Mundo Obrero: ¿Cómo valoras el resultado de la IX Asamblea Federal de IU?
Paco Frutos:
Positivo, teniendo en cuenta la situación de I.U.: Sectarismo antidemocrático, ineptitud política, desastre electoral. Se aprueba una política y se rechaza un método. Es necesario que la siquiatría política analice y estudie por qué los directamente responsables de hundir I.U., continúan peleando en la asamblea para continuar controlándola. Sería patético si no fuera porque las ambiciones personales son capaces de hundir un proyecto colectivo.
Afortunadamente, el Consejo Político del pasado 14 de diciembre elige a un coordinador, que es el cabeza de lista de la candidatura más votada en la Asamblea y que representa directamente la política que fue aprobada, a pesar de la negativa feroz de la anterior dirección excluyente a hacer balance de sus éxitos y fracasos. En ese Consejo se elige una dirección que representa con exactitud el compromiso de Cayo Lara y de los y las que le apoyaron en la Asamblea de respetar la proporcionalidad del voto y hacer un equipo de dirección colectivo y colegiado. Espero que ahora respeten las normas los que antes excluyeron a la mitad de la organización y sean leales con el coordinador y el trabajo común. Empieza una nueva etapa.

M.O.: El hecho de que la línea política aprobada en la Asamblea coincida con la línea de trabajo anticapitalista del Partido, ¿como va a afectar al trabajo del Partido dentro de IU?
P.F.:
El trabajo del partido se ve facilitado al coincidir con la línea política aprobada en la Asamblea. Ahora se trata de hacer lo que se dice y se escribe siendo consecuentes, como corresponde a gentes de izquierda que no quieren ni mentir, ni engañar, ni ilusionarse con quimeras falsamente revolucionarias o claudicar para acomodarse a la realidad. Cuando la realidad te cambia, en vez de cambiar tú la realidad, dilo con honestidad y no marees la perdiz de la izquierda. No es imprescindible ser revolucionario, sí lo es ser honrado.

El partido, ahora, puede trabajar bien con I.U. y en I.U. Esto es una obligación de todos los y las comunistas, tal como nos mandató el último congreso y tal y como hemos ido ratificando en la dirección elegida en aquel congreso.

M.O.: Llevamos tres años hablando del estallido de la burbuja inmobiliaria, anunciando la crisis, criticando la falta de inversión para diversificar la producción, concentrada en el ladrillo y el turismo, y advirtiendo de la socialización de las pérdidas y la privatización de los beneficios del capitalismo. ¿Cómo explicar que nuestro discurso, hasta hace meses minoritario y radical, se haya asimilado por todo el mundo, incluida la derecha?
P.F.:
Nuestro discurso no ha sido asimilado por todo el mundo. A lo más han tenido que envainarse sus mentiras los que defendieron, defienden y defenderán siempre el capitalismo, sea en su versión mas heavy, más casposa y más brutal, cual es la del neoliberalismo de mercado sin ningún control técnico ni político, o más «civilizada», que van a intentar poner en marcha después de sus múltiples orgías retóricas especialmente después de la de Washington, acompañadas de medidas financieras, para reflotar a los bancos financieros y demás cuevas de Alí Baba, medidas que vamos a pagar los de siempre, si no lo evitamos. Ahora bien, el discurso que hacemos, hasta hace poco calificado de antigualla, o, sencillamente ignorado, cobra actualidad y por ello no pueden atacarlo con la misma altanería grosera con que lo habían hecho hasta un minuto antes de la depresión económica, social y política que han causado. Pero cuando este discurso toma formas concretas (en palabras ponderadas y rigurosas sobre la huelga general que pronunció Cayo Lara, o las argumentaciones sólidas sobre el fracaso del capitalismo en su fase neoliberal que aprobó I.U. y que forman parte del discurso del PCE), entonces, de nuevo, los amanuenses y mercenarios del capital, sean en su versión dura o progre, vuelven a arremeter desde sus tribunas de El País, Público, El Periódico de Catalunya, la SER, Onda Cero, Radio Nacional, televisiones afines y ya no digamos por la COPE del inefable Jiménez Losantos.

¿Saben ustedes por qué?, Porque en las cosas serias, de comer, todos defienden lo mismo: sus intereses.

Nosotros debemos continuar con nuestro discurso, ahora minoritario, pero que mañana puede ser mayoritario porque habla de la gente, de sus problemas y de los ladrones y embusteros que se los causan.

Lo de la burbuja inmobiliaria y especulativa era tan claro, que sólo decíamos lo que veíamos. Continuaremos en la misma línea.

M.O.: Solbes acaba de anunciar que el año 2009 será aún más duro que éste para los trabajadores y aumentará el paro todavía mucho más. ¿Qué va a hacer el Partido ante la crisis?
P.F.:
Solbes, oh Solbes, quien te ha visto y quien te ve. No había crisis, en aquel debate con Pizarro, no había crisis después, poco a poco hubo crisis, depresión, recesión ¿deflación quizás?, y ahora casi te vas. ¡Qué pena!

Sí, desgraciadamente será un año 2009 más duro para los y las trabajaodores/as y habrá más paro, más intento de anular derechos sociales, de reducir salarios, etc. ¿Qué puede hacer el partido? Lo imposible para evitarlo. ¿Cómo? Analizando, explicando, organizando, movilizando para que las propuestas de solución a los problemas de la gente y el cambio se produzcan. Lo demás son cuentos.

Un partido que no sea capaz de estar a la altura de las circunstancias actuales no merece subsistir. El PCE, no sólo subsistirá, sino que será, con I.U., con el movimiento obrero y sindical, con los movimientos anticapitalistas reales, uno de los protagonistas de una nueva realidad que enfoque la solución de los problemas concretos de la gente y que contribuya a la construcción de una nueva realidad. En consecuencia, lo que debe hacer el partido es simple: conocer, organizar y luchar.

M.O.: La Fiesta del PCE está programada para la primavera del 2009. ¿Qué perspectivas ha puesto el Partido en esta Fiesta?
P.F.:
El PCE ve la Fiesta como un hito muy importante de su historia, de su presente y de su futuro. La Fiesta es un gran acto de debate político, de fraternidad y de alegría. Esto es lo que quiere representar y ser el PCE.

En primavera, la Fiesta será un impulso más a lo que debe iniciarse en enero: movilización de las conciencias y movilización y lucha de las personas. Ellos, los que han creado siempre todas las crisis y los que las continuarán creando, si no se lo impedimos, están movilizados para mantener sus privilegios y cuentan con toda la parafernalia institucional y comunicacional. Nosotros y nosotras contamos con las sólidas razones y los argumentos del humanismo solidario, contamos con la fuerza de la razón, frente a su razón de la fuerza. Aunque parezca un voluntarismo determinista, es sólo la dialéctica del mejor sentido común, que sólo se abre paso si alguien empuja. Entre este alguien estamos nosotros y la Fiesta será un momento importante más.

M.O.: El próximo año se celebrarán las elecciones al Parlamento Europeo y la izquierda europea trabajará por un programa común. ¿Será ésta la oportunidad para revitalizar la izquierda y cambiar la política neoliberal que nos llega de Estrasburgo?
P.F.:
Sí, puede ser el momento de revitalizar, fortalecer y lanzar a la izquierda, al PCE, al Partido de la Izquierda Europea, a Izquierda Unida, a la conquista de un espacio que se corresponda con su razón de existir y que sea capaz de luchar por una vida más digna y conseguir avanzar.

El Parlamento Europeo es un espacio para que las ideas que defendemos tengan más posibilidad de avanzar en España y en otros países, contra las políticas neoliberales que aprueban los burócratas de Estrasburgo, en nombre de las clases económicas que representan.

I.U. debe llevar al Parlamento Europeo un mínimo de 2 diputados, que son los que obtuvo hace 5 años, sin regalar nada a ningún grupo, por verde que lo pinten. A partir de 2 todo el esfuerzo de I.U. y de algún posible aliado, será para sumar, no para regalar. No entiendo que en este momento se presente una candidatura pretendidamente anticapitalista, para quitar votos a I.U.

M.O.: El 2009 también será el año de nuestro próximo Congreso. ¿Qué va a significar este XVIIII Congreso para el PCE?
P.F.:
El XVIII Congreso será el momento de revisión de lo realizado desde el XVII, de hacer balance, crítica, autocrítica, con voluntad de ratificación o de enmienda si se tercia, y de impulso y relanzamiento del PCE hacia sus objetivos inmediatos e históricos. El PCE no es una secta ni un club de debate, es un organismo político vivo que, y hay que decirlo, en demasiadas ocasiones actúa con la inercia del escepticismo y de las pequeñas cosas que afectan a los cargos en las instituciones burocratizando su vida. Esto no es futuro. El futuro del PCE sólo está en el movimiento de la historia por cambiarla, tal y como dijeron acertadamente los primeros dirigentes del movimiento comunista. Hoy, más que nunca, hay un espacio amplísimo a conquistar y una nueva sociedad a construir. Dependerá de todos nosotros y nosotras.