Con esta obra Alberto Prunetti (@alprunetti) cierra la trilogía dedicada a la clase obrera. Una trilogía que comenzó con la imprescindible “Amianto” donde nos contaba la vida (y muerte) de Renato (su padre), compañero del metal concienciado que refleja la clase obrera de los sesenta/setenta, que continuó en “108 metros” con la aventuras y desventuras obreras del propio Prunetti y que finaliza con esta divertida novela en la que Alberto le va contando a su hija Elettra cosas de esa clase obrera de la que proviene, con magníficas líneas dedicadas a la abuela Francesca.

Renato está, por supuesto, en el infierno y dentro de éste en el círculo de los blasfemos por malhablado, donde desde su puesto (encargado de mantenimiento de las calderas del averno) continúa su lucha de concienciación y organización.

Unas historias, recuerdos, reflexiones, reglas vitales en las que muchos y muchas nos reconocemos y que como dice Aitana Castaño Díaz (@Sairutsa) en el magnífico prólogo “no necesitamos reglas gramaticales para saber que pertenecemos a la misma estirpe, la de la clase obrera”.

Disfrutad con esta comedia que cierra la fantástica trilogía que Francisco Alvárez (@PacoAsturies) nos ha traducido y que @HojadLata, con su impagable trabajo nos la ha editado.

Para muchos Renato, Francesca, Alberto y Elettra son parte ya de esa gran familia que somos la clase obrera.