308 personas son las que contamos en la salida desde Almuñécar hacia Salobreña. No sólo salimos muchas personas más que ayer sino que, además, la marcha se vuelve prácticamente paritaria, con la participación de 152 hombres y 156 mujeres. Llegando al punto culminante de la plaza del Ayuntamiento en Salobreña, se fue sumando más gente. Allí se ha recordado y condenado el asesinato de Esther López, la mujer desaparecida y encontrada muerta en Traspinedo. En Salobreña la marcha se ha convertido en una manifestación de unas 800 personas, que nos hemos dirigido a la desembocadura del Guadalfeo, lugar de la inauguración del primer monumento a las víctimas de la Desbandá. Este monumento ha sido posible gracias a la suscripción popular organizada por la Asociación de la Desbandá y la colaboración desinteresada del cantero y el diseñador, los compañeros Ramiro y Galisteo respectivamente. El Ayuntamiento de Salobreña cedió el emplazamiento, una rotonda ajardinada junto a la desembocadura del Guadalfeo, y ha puesto los cimientos para la piedra de granito donde se han incrustado las imágenes.

TEBAS: LA «NOCHE DE LOS 80»

Previamente a la salida de la marcha, Basilio, un compañero que por primera vez participa en la marcha de la Desbandá, nos cuenta que lo hace como homenaje a sus familiares que participaron en la huida desde su pueblo, Tebas. Esto nos ha llevado a comentar cómo se cebó la represión fascista en Tebas y lo que popularmente se conoce como “Noche de los 80”.

Tebas siempre ha sido un pueblo muy de izquierdas, tanto que le decían la “Rusia chiquita”. En las elecciones de febrero de 1936, el Frente Popular consiguió el 84% de los votos, y las derechas el 16%. El 20 de septiembre de 1936 las tropas golpistas tomaron el pueblo y muchas personas del pueblo huyeron a Málaga. Cuando cae Málaga, unos participan en la Desbandá, peros otros vuelven al pueblo pensando, como decía la propaganda franquista, que no habría represalias. De los que marcharon en la Desbandá, siete colaboraron en el maquis francés contra los nazis y acabaron asesinados en los famosos campos de exterminio. Los que volvieron a Tebas, según llegaron, fueron detenidos. En la madrugada del 24 de febrero de 1937, la llamada “Noche de los Ochenta”,84 personas fueron fusiladas en las tapias del cementerio. Entre ellos había 3 mujeres, una de ella, de 22 años, embarazada de 7 meses. Lo que cuenta Basilio es que uno de los detenidos consiguió escapar, llegó hasta Argelia y, vuelto a España, siguió peleando contra el fascismo. Pero lo más impresionante que cuenta Basilio es que, de niño, durante el día de los muertos, cuando la gente iba a llevar flores al cementerio y arreglar las lápidas de sus familiares, muchas mujeres se quedaban toda la noche agrupadas en un lugar del cementerio. Él creía que sería una especie de costumbre ancestral de culto, pero muchos años después, cuando comenzó el trabajo de memoria histórica se descubrió una inmensa fosa común, justo en el lugar donde las mujeres se reunían para honrar a sus muertos asesinados, sin hacer ningún comentario. No aparecieron 84 cadáveres, sino 151, pertenecientes a 141 hombres, 7 mujeres y 4 restos sin determinar. Y es que los fascistas estuvieron asesinando gente, antes y después de la Noche de los 80, aunque esa fue la más brutal y trágica noche.

El punto de salida de la marcha se hace desde el Parque del Mediterráneo, al final de la Playa Velilla, donde hay una placa en honor a la Desbandá y de condena a la represión franquista. En aquella zona, están documentadas dos fosas comunes de personas que murieron durante la huida. Una cerca del parque y otra, algo más arriba en el barranco del Portichuelo. La información aparece en la Web de la Asociación Memorialista de Motril , la 14 de Abril:

Ahí se cuenta, a través de testimonios orales, que la gente del pueblo usó esas fosas para enterrar los cadáveres que iban retirando de la carretera o los que aparecían en las playas arrastrados por el mar. No sólo están los testimonios orales, también se conserva la orden de operaciones del crucero Baleares, que junto al Canarias y al Almirante Cervera llevaron el peso de los bombardeos contra las personas que huían. En la documentación se confirma que los buques estuvieron allí los días 5, 7 y 8 de febrero, y que el Baleares en concreto, disparó entre Torrox y Motril, 208 proyectiles de 100mm, a 600 u 800 metros de la costa, sobre camiones y peatones entre las 8 y las 12 horas del 8 de febrero de 1937.

La marcha, por el arcén de la 340 ha sido espectacular, con tanta gente formando un largo y colorido cortejo. Hemos caminado a una velocidad prudencial para no romper el grupo y hemos entrado de manera compacta en Salobreña, donde se nos han unido más vecinos para formar una manifestación que, recorriendo el pueblo con una batucada al frente, hizo bailar a todo el mundo y nos ha llevado a la desembocadura del rio Guadalfeo. El cruce del Guadalfeo fue una trampa mortal para una gente que huía cargada de niñ@s y personas mayores. El 10 de febrero de 1937 llovía, la gente seguía huyendo desesperada de los aviones italianos y los bombardeos de los acorazados franquistas. Cruzar el rio Guadalfeo era ya casi llegar a la ciudad de Motril, donde se creía que habría resistencia republicana frente al avance fascista; el río, que no llevaba mucha agua, de pronto bajó con una tromba que ahogó a mucha gente, dividió a familias y después imposibilitó el paso de miles de personas. El puente de hierro existente había sido volado para evitar el avance de los tanques italianos y la pasarela de madera, construida más arriba del cauce, era a todas luces insuficiente para la gran marea humana que se avecinó. El torrente de agua se produjo por las lluvias que habían caído y bajaron en tromba hacia la costa, un fenómeno muy corriente en esta parte del Mediterráneo.

LUGARES DE MEMORIA DE LA COSTA DE GRANADA

En las fosas del Portichuelo-Tesorillo se encuentran enterradas varios grupos de personas ligadas con el suceso de La Desbandá.

El Guadalfeo ha sido elegido como el sitio más adecuado para poner inaugurar el primer monumento en memoria de las víctimas. La ceremonia ha consistido en dar la palabra a l@s representantes institucionales que apoyaban el acto, en el que también ha intervenido Manolo Triano, vecino de Algeciras y superviviente de la Desbandá cuando era un bebé de 6 meses. Él no puede contar lo que vivió porque no era consciente, pero si todo lo que sabía de su familia, que no quiso ocultar sus recuerdos; acabó su saludo gritando por tres veces consecutivas, ¡¡Viva la tercera República!!

Todas las intervenciones han sido reconocidas y aplaudidas, algunas muy emotivas, pero quizá por su relevancia política habría que destacar la presencia de la Vicepresidenta del Parlamento de Baleares, Gloria Santiago, y del Secretario de Memoria Histórica del Gobierno Balear. Ambos han venido a solidarizarse con las víctimas y a repudiar los ataques del Crucero Baleares hacia la población civil, y a decir que sienten vergüenza porque ese barco lleve el nombre de su comunidad, a la que reconocen como una sociedad democrática y progresista, a años luz de la barbarie fascista que representan los defensores del crucero Baleares. Consiguieron eliminar todas las calles de la comunidad que tenían ese nombre y no pudieron quitar el monumento al crucero que hay en el centro de Mallorca porque los jueces (otra vez los jueces) determinaron que la estatua era un bien cultural más allá de su significado político, decisión que el gobierno balear va a seguir peleando en los tribunales.

Finalmente, el monumento fue destapado, dejando al descubierto un bloque de granito rosa, al que se le han adosado figuras reales sacadas de las fotos que Hazen Sise hizo (los únicos testimonios gráficos del genocidio de la carretera de la muerte y que se conservaron y difundieron gracias al empeño de Norman Bethune). Realmente el monumento ha quedado precioso y representa el esfuerzo colectivo popular, que es el verdadero motor de la Proposición no de Ley, para convertir a toda la carretera de la muerte en lugar de Memoria Histórica, en el actual Proyecto Ley de Memoria Histórica, o la honrosa actitud del Gobierno de Baleares frente a la desvergüenza franquista de los gobernantes de Madrid.

Estamos sentando las bases para la recuperación de la Memoria Histórica. A las 7 de la tarde hemos asistido a la Conferencia “Las fosas de la Desbandá”, pronunciada por Fernando Alcalde, Presidente de la Asociación de la Memoria Histórica de Motril, 14 de Abril. La exposición ha impactado por su rigurosidad y sus fuentes de investigación, que abre vías para seguir destapando y probando la magnitud del genocidio de la carretera de la muerte. Mañana otra etapa, dura y larga que nos llevará desde Salobreña hasta Castell de Ferro.