LOS PRIMEROS PROLETARIOS. Los sucesos de la Huelga de Octubre de 1934 en Colmenar Viejo
Fernando Colmenarejo García /
Roberto Fernández Suárez
La Comarca

En la mejor tradición de la historia local italiana o francesa, los autores han realizado un estudio pormenorizado de los sucesos de la huelga de octubre de 1934 en la localidad de Colmenar Viejo.

Esta monografía, editada por La Comarca, vio la luz en 2009 y ahora, en 2021, se ha publicado una segunda edición aumentada, gracias a las nuevas informaciones extraídas de la consulta de los archivos de la empresa Fomento, adjudicataria de las canteras colmenareñas. Los autores tuvieron la amabilidad de presentar su investigación en nuestros viernes culturales del Centro Social Pasillo Verde Ferroviario en noviembre de 2021.

En primer lugar, el libro hace un recorrido por la etapa anterior a los sucesos de 1934, para su debida contextualización histórica. Es la desamortización de Madoz de 1855 la que va a suponer el pistoletazo de salida de las transformaciones socioeconómicas de Colmenar Viejo. Hay que recordar que la pérdida de las tierras comunales desencadena el proceso de proletarización del campesinado, asunto que alcanza a todo el país, como anteriormente sucedió en otros territorios europeos. Y es que, no en vano, Marx ya identificó el proceso de cercamientos y desamortizaciones agrarias como el robo social que permitió parte de la acumulación originaria y que es imprescindible para la formación del sistema capitalista.

Unida a la expropiación de los terrenos, la ley de minas española priorizó las inversiones privadas al desarrollo de una minería e industria públicas, por lo que no es sorprendente que la explotación de las canteras de Colmenar corriera a cargo de la Sociedad Fomento de Obras y Construcciones.

Las condiciones laborales de estos primeros proletarios de Colmenar y los conflictos sociales a los que dan lugar, son debidamente descritos en esta primera parte de la obra. Cabe destacar que serán trabajadores inmigrantes de Cataluña en Colmenar los que traigan a la localidad las reivindicaciones del movimiento obrero. Así, se documenta presencia tanto de CNT como de UGT en la población con anterioridad al propio 1934 e incluso una revuelta por el pan cinco meses antes del mismo octubre.

La huelga de octubre de 1934 fue cruenta en Colmenar, si tenemos en cuenta las cifras de fallecidos: 24 en Madrid, 5 en Colmenar, 1 en todo el resto de la provincia. Los obreros de Colmenar no dejaron sola a Asturias en la convocatoria de huelga general, lo intentaron con convicción.

Organización, represión, el Partido y la Guerra

Sabotearon con una bomba el acueducto de Las Dehesas para limitar –que no interrumpir- el suministro de agua a la ciudad de Madrid y el 6 de octubre se concentraron en torno a mil trabajadores en la Plaza del Ayuntamiento para tomarlo y proclamar la Revolución Social. La intervención de la Guardia Civil causó los cinco muertos de Colmenar.

La represión posterior tomó forma de juicios sumarísimos. Dos obreros, acusados de la colocación de la bomba en el acueducto, recibirán fuertes condenas. Uno de ellos, Luis García Gila, fundará posteriormente el Partido Comunista en Colmenar, pero no saldrá de la cárcel sino gracias a una amnistía del Frente Popular ya empezada la guerra.

Los elementos más conscientes entre el proletariado de Colmenar serán los que tomen la iniciativa en la Guerra Civil y serán duramente represaliados al término de la misma. Son 108 los fusilados en Colmenar. Diversos colectivos de Memoria, y la propia iniciativa de los autores de esta obra, reivindican un lugar de Memoria donde mostrarles el homenaje que nunca hasta ahora han recibido estos defensores de la democracia y la justicia social.

Ambos autores, junto con Antonia Corona Bartolomé, Carmen Sáenz de Miera Santos y Juan Ignacio Vasco Encuentra, son los investigadores que conjuntamente han realizado un grandísimo estudio titulado La Sierra convulsa. En este volumen se recopila una ingente cantidad de datos hasta ahora inéditos, obtenidos en los archivos municipales de las localidades de la Sierra de Madrid, sobre la historia local durante la II República, la Guerra y el primer franquismo al norte de la provincia de Madrid.

Contra la amnesia colectiva

Entre ambas investigaciones podemos asegurar, como afirman sus autores, que no solo se levantó la clase trabajadora en Colmenar ese octubre del 34, sino que hubo conatos, huelga y boicots en otros pueblos de la Sierra. En Villalba se llegó a interrumpir el tránsito ferroviario.

En ambas obras se constata que la represión de la dictadura franquista fue sistemática y plenamente clasista, afectando con especial dureza a los obreros más conscientes y organizados de las distintas localidades estudiadas.

La fuerte represión del franquismo y la ulterior ruralización de Colmenar han generado una amnesia colectiva que ahora se aprecia en una sociología estereotipada en toda la zona. Estos investigadores y otros colectivos tratan de terminar con la grave desmemoria de la población serrana aportando el conocimiento indispensable.

Los Primeros proletarios se cierra con una cuidada tercera parte, donde se recopila, con atención, la vida de los protagonistas -identificados hasta ahora- de estos acontecimientos históricos.

Para terminar, está documentada la presencia de maquis en la Sierra de Madrid. Os invitamos a realizar la senda que, desde Matalpino, sube a ‘la cueva del maquis’, en recuerdo a los héroes de nuestra historia, hoy –gracias a estas investigaciones tan oportunas- algo menos anónimos.

Responsable del Frente Ideológico del PCM