La mayoría del Congreso de Perú ha rechazado el debate propuesto por la extrema derecha para destituir al presidente Pedro Castillo. Votaron a favor 46 diputados y 76 en contra. Eran necesarios 52 votos para tomar en consideración la iniciativa del bloque de la extrema derecha que encabeza Keiko Fujimori, la candidata derrotada en las elecciones por el actual presidente.

El partido de Castillo, Perú Libre, y sus aliados de Juntos por el Perú reiteraron que la extrema derecha pretende anular mediante maniobras parlamentarias la decisión de las urnas. El sistema político peruano permite a la mayoría absoluta del Congreso destituir al presidente por incapacidad moral, una condición que no está definida constitucionalmente y que solo depende de la arbitrariedad de la oposición. Esta vez el argumento de Keiko, la hija del encarcelado dictador Alberto Fujimori, ha sido que el presidente Castillo “no es capaz de distinguir el bien del mal”.

La derecha peruana no ha secundado el acoso de los ultras contra el presidente pero sus portavoces han advertido que “el apoyo al gobierno no es un cheque en blanco” e incluso que “puede ser su última oportunidad”. Lo que significa que continuarán intentando bloquear el programa electoral de Pedro Castillo, que incluye la convocatoria de una Asamblea Constituyente, esgrimiendo la amenaza del golpe parlamentario para su destitución.

La extrema derecha de Keiko Fujimori, derrotada tres veces en las urnas (2011, 2016 y 2021), utilizó el mismo procedimiento para expulsar de la presidencia a los conservadores Pedro Pablo Kuczynski en 2018 y Martín Vizcarra en 2020.