La reducción de los ingresos fiscales del Estado, como consecuencia de la crisis sanitaria, económica y social, hacía objetivamente complicado el horizonte de aprobación de unos Presupuestos Generales del Estado (PGE) que nos alejasen de los del gobierno de Rajoy, sucesivamente prorrogados desde 2018.

El objetivo de los PGE 2021 es el de dar respuesta a las dificultades que enfrenta el gobierno de coalición para mantener el Escudo Social sin recortes. Hay que valorar positivamente que, por primera vez, España haya conseguido que la Unión Europea apruebe cantidades significativas en transferencias directas.

Los resultados de la EPA de julio dejan, durante el segundo trimestre de este año, la cifra de casi un millón de personas en paro, lo que augura nuevos conflictos sociales y laborales, salvo que podamos invertir la situación mediante unos presupuestos expansivos con los que el Estado garantice el mantenimiento y la creación del empleo.

Las políticas aplicadas por el gobierno de coalición han impedido hasta ahora que la destrucción de empleo en España alcanzara dimensiones catastróficas. En la anterior crisis económica, con una caída del 5,1% del PIB entre 2013 y 2017, se perdieron el 16,7% de los empleos. Con el Gobierno de coalición, a pesar de una previsión de caída del PIB cercana al 13%, la destrucción de empleo está en torno al 3,7%. Nada comparable al pasado. Hoy podemos afirmar que hemos salvado 1,3 millones de empleos: 750.000 trabajadores que están en ERTES y otros 600.000 empleos que se habrían perdido sin Escudo Social.

Resulta fundamental garantizar la estabilidad del gobierno de coalición y la duración de la legislatura, lo que depende del fortalecimiento del bloque de la moción de censura y de la investidura. Hay que impedir la posibilidad de que el PSOE sustituya a componentes de izquierdas del bloque de la investidura por otras fuerzas políticas que siguen defendiendo las políticas neoliberales que han causado un inmenso daño a nuestro pueblo y que además son incapaces de gestionar la emergencia de la pandemia.

Centremos el debate en unos presupuestos expansivos de mantenimiento del Escudo Social -en especial los ERTES y las prestaciones por desempleo-, que apuesten expresamente por políticas claramente progresistas de reindustrialización y de fortalecimiento de los servicios públicos y pongamos en marcha alianzas sociales para alcanzar esos objetivos. Unos presupuestos que reflejen claramente las políticas de izquierdas contenidas en el acuerdo programático del gobierno de coalición y que hagan difícil que las fuerzas políticas que facilitaron la investidura se sustraigan a apoyarlos expresamente.

Es un paso en la buena dirección y un éxito el nuevo techo de gasto de 196.000 millones de euros para 2021 propuesto por el gobierno, 69.000 millones más que este año, un 54% de crecimiento del gasto público. Se incorporan 18.400 millones a Seguridad Social, 13.500 millones para las comunidades autónomas y 27.500 millones de Fondos UE para inversiones. De concretarse, esta medida supondría satisfacer nuestra reivindicación de un techo de gasto por encima de los límites del déficit estructural.

Se garantiza la actualización de todas las pensiones

Los PGE 2021 van a llevar la inversión pública hasta un récord histórico de 239.000 millones de euros. Son unos presupuestos imprescindibles para combatir mediante la solidaridad la crisis económica provocada por la pandemia. La presencia de Unidas Podemos en el gobierno de coalición ha permitido promover políticas para que sean el sector público, el Estado y las instituciones quienes impulsen la recuperación económica con el inmenso gasto necesario para desplegar y mantener el Escudo Social.

Estos PGE avanzan para conseguir una fiscalidad más justa, aunque todavía lejos de los objetivos marcados en el acuerdo programático del gobierno de coalición, objetivos que Unidas Podemos continuará priorizando a lo largo de esta legislatura. Defendíamos subidas del IRPF para todas las rentas del trabajo superiores a 130.000 euros pero, por la correlación de fuerzas en el gobierno de coalición, no ha sido posible llevar esta medida al actual presupuesto, aunque sí hemos conseguido que se establezca una tributación mínima del 15% para las SOCIMIS que hasta ahora eran auténticos paraísos financieros.

Los PGE 2021 van en la dirección de conseguir que la conciliación y el sistema de cuidados continúen reforzándose hasta consolidarse como pilares del Estado social.

La crisis ha provocado pérdidas de empleo y ha afectado al tejido económico y empresarial de un país demasiado volcado en el sector servicios en detrimento del industrial y con escasa inversión en investigación, desarrollo e innovación. Para modificar esta situación, damos un primer paso con estos PGE incrementando en 2.000 millones de euros la inversión para fortalecer las políticas activas de empleo.

En paralelo al cierre de las recomendaciones del Pacto de Toledo, eliminando las que sin duda eran más negativas y perniciosas para el mantenimiento y desarrollo de un sistema público de pensiones justas y suficientes, en estos presupuestos se garantiza la actualización de todas las pensiones, al menos conforme al incremento del IPC. En el caso de las pensiones no contributivas, el incremento será el doble del IPC.

Una partida a destacar, por su importancia estratégica para comenzar a modificar la estructura productiva española, es la destinada a transición ecológica y lucha contra la emergencia climática. Ascenderá a 2.000 millones de euros para impulso de las energías renovables y una inversión de 4.000 millones para rehabilitación de viviendas e introducción de medidas de eficiencia energética. Y se complementa con 2.500 millones de euros que se destinarán a innovación y digitalización de la sociedad y de la industria, dando un impulso a la investigación para el desarrollo, la inteligencia artificial y, en general, a la capacitación digital.

Con estos PGE 2021 va a comenzar una nueva época en la política económica de nuestro país, poniendo fin a la etapa neoliberal de los recortes. Ha sido gracias a nuestra presencia en el gobierno. Pero no perdemos de vista que son el resultado de una negociación. No son los que Unidas Podemos habría aprobado de gobernar en solitario ni mucho menos los que Izquierda Unida o el PCE habrían defendido.

Podemos felicitarnos por haber conseguido pactar unos presupuestos entre el PSOE y Unidas Podemos que están en condiciones de recibir el apoyo de las fuerzas progresistas del bloque de investidura, lo que hace posible continuar trabajando para que la legislatura sea larga y estable y nos permita seguir avanzando en la aplicación del programa del gobierno de coalición.

Portavoz Adjunto Unidas Podemos