Se cumplen 50 años. El 20 de enero de 1973, día Amílcar Cabral, fundador y secretario general del Partido Africano para la Independencia de Guinea y Cabo Verde (PAIGC), fue asesinado en una operación realizada por agentes a sueldo del régimen fascista y colonialista portugués en Conakri, capital del República de Guinea, que servia de retaguardia solidaria de la lucha de los pueblos de Guinea-Bissau y Cabo Verde por su independencia.

Amílcar Cabral, era un ingeniero agrónomo y escritor, máximo dirigente revolucionario de la llamada Guinea Portuguesa (actual Guinea-Bisáu) y Cabo Verde, el cual era el máximo dirigente del PAIGC, partido que organizó en 1956, en colaboración de efectivos militares cubanos, la lucha armada que se enfrentó al colonialismo portugués hasta conseguir la independencia de estas colonias.

Amílcar Cabral fue asesinado, pero la lucha por la liberación liderada por su Partido no se detuvo, infligiendo nuevas derrotas militares y políticas al gobierno colonial fascista, liberando la mayor parte del territorio de Guinea y, pocos meses después, el 24 de septiembre, proclamando la Estado de Guinea-Bissau, que la mayoría de los miembros de la ONU reconocieron fácilmente.

Así, lo ha recortado el Partido Comunista Portugués en un emotivo acto de recuerdo celebrado en Lisboa. «En un momento en que la reescritura y la falsificación de la historia se utilizan para promover y normalizar a las fuerzas más reaccionarias y agresivas del mundo, y cuando, en Portugal, los nostálgicos del pasado están empeñados en blanquear el fascismo y el colonialismo y borrar sus crímenes, es necesario, con determinación, afirmar y defender la verdad histórica y la justicia de la marcha de la lucha de los trabajadores y los pasos para su liberación«, ha declarado Paulo Raimundo, Secretario General del PCP.

Durante su intervención, el líder de los y las comunistas de Portugal, recordó cómo al día siguiente de su asesinato, en una nota de su Secretariado, tras expresar una profunda indignación y afirmar su solidaridad y apoyo activo y fraterno a la lucha por la liberación del pueblo guineano y caboverdiano, el PCP declaró: « El Partido Comunista Portugués, expresa al PAIGC, a los pueblos de Guinea-Bissau y Cabo Verde, su plena confianza en que la lucha por la que Amílcar Cabral dio su vida continuará hasta la victoria final». 

Una vida de entrega

Nacido el 12 de septiembre de 1924, en la ciudad de Bafatá, en Guinea Bissau. Amílcar Cabral realiza estudios de Agronomía en Portugal, pero la situación de su país lo llevó a buscar soluciones para su pueblo. En esa época comienza a estudiar los problemas relacionados con el colonialismo portugués y participa en en diversas actividades en defensa de la emancipación de los pueblos coloniales.

Desde 1954 consideró la necesidad de vertebrar los conflictos de Guinea y Cabo Verde contra el colonialismo portugués, alcanzando ese objetivo con la fundación, el 19 de septiembre de 1956, del Partido Africano para la Independencia de Guinea Bissau y Cabo Verde. Dirigente de una claridad meridiana, ponderó la unidad como motor para la lucha contra el colonialismo y el imperialismo, que mantienen en el atraso a los pueblos africanos y del mundo.

«Para nosotros, revolución africana quiere decir transformación de la vida económica actual en sentido de progreso. Lo que exige la liquidación previa de la dominación económica extranjera, de lo cual depende todo otro tipo de dominación», afirmó el líder africano, quien dijo también que «la unidad vendrá al servicio de África, al servicio de la humanidad».

«Nuestras fuerzas son siempre más poderosas. Porque nuestra fuerza es la de la justicia, la del progreso, la de la historia. Y la justicia, el progreso, la historia son el patrimonio de los pueblos».

Con esas ideas asistió en 1966 a la Conferencia Tricontinental, celebrada en La Habana, donde expuso los principales problemas de los pueblos africanos. Demostró así su capacidad para ser el guía no solo de la acción revolucionaria, sino como exponente de un pensamiento de emancipación africano y mundial.

La alianza con los países socialistas también fue estrecha y el aporte en términos de recursos técnicos, humanos y apoyo a la formación en sus países fue significativo. El discurso en relación al sistema socialista fue claro: “Como todos saben, los países socialistas tienen una clara posición anticolonialista y antiimperialista. Esto no sucede por casualidad. Los partidos políticos que lideraron la conquista del poder por el pueblo en los países que hoy son socialistas fueron los partidos comunistas, cuya ideología consistía en la defensa intransigente de los intereses de las masas explotadas -obreras, campesinas y demás trabajadores explotados- y que propugnaban luchar, mediante la organización de estas masas explotadas, para acabar definitivamente con la sociedad capitalista y, en consecuencia, con la explotación del hombre por el hombre”. 

Sus vínculos con internacionalistas cubanos en África, su valoración y admiración por la Revolución Cubana, por las figuras de Fidel y el Che, le hicieron convenirse en un referente de la lucha antiimperialista, que hasta hoy perdura. A 50 años de su muerte, ejecutada por el colonialismo portugués y el imperialismo, no pudieron apagar la llama de su ejemplo y su pensamiento, que aún inspiran las ideas de la emancipación de la humanidad.