En el vídeo se observa cómo un voluntario cubierto de barro entrega una escoba a Felipe VI y este declina el ofrecimiento del voluntario... El caso es que este simple audiovisual se expandió rápido por las redes. ¿Qué tendrá la escoba? Si repasamos algunos episodios de la historia observaremos que, en verdad, la escoba es un símbolo político de primer orden más allá de su papel como elemento mágico.

Aun no siendo el capítulo que nos ocupa, sí merece la pena recordar que en Europa, durante el período de la quema de brujas por la Inquisición, las mujeres que practicaban las artes mágicas, necesitaban tomar todo tipo de precauciones para no levantar recelos entre aquellos que buscaban evidencias acusadoras. Era bien conocido que la mayoría de las mujeres a las que la iglesia y las autoridades tildaban de “brujas” en realidad eran curanderas que experimentaban con plantas medicinales y buscaban significados de la vida y la naturaleza. En épocas en las que solo los hombres accedían a estudios de medicina y ciencia, estas mujeres eran vistas como diabólicas y malvadas. Las escobas, insospechados objetos de uso común presentes en cada casa, se usaban como varas de poder para enfocar y dirigir la energía mágica. También para barrer zonas y limpiarlas de negatividad. Es decir, la escoba tuvo un papel central en tiempos pasados, cuando la magia era aceptada como parte de la vida, más allá de los preceptos religiosos.

Pero centrémonos en la simbología política de la escoba. Cuando la CUP presentó en 2017 su campaña para el 1-O lo hizo con una imagen ya clásica en las viñetas de tinte revolucionario y en el acervo de la propaganda bélica: la escoba para barrer a los enemigos. Bajo el eslogan ‘Autodeterminación, desobediencia, Países Catalanes: barrámoslos’, aparecía la imagen de una mujer que barría de los Países Catalanes a quienes los autores de la campaña señalaban como sus antagonistas. Y fue el propio diseñador de la imagen utilizada quien explicó que su intención había sido recrear “un antiguo cartel soviético, llevándolo a la actualidad española”.

La escoba como elemento revolucionario. Es posible que en su rechazo a la escoba, Felipe VI nos haya revelado su recelo atávico a un objeto enigmático y hostil. A fin de cuentas, ciertamente la Rusia de Lenin ya usó la alegoría para mostrar cómo la revolución barrería los grandes problemas de la época. Con el lema ‘Lenin barre los males del mundo’, se mostraba a éste deshaciéndose del zarismo, la burguesía y la Iglesia. Igualmente, en 1945, el dibujante ruso Viktor Deni realizaba un pasquín titulado ‘La escoba del Ejército Rojo barrió a la canalla nazi’ donde retrataba a un soldado soviético con su arma reconvertida en escoba deshaciéndose del enemigo.

¿Está claro lo del recelo atávico? Hagamos ahora un nuevo flashback histórico y situémonos en los tiempos de las escobas voladoras. Cervantes en su obra más famosa cita el caso de uno de estos viajes relámpago a tierras vaticanas. El propio Hidalgo dice a Sancho:

"Acuérdate del verdadero cuento del licenciado Torralba, a quien llevaron los diablos a volandas por los aires, caballero en una caña, cerrados los ojos y en 12 horas llegó a Roma y se apeó en Torre Nona, que es una calle de la ciudad. Allí vio el fracaso y asalto y muerte de Borbón y por la mañana ya estaba de vuelta en Madrid, donde dio cuenta de todo lo que había visto".

El asunto de la escoba tiene mucho recorrido, pero dejémoslo aquí.

Publicado en el Nº 320 de la edición impresa de Mundo Obrero octubre 2018

En esta sección

Un libro para el estudio y la intervención política informadaFascismoEl símbolo de la escobaAntiperiodistasLa economía de las APP

Del autor/a

El símbolo de la escobaElisa y sus amig@sLa voz de Lodario Gavela sale del bosqueMujer y Resistencia: una historia por escribirEl Tour y la Resistencia