Éxito rotundo en la convocatoria del 25-s “Rodea el Congreso”. Decenas de miles de manifestantes consiguieron llegar a un perímetro de la cámara baja enormemente ampliado por la policía. El miedo a la represión anunciada y a las provocaciones de las fuerzas de seguridad parando, identificando y registrando esta mañana autobuses que se dirigían a Madrid no impidió una concentración por encima de las previsiones. Tampoco las advertencias de la Delegada del Gobierno de Madrid ni las identificaciones realizadas a lo largo de los últimos días en las asambleas de calle realizadas por los convocantes.

El Grupo Parlamentario de Izquierda Plural, por unanimidad, abandonó el Congreso para unirse a la manifestación, con José Luis Centella, Secretario General del PCE y Cayo Lara, Coordinador Federal de Izquierda Unida a la cabeza. Los diputados de la formación parlamentaria de IU, ICV-EUiA, CHA (salvo la diputada Caridad García, que permaneció en el Hemiciclo siguiendo las intervenciones del Pleno en representación de todos ellos) salieron para encontrarse con el pueblo, demostrando una vez más con quién están y mostrando, como siempre lo han hecho, que no todos los políticos son iguales, y que no hay clase política sino clases de políticos. A las 9 de la noche, minutos antes de que empezara una fuerte y brutal carga policial, Centella, desde el Congreso, calificaba la jornada como “Un ejercicio de protesta cívica en la que la gente pide más democracia y más Parlamento, en un momento en el que éste funciona con formas cada vez menos democráticas”, a la vez que criticó el hecho de que esta protesta pacífica quede distorsionada por un exceso de tensión policial.

Las marchas comenzaron a las 5 y media de la tarde desde Plaza de España y el Paseo del Prado, como estaba previsto. A las 7 intentaron entregar un documento en el Parlamento sin éxito y a esa misma hora comenzaron las cargas policiales con algunos detenidos. Una ambulancia se llevó a algunos heridos, entre ellos un hombre mayor con una brecha en la cabeza. Frente a las cargas policiales contra gente que incluso estaba sentada, los manifestantes se sentaron en el suelo, con las manos en alto, mostrando su apuesta por la no violencia. Los gritos más coreados fueron “El pueblo unido jamás será vencido”, “No es una crisis, es una estafa”, “Menos policía y más educación”, “Si se puede”, “Los delincuentes están al otro lado”, “Mariano dimisión”.

Esta mañana el portavoz parlamentario de Izquierda Unida, José Luis Centella, también criticó la esperpéntica comparación de Cospedal asimilando la manifestación de esta tarde con el golpe de Estado de Tejero, y le recordó que en aquella ocasión Tejero invadió el Congreso con armas y tanques. Igualmente denunció en rueda de prensa cómo el Gobierno ha bloqueado en la Junta de Portavoces la pregunta que iba a realizar mañana Cayo Lara en la sesión de control para que el Ejecutivo valorara las movilizaciones ciudadanas, incluida la de hoy.

La jornada de protesta acabó con 35 detenidos y 64 heridos uno de ellos de gravedad.