Cuanto más se acercan, más trilera parece la política. Elena Valenciano, que lleva unas semanas más que Cañete de campaña, roza el cum laude en charlatanería insulsa. Cañete no se queda corto. Son repetitivos, aburridos y hasta ineptos, además de mentirosos, hablando de las bondades de sus políticas en Europa para solucionar todos los problemas y volcar el cuerno de la abundancia sobre los deprimidos sectores populares. Como si no supiéramos que Elena Valenciano, la cara progre del bipartidismo, es una alta representante del partido que se arrodilló ante la Troika, una activa militante del belicismo y una compañera de viaje del Hollande de los recortes y la guerra; o, como si no fuera notorio, que Cañete, además de sus negocios particulares, forma parte de un partido que entró denunciando al PSOE por inútil, propuso un programa “obrerista” y se lanzó al monte de los recortes de todo lo se movía socialmente en los sectores populares y aplicó el acuerdo del PSOE para la ampliación de las bases terroristas de Rota y Morón. Ambos dirigentes y ambos partidos apoyan el golpismo fascista de Ucrania. Se trataría de desahuciarlos con una frase y pasar de ellos inmediatamente, porque tener en cuenta su demagogia tabernaria puede alejar definitivamente de la política a mucha gente, pero se les debe poner en evidencia para que engañen sólo a quien se deje engañar.

Eso aquí, pero si damos un repaso a Europa vemos que la UE está gobernada por el sector dominante más peligroso de la actual sociedad capitalista; el sector más rapaz y egoísta económicamente que eleva a la quinta potencia la explotación, la desigualdad, la eliminación de condiciones de vida y de trabajo conquistadas históricamente; un sector inmoral que no tiene reparos en hacer guerras y montar revueltas “populares” en todas partes, utilizando a mercenarios y a terroristas, y alentando el fascismo, cuyos ejemplos más actuales los tenemos en Siria y en Ucrania; un sector inmoral y peligroso que despreciando la trágica historia de dos guerras devastadoras en Europa crea condiciones para una tercera, que sólo la previsión y la decisión de los pueblos pueden evitar; y es inmoral también porque en vez de potenciar los valores de la Europa de las luchas por la libertad, el avance social y la paz, que continúa existiendo aunque no lo parezca, potencia al extremo la Europa de la destrucción, el enfrentamiento contra y entre las clases populares, la pobreza, la corrupción y el fascismo. En resumen, esta Europa es inmoral porque fracasa su sistema y en vez de poner sobre la mesa un gran interrogante ¿qué hacemos ahora colectivamente? siguen imponiendo su poder y gobernando los fracasados. Son los exponentes de una clase que debe irse porque son una realidad dramática y grotesca y pueden llevar a Europa a un futuro de nuevo trágico.

¿Qué Europa defendemos? La de las ideas y luchas sociales por la justicia social y la igualdad, la de la libertad y una nueva democracia que recoja lo mejor de la antigua y purgue las cloacas de la actual; la del movimiento obrero organizado que nació en 1864 con la constitución de la Asociación Internacional de Trabajadores, simbolizada hoy no por burocracias que se consideran herederas de aquel acto histórico, sino por las mujeres y hombres, jóvenes y viejos, que hoy son los verdaderos herederos y que, día tras día, en circunstancias difíciles, con trabajo o sin él, luchan y no se rinden ante las dificultades del momento, impiden que les roben más derechos, arrancan mejoras sociales y construyen su futuro, en España, en Europa, en América Latina y en el mundo. Defendemos a la Europa del pensamiento comprometido con una sociedad sin clases, con derechos y libertades, sin guerras, que desmonte con la palabra y con su acción social, política e intelectual la Europa de los que hace tiempo han caducado ante la historia. La que haga de la honestidad, la solidaridad, la fraternidad y el sentido colectivo democrático las señas de identidad de la nueva Europa; en fin, la que una pueblos y no los enfrente, la que es generosa y rechaza el egoísmo de las naciones y personas, la que derriba fronteras y no levanta de nuevas. Esta es la Europa que defendemos, o que debemos defender, antes del 25 M, en las urnas y, sobre todo, en el nuevo Parlamento.

Un trabajo serio y necesario es buscar en cada lugar a los y las que representan, a pequeña escala, la Europa caduca y a los que pueden ser el futuro. A estos últimos, los nuestros, los encontraremos en el mundo del trabajo, en las universidades y centros de estudio, en la gente que no cesa de luchar por sus derechos y por los de todos, que rechaza y combate, o puede rechazar y combatir con la adecuada información, las políticas antisociales de la derecha y de los que se auto proclaman representantes de la izquierda pero hacen la misma política que la derecha en las cosas esenciales. Unir y no dispersar, ni avalar la creación de cosas novísimas con el único objetivo de ser cabeza de ratón con intereses particulares. Buscar, en definitiva, lo más aproximado a la realidad que queremos construir.

Y LIBERTAD PARA LOS REVOLUCIONARIOS QUE OBAMA MANTIENE SECUESTRADOS. Y PARA MANNING. GRACIAS A ASSANGE Y SNOWDEN CONOCEMOS MÁS CÓMO ACTÚA EL “FASCISMO LIBERAL”.

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