Un nuevo atropello se produce contra la clase trabajadora, está vez es en Trenasa, Castejón (Navarra), ya que el pasado 25 de septiembre la dirección de la empresa anunciaba el cierre de la planta y el despido de toda la plantilla, un total de 110 trabajadoras y trabajadores.

Trenasa es una filial de la multinacional CAF (Construcciones Auxiliares de Ferrocarril) de Beasain, que se dedica a la construcción de ferrocarriles y autobuses. Esta factoría abrió en 2007, con el apoyo del gobierno de Navarra, en Castejón por ser un importante nudo ferroviario y un lugar estratégico.

Pero la que era la mayor empresa de Castejón ha sido una constante fuente de despropósitos. Desde el inicio de la actividad, las trabajadoras y trabajadores han vivido ERTES, despidos y condiciones económicas muy inferiores a otras empresas del grupo.

Tanto es así que, en junio, la dirección y el comité llegaron a un acuerdo de un ERTE que garantizaba la producción hasta 2022, acuerdo que la empresa ha roto unilateralmente anunciando el cierre.

La dirección de CAF dice que la planta no es rentable, que lleva años con pérdidas y que ya ha decidido el cierre. Pero pertenece a un grupo solvente y competente que mediante la distribución de la producción hace rentable a una planta u otra.

Subvenciones para negocios fuera de España

Además Trenasa lleva años recibiendo subvenciones por parte del gobierno de Navarra, dos millones los primeros años y siete millones de euros en los tres últimos años. Subvenciones que CAF, por medio de la filial Vectia, ha utilizado para el proyecto de un autobús eléctrico en una planta del grupo en Polonia.

El anuncio del cierre del pasado 25 de septiembre pilló por sorpresa a la plantilla e inmediatamente solicitó una huelga indefinida a partir del 2 de octubre.

La plantilla y el comité de empresa no aceptan el cierre. Dicen que la empresa es rentable, viable, puntera y estratégica, y piden la revocación del cierre por parte de CAF.

Para ello han realizado una serie de actos de protesta y reivindicación: se han desplazado a la sede de CAF en Beasain, convocaron una manifestación en Castejón, que ha tenido que ser aplazada para el 24 de octubre y el 14 de abril se reunieron con los parlamentarios navarros en Pamplona.

En la reunión parlamentaria, el presidente del comité denunció el cierre de una empresa estratégica para Navarra y la Ribera, una empresa que ha recibido millones de euros en subvenciones que se han destinado a proyectos en el extranjero, una empresa que desarrolla prototipos y proyectos de I+D+I que luego son fabricados en otras plantas obteniendo beneficios. Por todo esto, el comité exige al gobierno de Navarra que evite el cierre o que utilice la planta de Castejón para el desarrollo de una nueva empresa de trenes o autobuses.

Mientras, desde el gobierno de Navarra se está negociando con CAF para evitar el cierre.
Desde el primer momento la dirección se niega a negociar. Dice que no tiene que ser motor de desarrollo de ninguna región y que el cierre es innegociable. Solamente está dispuesta a negociar las indemnizaciones.

Los comités de las plantas de CAF en Beasain e Irún han enviado sendos comunicados apoyando las reivindicaciones de las trabajadoras de Trenasa, pidiendo que la planta no se cierre y denunciando que las condiciones de trabajo siempre han sido inferiores a las de la empresa matriz.

Por todo esto los trabajadores y trabajadoras de Trenasa piden que no se cierre. La lucha sigue.

Núcleo de Industria