El fin de semana del 30 de julio al 1 de agosto, en la ciudad ghanesa de Winneba, la localidad que albergó el Instituto Ideológico Nkrumah, el Movimiento Socialista de Ghana (MSG) celebró su primer Congreso. Más de 100 delegados de los 29 colectivos del país y un gran número de aliados internacionales de todas partes del mundo celebraron un momento de suma importancia para la izquierda de África Occidental.

Kwesi Pratt, Secretario General del MSG nos explica que “La transición de Foro a Movimiento era una necesidad. Significaba reconocer el nuevo escenario que estamos viviendo como organización. Hemos pasado de estar en la batalla de las ideas a estar en el centro de la movilización de la clase trabajadora ghanesa”. Y es que en los últimos años el ahora MSG ha crecido exponencialmente, implantándose en 24 de los 29 territorios del país. “Nuestra militancia requiere nuevas estructuras organizativas que se adapten a la realidad de la acción política que llevamos a cabo”.

Pratt nos cuenta cómo han ido creciendo desde que en 1996 y tras salir de una dictadura que quiso enterrar la memoria revolucionaria del país, cuatro compañeros fundaron el Foro Socialista de Ghana.“Surgimos con una ambición limitada, ya que era un momento de gran persecución de la izquierda. Nuestro objetivo era crear un grupo de estudio sobre marxismo, donde poder analizar la fase neoliberal en la que se sumergía el país e intentar concienciar a la gente”.

Este fin de semana Winneba se llenaba de camisetas rojas. La cantidad de jóvenes y mujeres era abrumadora. A diferencia de un continente europeo envejecido, en Ghana encontramos que el 70% de la población tiene menos de 30 años. “Para el MSG es prioritario trabajar desde las necesidades de la juventud y poner en primera línea la lucha contra el patriarcado, consolidando la organización. Ya no es suficiente con seguir hablando, debemos asumir esta nueva fase con determinación e inteligencia organizativa” comenta Pratt.

El MSG es un ejemplo de cómo adaptar las estructuras políticas a las realidades de la sociedad. Si han llegado hasta aquí es porque han sabido dar los pasos necesarios, poco a poco, basándose en la situación política de Ghana pero también en las capacidades y las posibilidades reales de construir procesos. “Ahora debemos añadir a la cantidad, la calidad de nuestra militancia. Tenemos además el reto de educar políticamente a un país que sufre una tasa de analfabetismo en torno al 50%, por lo que sigue siendo fundamental la formación.” Y es que el MSG ha creado El centro Amílcar Cabral de educación política popular, por el que cientos de militantes africanos han conocido las revoluciones de Haití, Burkina Faso o Angola y se han encontrado con ideas socialistas.

En estas dos décadas el MSG ha desarrollado varios proyectos capaces de sorprender y entusiasmar a cualquier organización política. Además del Centro Amílcar Cabral, han creado el Freedom Centre (Centro de la Libertad) que en palabras de Pratt es “el sitio donde la cultura y el socialismo se unen”. Es un espacio vibrante lleno de propuestas con alma revolucionaria. Organizan grupos de lectura, desarrollan actividades de solidaridad internacional y alojan eventos culturales. También es el lugar en el que nació su “Freedom Band”, porque vayan donde vayan, el SMG llevan la percusión, el canto y el baile lleno de energía socialista.

Y es que aquel foro de cuatro personas entendió muy bien cómo posicionarse en la batalla de las ideas, desde la música, el arte y la educación. El “Freedom Bookshop”, es la librería del SMG que lleva más de 10 años reavivando la memoria y la tradición panafricana de Nkrumah . Han editado los trece trabajos del primer presidente de Ghana, prohibidos en los años 60 y que ahora vuelven a las estanterías de las instituciones públicas, bibliotecas y universidades. Además de editar con otras organizaciones africanas textos claves para los futuros cuadros políticos del movimiento panafricano.

Este foro ha pasado a debatir también en televisión. En los últimos tres años han impulsado Pan African TV, un canal de televisión que ya emite en 46 países africanos y ofrece multitud de contenidos (deportes, cultura, telediarios, tertulias etc.) a nivel continental.

Siempre con una visión panafricana, han desarrollado además un centro de investigación para poder entender con cifras y datos, las estrategias neoliberales y neocoloniales del Imperialismo en África. Kwesi nos recuerda que Ghana es un país central en la estrategia de EE.UU. y Europa. Tiene la sexta reserva de oro más importante del mundo y grandes cantidades de petróleo y gas en una fase temprana de explotación.

El continente africano está sufriendo una agresión imperialista brutal. Al saqueo de sus recursos naturales se le suman nuevas bases de la OTAN y la utilización del continente como enclave geoestratégico en la guerra fría contra China. Mientras tanto Ghana, un pequeño país de 30 millones de habitantes, es un símbolo para África y sigue teniendo una gran influencia política en la región. El legado de Nkrumah sigue vivo y la visión de la unidad del continente, también.

“El orden actual del mundo basado en la desigualdad y la explotación de las personas y el planeta no va a poder mantenerse para siempre. La historia demuestra que somos un continente que sobrevivimos a la esclavitud y rompimos con el colonialismo europeo. ¡Nada nos puede parar!” Kwesi y sus camaradas lo tienen claro, nosotras también, no perderemos de vista a Ghana y al MSG.

(*) Nora García Nieves es responsable de África en el Área Internacional del PCE. Crónica especial para Mundo Obrero, enviada desde Ghana.