El ministro de Defensa, Diego Molano, enfrenta dos mociones de censura en el Congreso de Colombia: una en el Senado, debatida este lunes, y otra en la Cámara de Representantes, este 25 de mayo. Unos días después del debate, se convocará a una votación para decidir si el ministro continúa en el cargo o es destituido.

La moción de censura en el Senado fue promovida por senadores como Iván Cepeda, Wilson Arias, Inti Asprilla y Gustavo Bolívar, para que el ministro de Defensa, a cuyo cargo están todos los cuerpos policiales y militares en Colombia, responda por las graves violaciones de derechos humanos cometidas durante las protestas, y por la estigmatización de la protesta.

UNA MONTAÑA DE PRUEBAS Y TESTIMONIOS DE VÍCTIMAS

Molano tuvo que escuchar el testimonio de algunas víctimas de la fuerza pública, que han sufrido amputaciones o han perdido a un familiar a manos de la policía. El senador del Polo Iván Cepeda, acudió al debate con una enorme cantidad de pruebas documentales, que incluyen 462 videos, imágenes y audios de personas que estaban en 35 ciudades del país en el momento en el que se presentaron los casos de abuso policial.

El material contiene denuncias de agresiones sexuales por parte de miembros de la Fuerza Pública, casos de abuso de la fuerza y una serie de videos en los que el comandante del Ejército, Eduardo Zapateiro, les dice a los policías que «están haciendo las cosas bien» y les envía mensajes de apoyo.

«El señor ministro de Defensa, Diego Molano, es responsable de crímenes de lesa humanidad que se han presentado desde el 28 de abril en el país», señaló Cepeda.

Para Cepeda, las declaraciones del Ministerio de Defensa equivalen a una “licencia para matar” y “no le importan los muertos civiles”.

Entre los argumentos por los que Iván Cepeda acusó al ministro, están: estigmatizar la movilización pacífica, incitar y tolerar la violencia, permitir el uso de armas de fuego y de «letalidad reducida» de forma indiscriminada y peligrosa, auspiciar incursiones violentas a barrios populares en las noches, fomentar acciones parapoliciales, tolerar actos de tortura y violencia sexual y omitir la desaparición de manifestantes.

Hasta hoy, organizaciones de derechos humanos como Indepaz, Temblores y la Campaña Defender la Libertad han documentado 59 homicidios, 51 de los cuales se presume han sido cometidos por la fuerza pública o con su consentimiento. Hay 67 personas heridas con armas de fuego presuntamente accionadas por agentes de la policía.

«Le reitero que hemos acudido a la Corte Penal Internacional. No cabe duda de que se impone una profunda reestructuración de las Fuerzas Militares, de la Policía, de las agencias de seguridad, que debe comenzar por el desmonte del Escuadrón Móvil Antidisturbios, (Esmad), que es una afrenta a los derechos humanos», concluyó Cepeda, quien cerró su intervención afirmando:

«Es posible que esta Cámara y sus mayorías de gobierno lo absuelvan. Que el país y la comunidad internacional observen este nuevo paso que dará el Congreso en hundirse en el total descrédito al avalar la impunidad y al ser cómplice de crímenes que se están cometiendo. Si así ocurre, puede tener la certeza, Ministro: ni la opinión pública nacional e internacional ni la historia lo absolverá. Usted debe irse«.

El senador de Alianza Verde, Antonio Sanguino, argumentó que «el ministro de Defensa Diego Molano representa un peligro para la democracia, socava las fuerzas militares y violenta la protesta social».

En defensa del ministro salió de el senador uribista Ernesto Macías, quien acusó a la oposición de estar haciendo política con esta situación y de hacer “una campaña en contra de la Fuerza Pública”.

A esta posición se sumó el senador de ‘la U’ Juan Felipe Lemus, quien dijo que “sacar el ministro no solucionada en medio de esta situación”.

La senadora conservadora Esperanza Andrade también respaldó al ministro: “Hay una política sistemática de desestabilizar al país por parte de la oposición”.

Diego Molano intervino ante la plenaria para insistir en que el Gobierno «respeta el derecho a la protesta».

«Cualquier soldado o policía que deshonre el uniforme debe responder ante la justicia. Más de 144 investigaciones disciplinarias se han abierto desde el inicio de las manifestaciones», dijo el ministro.

MIENTRAS TANTO, SIGUE LA MASACRE

Cada día que pasa, aumenta el escenario de horror y la práctica sistemática del terror de Estado contra jóvenes desarmados, civiles que ejercen su legítimo derecho a la protesta.

Ésta es la última evidencia, cuando escribimos estas líneas, en la ciudad de Cali. Dos jóvenes que la policía se llevó detenidos del punto de resistencia de La Nave, en el barrio de Siloé, aparecen sin vida, tirados en una cuneta: