Cuba agradeció hoy aquí las muestras de solidaridad recibidas del pueblo español y ratificó su decisión de seguir brindando apoyo a otros pueblos y defender las causas del Tercer Mundo.

Al clausurar en Málaga el VI Encuentro Andaluz de Solidaridad con la isla caribeña, el embajador cubano en España, Alejandro González, afirmó que nada ni nadie podrá obstruir la tradicional vocación internacionalista de su país.

Ante más de un centenar de representantes del vasto movimiento a favor de Cuba, el diplomático subrayó que el mejor servicio que se puede prestar en estos momentos a América Latina y el Caribe es incorporar a esa solidaridad al hermano pueblo de Venezuela.

En este momento crucial de la historia de Latinoamérica es imprescindible además levantar la voz por la Revolución Bolivariana y por el proceso real y genuino de integración que se está gestando en nuestro continente, apuntó.

González denunció que tras el lamentable deceso del presidente Hugo Chávez, el imperialismo desplegó todo su arsenal para desprestigiar el proyecto emprendido por el extinto mandatario.

No sé qué hubiera sido de las pequeñas islas del Caribe cuando el precio del petróleo se disparó y gracias a la generosidad de Chávez esos países pudieron continuar accediendo a los recursos energéticos en condiciones favorables de pago, ilustró.

Sobre las transformaciones iniciadas por Cuba en 2011, tras la aprobación por el Partido Comunista de los lineamientos de la política económica y social, el embajador aseguró que la mayor de las Antillas tiene una hoja de ruta clara.

La lucha por nuestra soberanía y contra el bloqueo estadounidense sigue siendo nuestra prioridad, pero también la necesidad de hacer más sólida nuestra Revolución, enfatizó.

A dos años de la puesta en marcha de ese programa de desarrollo, González destacó que el objetivo del gobierno encabezado por el presidente Raúl Castro es satisfacer las necesidades materiales y espirituales de sus compatriotas.

Se están tomando medidas, pero para tranquilidad de nuestros amigos no nos planteamos abandonar el socialismo ni el proceso revolucionario, aseveró.

En ningún caso significa renunciar a la justicia social, a la educación, a la salud y a todo aquello que hemos hecho por los ciudadanos, porque sería traicionar a la Revolución y los primeros que no lo permitirían serían los propios cubanos, resaltó.

No vamos a ceder la propiedad de los medios fundamentales de producción, no permitiremos concentración de riqueza, pero sí vamos a liberar los procesos económicos para darle una mayor participación al esfuerzo individual de las personas en función del socialismo, explicó.

El embajador de La Habana en Madrid dijo que todo ese proceso sería mucho más fácil si Cuba no estuviera sometida al cerco económico, financiero y comercial estadounidense, que dura ya más de medio siglo y el cual se recrudeció en los últimos años.

En otro tramo de su discurso, el jefe de la legación antillana emplazó al movimiento español de solidaridad a redoblar la campaña por la excarcelación de los luchadores antiterroristas cubanos, presos injustamente en Estados Unidos hace casi 15 años.

Puntualizó que la causa por esos hombres se asume con una expectativa mucho más poderosa tras el reciente retorno a la isla de René González, uno de esos cinco prisioneros.

Tenemos que seguir contando la verdad de este caso, las condiciones inhumanas que han soportado en las cárceles norteamericanas durante tres lustros, insistió.

El propio René ha dicho que no será libre mientras sus cuatro hermanos permanezcan entre rejas, acotó el diplomático, quien auguró el retorno a Cuba, más temprano que tarde, de Gerardo Hernández, Ramón Labañino, Fernando González y Antonio Guerrero.

Precisamente, el VI Encuentro Andaluz de Solidaridad con Cuba exigió, en su declaración final, la inmediata libertad de esos luchadores contra el terrorismo.