El candidato presidencial de la izquierda, Gustavo Petro, ha explicado en Madrid su programa para formar el primer gobierno democrático de la historia de Colombia.
En la sede de la UGT en la Avenida de América de Madrid, Petro ha dicho que su país, “uno de los más ricos y hermosos del mundo”, padece “un escenario dantesco” con la mitad de su población en la pobreza y “millones de trabajadores condenados a una explotación de esclavitud laboral como consecuencia de un régimen que, peor que capitalista, es en realidad narcofeudalista”.
Si Gustavo Petro gana en las elecciones legislativas y presidenciales de este año, sería la primera vez que Colombia tenga un gobierno de la izquierda.
El candidato del pacto histórico para la democratización de Colombia se propone humanizar a su país mediante una transición desde el autoritarismo casi fascista a un cambio para la paz y la justicia: “Queremos convertir el dolor de la represión en ilusión y esperanza para transformar a Colombia”.
Orienta Petro esa transformación en tres transiciones: del autoritarismo a la democracia, del virus depredador del neoliberalismo a una política económica basada en el conocimiento y la energía limpia y de la violencia a la justicia.
Las reformas política, agraria y fiscal son los ingredientes fundamentales de lo que sería, con Petro en la presidencia, el primer gobierno de Colombia para la paz, la democracia y la justicia.







