Mundo Obrero: Dentro de unos meses el Partido de la Izquierda Europea cumplirá 10 años. ¿Cómo explicaría a los más euroescépticos cuál es hoy el papel del PIE en Europa?
Maite Mola: La existencia de este partido de partidos garantiza, al menos, una unidad de acción de más de 30 partidos de ámbito europeo, de la UE y de fuera de la UE, con lo que esto implica de compartir experiencias, alternativas y métodos de lucha comunes ante agresiones comunes. Tanto los conservadores, socialdemócratas y verdes tienen estructuras similares que en los tres casos sirven para hundir más a la zona UE. Nosotros con nuestra visión contra el sistema capitalista somos una buena alternativa para alcanzar otro modelo europeo de justicia, paz, igualdad y solidaridad.
Nuestro trabajo con sindicatos y movimientos sociales a escala europea también va cobrando forma, no se puede ni debe ahora ir cada uno por su lado, la troika es el enemigo de todos, debemos luchar juntos.
M.O.: ¿En qué situación se encuentra ahora el PIE respecto al Congreso anterior que se celebró hace tres años?
M.M.: El PIE ha avanzado en consolidación política, en una visión anticapitalista y antiimperialista, por lo cual es posible lanzar alternativas a largo y a corto plazo que puedan mejorar la vida de la gente de manera inmediata, para acabar con el paro, frenar la aniquilación de los servicios públicos y relanzarlo, parar los ataques a la igualdad de género, a los y las inmigrantes, por otra fiscalidad, en defensa de la banca pública… y sin obviar que nuestra alternativa es el socialismo; en fin, ser una organización europea que da respuestas europeas desde la izquierda a los problemas de la gente a la vez que no olvida cuál es su estrategia.
M.O.: ¿Cuál es la fórmula para trabajar por consenso con tantos partidos de tantos países tan diferentes?
M.M.: Primero, el respeto a las opiniones de otros. Segundo, escuchar mucho. Tercero, aceptar que la situación de los diferentes países no es la misma pero sí el marco: una brutal lucha de clases. Cuarto, hacer sólidos y claros documentos en los Congresos, y luego respetar su contenido…y más cosas ligadas a la tolerancia, a la confluencia de las izquierdas y a la solidaridad.
M.O.: Como vicepresidenta, ¿Cuáles considera que son los principales logros conseguidos en esta legislatura?
M.M.: Todo el trabajo ha sido colectivo. De lo que yo me he encargado más en concreto es de la coordinación del Ejecutivo y del Secretariado. Creo que se ha hecho un buen trabajo basado en el respeto al consenso y al compañerismo. Y en internacional, son los grupos de trabajo y las redes, que yo coordino, quienes han hecho un excelente trabajo: relaciones con el Foro de Sao Paulo, Conferencia de ambos lados del Mediterráneo, visitas a Gaza, a El Aaiún, a Tinduf, y otras a Túnez o Egipto en los momentos más álgidos… No hay duda que se ha avanzado.
M.O.: Uno de los objetivos del PIE durante estos últimos años ha sido trabajar con los movimientos sociales, con la apuesta fuerte por el Alter Summit (Cumbre Alternativa) celebrado el pasado mes de junio en Atenas, además del Foro Social Mundial, etc. ¿Qué resultados se han obtenido de este trabajo y voluntad de acercamiento?
M.M.: Valoramos de forma positiva la Cumbre Alternativa de Atenas. Nuestra presencia fue importante; tuvimos la oportunidad de participar en debates con los movimientos; acercarnos a ellos, limando la desconfianza de tantos años hacia las fuerzas políticas. Yo señalaría como importantísimo el hecho de que el borrador de programa que estamos elaborando para las elecciones europeas, está basado en el manifiesto de la Cumbre, y que estamos haciéndolo con un debate fuerte con los movimientos.
M.O.: También han abundado los encuentros con los sindicatos a la hora de denunciar los resultados de la política de austeridad de la Troika. ¿Cuáles es la relación que mantiene en estos momentos con los sindicatos europeos?
M.M.: Tenemos una relación correcta con la CES que es nuestro referente europeo sindical. Y, además, en cada país los partidos del PIE tienen relaciones con los sindicatos correspondientes, aunque ciertamente son muy diferentes de unos países a otros, y es un trabajo que sin duda debemos mejorar por ambas partes.
M.O.: Todas las maldades vienen de la Troika… directrices cumplidas luego por los gobiernos nacionales, pero hasta dentro de la Troika empiezan a surgir diferencias con el desmarque del FIM de la política de austeridad ¿Por dónde cree que va a ir la política europea a medio y corto plazo?
M.M.: Pues lamentablemente pienso que no se va a cambiar gran cosa, excepto si la izquierda cobra fuerza y realiza sus políticas de cambios estructurales con unos sindicatos y movimientos fuertes y con la gente en la calle. Yo lo que veo en España es más ataques al mercado laboral y a las pensiones. En Francia, planteamientos de una fiscalidad que sólo favorece a los ricos. En Alemania, una gran coalición acorde a los dictados de Angela Merkel, ataques a los inmigrantes, una banca que sigue ganando dinero, liquidación de los servicios públicos, nula creación de empleo. Para salir de la crisis se necesitan otras políticas.
M.O.: Desde la dirección del PIE ¿cómo ve la salida de la crisis y cuáles son las principales alternativas que plantea el Partido de la Izquierda Europea?
M.M.: El Partido de la Izquierda Europea tiene una alternativa muy clara para superar la crisis. Y esa salida por supuesto que no pasa ni por reducción de salarios, ni por el aumento de la edad de jubilación ni por las privatizaciones, que están empobreciendo los pueblos de Europa, sino por una política de creación de empleo.
En una Europa con un 11% de media de paro, que en España llega a superar el 26%, siguiéndole de cerca Portugal y otros países donde la política de ajustes han sido más duros, la prioridad del PIE se concreta en el lema que marca este Congreso: “Cambiar Europa. La Europa del Trabajo”. Hay que producir en Europa, pero de otra manera, con nuevas formas de cooperación y de innovación industrial, pero garantizando los derechos de los trabajadores y financiando una transición ecológica con un uso responsable y social de los recursos naturales.
La política económica responde a una ideología. La economía que rige hoy Europa es la de los mercados y la especulación, la que sirve para garantizar las ganancias y privilegios de la clase dominante. Nosotros trabajamos para cambiar radicalmente esa política y poner la economía al servicio de los pueblos y no de los mercados. Y en ese camino nuestras propuestas concretas son la reapropiación pública de los sectores estratégicos, la defensa y desarrollo de los servicios públicos, la creación de un banco público europeo y el cambio de funciones del Banco Central Europeo.
M.O.: Los delegados al Congreso se van a pronunciar sobre la presentación de una candidatura para presidir la Comisión Europea, en concreto la de Tsipras. ¿Cómo ha llegado la dirección del PIE a plantear esta posición?
M.M.: Las y los delegados del Congreso nos vamos a pronunciar si queremos o no tener un candidato o candidata a la Comisión Europea. Habrá un debate en el que las delegaciones expresarán su posición. Mi posición concreta es que sólo se debe tener candidato o candidata en el caso de que asuma que su tarea fundamental es la falta de democracia que implica el método y la propia Comisión, institución antidemocrática donde las haya. Una vez decidido si queremos o no candidato, veremos quién es la persona adecuada.
M.O.: El Congreso se celebra en vísperas de las elecciones europeas, ¿cómo está trabajando el PIE de cara a las elecciones del próximo mes de mayo?
M.M.: Fundamentalmente estamos elaborando una plataforma programática basándonos en el debate con los movimientos y sindicatos, plataforma que estará abierta hasta el mes de marzo al menos, y que será aplicada de forma diferente según la situación de cada país, aunque con ejes comunes como la lucha contra la austeridad, el rechazo al tratado transatlántico, la paz, el respeto a los derechos sociales, etc. Pero claro, temas como la deuda, por ejemplo, no se pueden tratar de la misma forma en Finlandia que en Grecia.
También haremos giras europeas y una conferencia sobre la deuda, que no serán propiamente campaña electoral, sino más bien oportunidades para debatir y sacar conclusiones de temas acuciantes.
M.O.: En esas elecciones uno de los principales problemas que se plantean es el de la abstención. La izquierda alternativa se juega una oportunidad para cambiar el balance de fuerzas en Europa. ¿Cómo piensa canalizar ese descontento hacia un avance institucional de la izquierda alternativa?
M.M.: La abstención está claramente promovida por los partidos mayoritarios, a ellos les da igual que la gente vote o no, hace años ya que no les interesa. Esa lejanía hacia Europa o echarle la culpa de todo, cuando son los políticos de sus partidos los que gobiernan la UE, el deterioro de la política con casos continuos de corrupción y la mayoría de los medios de comunicación en la misma línea y atacando al sindicalismo, no solo en España, y a los movimientos con leyes parafascistas, serán un gran enemigo a batir, así como la extrema derecha y el populismo.
La izquierda de forma serena debe defender su programa, moverse mucho, llegar a todas partes e intentar convencer a la ciudadanía que hay alternativa y que somos nosotros. Mucha calle y mucha pedagogía.