El próximo 20 de noviembre se celebrará en Qatar el Mundial de Fútbol Masculino. Un torneo que, a todas luces, está despertando una gran preocupación tanto en el mundo del fútbol como en la sociedad en su conjunto.

No es de extrañar teniendo en cuenta que esta edición del torneo ha estado marcada por la polémica desde su inicio. La designación de la sede con aparentes corruptelas de por medio, las causas abiertas contra muchos de los que participaron en dicha votación, la construcción de infraestructuras con mano de obra -especialmente trabajadores inmigrantes- en condiciones deplorables, la muerte de entre 6500 y 15000 trabajadores en las obras, o la vulneración de derechos básicos de la clase trabajadora, las mujeres y las personas LGTB en el país son algunos de los ejemplos que se mencionan continuamente.

Sin embargo, señalan desde la Federación Mundial de la Juventud Democrática (FMJD), la condena de este Mundial no se basa en lo concreto, sino en una perspectiva global que rodea a toda la industria capitalista en general y al fútbol en particular. Para la FMJD son evidentes los lazos que Qatar tiene hoy en día con fuerzas imperialistas como EEUU, que tiene dos bases militares en el país, o con países miembros de la OTAN como Turquía. Este Mundial pretende servir de promoción para que Qatar y sus monopolios ganen notoriedad y sirvan de centro de negocios para las grandes corporaciones durante estas fechas, denuncia la juventud antiimperialista, poniendo como ejemplo que ya se han hecho grandes negocios no relacionados con el fútbol para promocionar dicha candidatura.

Además desde la FMJD resaltan que en términos futbolísticos los Mundiales siempre han estado ligados a otros intereses. El Mundial de Fútbol Masculino de 2022 en Qatar no es una excepción. Por ello a la juventud antiimperialista no le sorprende la colaboración con quienes violan los derechos humanos por parte de quienes llevan años persiguiendo a quienes portaban banderas como la de Palestina en los estadios y que ahora parecen dispuestos a blanquear al RÉGIMEN de Qatar, poniendo de relieve que para la FIFA, al igual que para otras organizaciones proimperialistas, los derechos humanos no son más que una herramienta política a la que hay que prestar atención cuando a las fuerzas imperialistas como Estados Unidos, la UE y la OTAN les interesa participar en conflictos como la guerra imperialista de Ucrania, y algo que hay que ignorar cuando no les interesa.

Asimismo, la organización juvenil que presidente Aritz Rodríguez no olvida la interminable participación de los regímenes nazifascistas en los mundiales, como la Italia fascista que acogió la segunda edición; que de no haber sido por la Segunda Guerra Mundial la Alemania nazi habría acogido un Mundial en 1942; o el Mundial de 1978 en Argentina en tiempos de dictadura. Tampoco olvida la FMJD los intereses de las empresas de televisión para hacerse con los derechos de retransmisión y convertir este acontecimiento internacional en un lujo, gracias a la común implicación de los representantes de los gobiernos y los monopolios para aumentar sus beneficios. La FIFA actúa como representante de los intereses capitalistas que rodean al mundo del fútbol, siendo un agente clave en la consolidación del fútbol como negocio. Qatar 2022, por tanto, es una prueba más de que el fútbol y la política, de que el fútbol y los negocios, están hoy estrechamente vinculados.

Por ello desde la Federación Mundial de la Juventud Democrática denuncian a quienes llevan décadas utilizando el fútbol como medio para blanquear sus intereses espurios y la explotación y opresión de la clase trabajadora, de los pueblos y de su juventud. A la vez que denuncian que sus beneficios, una vez más, están construidos sobre el sudor e incluso la sangre de la clase obrera y de su juventud. Frente a esto, la FMJD reivindica que el deporte, como todos los aspectos de la vida, deben estar al servicio de los pueblos del mundo, poniendo fin a la explotación y a cualquier tipo de opresión en el fútbol, en el deporte, en las escuelas y en los centros de trabajo.

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