La clase obrera turolense y el sector energético Tenemos dos planes estratégicos: la reindustrialización y diversificación de las zonas afectadas, y el desarrollo de energías 100% públicas y renovables.

Ignacio Arasanz. Sec. Núcleo Bajo Aragón Histórico 14/02/2019

Nos plantamos a comienzos de año con movilizaciones en las comarcas mineras de Teruel. El escenario es la solicitud de cierre para junio de 2020 de las Centrales Térmicas del interior Cubillos del Sil (Compostilla II en León) y Andorra (Teruel) por parte de ENDESA.

Los puestos de trabajo directos en las minas se acercan a los 200 (Ariño, Estercuel y Foz Calanda) y en la Central Térmica a los 600. A ello hay que sumar los puestos indirectos de transportistas, talleres de reparaciones, etc. Y además los del sector terciario en los que se ve reflejado todo (tiendas de todo tipo, servicios públicos, hostelería, etc). Por todo esto los cálculos asumidos son de cerca de 4.000 empleos entre todas las comarcas afectadas. Estas cifras se basan además en la concepción marxista de que la industria es el motor de la economía, que además de alimentar al sector primario suministrando tecnología mecánica, sostiene el trabajo del sector servicios.

Nos situamos ante el mismo escenario que supusieron los cierres de minas años atrás: la empresa ENDESA, privatizada por los sucesivos gobiernos de PSOE-PP, ejecutando cierres, despidos masivos y desplazamientos forzosos de trabajadores. Todo ello financiado por millones de pesetas y de euros de dinero público, durante décadas, para la extracción del carbón nacional, recuperación de desmontes y desmontaje de las estructuras. A cambio ENDESA ofrece 60 puestos de trabajo y seguir importando carbón de sangre africano, y de más barato suministro, en el resto de centrales térmicas situadas en el litoral.

En la otra parte de la pinza que estrangula a la clase obrera del sector energético están el Ministerio de Industria y el de Transición Ecológica, además de las ONGs del ramo supuestamente ecologista, las nuevas organizaciones caritativas que en ningún momento quieren acabar con la economía de mercado. Las camaradas desde el feminismo de clase consignan “patriarcado y capital, alianza criminal” y se han batido el cobre contra las que querían tumbar la revolución sandinista desde la confusión ideológica al servicio del imperialismo. Aquí podemos hablar de una confusión similar por la alianza capitalismo-Gobierno-ONGs. La caridad del sistema que antes enarbolaba la Iglesia Católica para apuntalar las grietas, readaptada al buenismo progre-capitalista que con una mano te somete y la otra esparce migajas. Parcelar las luchas las hace asimilables para el capitalismo eliminando el componente revolucionario y comunista. Es sangrante el caso de la plataforma “ecologista” española “Europa: un futuro sin carbón” integrada entre otros por la “Fundación Energías Renovables” presidida por un alto ejecutivo que era al mismo tiempo Director General de Energías Renovables de ENDESA.

Es fundamental comprender que la soberanía energética de España y el ecologismo o van de la mano de la clase obrera o son falsedades al servicio de la burguesía. Debemos defender que nuestro país se construye desde el patriotismo revolucionario luchando por la soberanía energética mediante la nacionalización sin indemnizaciones y el control obrero del sector. España somos la clase obrera cuya única postura ecologista posible es aquella que organiza una transición justa y planificada, reindustrializa desde el Estado las cuencas mineras y apuntala las pequeñas empresas privadas existentes para no empujar al paro y a la emigración a las trabajadoras del territorio. Al mismo tiempo debemos señalar y situar a los dueños de ENDESA y su retahíla de ejecutivos y lacayos del gobierno como los verdaderos enemigos de nuestro país, los vende patrias al servicio de la UE.

Por todo ello vamos a estar empujando a todas las organizaciones de la clase obrera hacia la movilización en favor de dos planes estratégicos. Uno de desarrollo económico para la reindustrialización y diversificación de las zonas afectadas; y otro de desarrollo de energías 100% públicas y 100% renovables, asegurando la recuperación medioambiental y la reserva estratégica del carbón nacional con prioridad sobre el carbón de sangre extranjero mientras se ejecuta el periodo de transición energética. Hace poco los tribunales dictaron la readmisión e indemnización de tres compañeros de CCOO de la subcontrata Maessa de la Térmica. Fueron despedidos por intentar convocar elecciones sindicales. El mes pasado volvían a trabajar tras meses de lucha en los que el PCE participó en la calle y llevando a las instituciones la situación. Se creía todo perdido pero se venció. Igual va a ocurrir con el sector energético.

Publicado en el Nº 323 de la edición impresa de Mundo Obrero febrero 2019

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