Nos encontramos en un momento perfecto para la recuperación y difusión del marxismo hispanoparlante. A pesar de su importancia para el desarrollo del marxismo hispanoparlante, en las corrientes públicas de debate solemos olvidar las aportaciones de autores como Sacristán, Fernández Buey, o el filósofo malagueño mejicano de adopción Adolfo Sánchez Vázquez, fallecido hace apenas diez años (2011). Por ello, el esfuerzo que se está haciendo para que la obra y pensamiento de estos autores tenga la difusión y la atención que merecen, es un aporte fundamental a las discusiones que se mantienen hoy día en cuestiones de ecología, de organización, de teoría o de arte. En este 2023 se ha publicado el libro Adolfo Sánchez Vázquez. Filosofía, estética y política para una lectura marxista de nuestro tiempo, editado por José Sarrión Andaluz (a la sazón, también editor de los textos de Sacristán, junto a Salvador López Arnal) y Francisco Sierra Caballero, publicado por Tiran lo Blanch (con colaboración de la FIM y Transform! Europe). Es un libro plural que recoge textos de diferentes autores y autoras sobre la obra de Sánchez Vázquez, y que funciona a la vez como introducción a la figura y pensamiento de Sánchez Vázquez como una forma de profundizar y ampliar sus temas.

FILOSOFÍA, ESTÉTICA Y POLÍTICA PARA UNA
LECTURA MARXISTA DE NUESTRO TIEMPO
Edición de José Sarrión Andaluz
y Francisco Sierra Caballero
Tirant lo Blanch, 2023
Se ha hecho un esfuerzo notable en no hacer mera doxografía de las opiniones del filósofo, sino que se ha inserto su pensamiento en el presente, con elementos que señalan a la situación actual, que van de reflexiones en torno a la «revolución digital» y las nuevas tecnologías, la sociedad de la pandemia y la «nueva normalidad», o las transformaciones educativas y pedagógicas para el siglo xxi. Se ha abierto un diálogo con la obra de Sánchez Vázquez, cuyos trabajos miraron siempre a una sociedad futura. Un elemento que recorre transversalmente la mayoría de los texto es la cuestión de la praxis. Adolfo Sánchez Vázquez trabajó el concepto de praxis desde sus inicios investigadores; resultado de su tesis doctoral es el importantísimo libro Filosofía de la praxis, donde hace un recorrido contemporáneo de Hegel a Lenin de la idea de «praxis» y desarrolla su propia idea de praxis, donde la actividad humana es «actividad objetiva»: una actividad que exige una conciencia de un fin, una actividad que se articula en torno a relaciones más que a voluntades, a pesar de la presencia de la intención; una actividad que une teoría y práctica (donde se ve al Sánchez Vázquez no sólo marxista, sino leninista). Como dice Sánchez Vázquez, la praxis se dice desde el futuro, no desde el pasado, porque esa actividad inserta en un complejo material de relaciones construye realidad humana. Por este motivo, los textos del libro que tienen como concepto central la idea de praxis, no pueden evitar hablar de cuestiones actuales, como de la educación ya citada, de la situación política de América Latina, o de la práctica artística y su papel en la sociedad.
Precisamente, una de las grandes virtudes de este libro es que está atravesado por una de las pasiones y de los campos de trabajo más desarrollados por Sánchez Vázquez: la estética y el arte. Para el marxismo, la pulsión originaria enfocada a la economía y a la práctica política, no significaba una desatención por parte de Marx y Engels a cuestiones de superestructura, sólo un desvío necesario; pero la tradición marxista ha tendido a hacer poco caso a estas cuestiones culturales, vistas como espurias. Pero para Sánchez Vázquez, además poeta en su juventud (y en ratos libres), la estética atraviesa toda la experiencia de la realidad, por lo que es fundamental tenerla presente en el análisis materialista del presente. Es muy reconfortante ver cómo esto se ha visto reflejado en los aportes al libro. Sánchez Vázquez es probablemente uno de los mayores investigadores marxistas en estética, que no sólo escribió uno de los libros básicos para entender las ideas estéticas de Marx (junto con la obra de Míjail Lifschitz), sino que tiene todo un trabajo original en estética y en crítica del arte y una obra de difusión de la estética fundamental. Los textos de este libro se hacen cargo de este legado y profundizan en las propuestas de Sánchez Vázquez de, por ejemplo, el paso de una estética de la recepción a una estética de la participación. En este aspecto, los textos aquí recogidos cumplen la función de introducción a la estética marxista.
La estética atraviesa toda la experiencia de la realidad según Sánchez Vázquez; los textos recogidos en este libro cumplen la función de introducción a la estética marxista
La propuesta filosófica de Sánchez Vázquez nace del marxismo humanista de los años sesenta del siglo pasado (después de un breve tonteo con el estalinismo durante los años cincuenta). Esto se refleja en la amplitud de sus intereses que, caso curioso en un marxista, se interesa menos por la economía y más por la cultura y la sociedad, porque ve la construcción de una sociedad emancipada no sólo en la estructura, sino también en las pasiones y los afectos, y entender cómo surgen en el seno de la sociedad capitalista, pero también en el corazón de la humanidad misma, nos puede ayudar a concebir esa sociedad emancipada. Los autores y autoras de los textos de este libro mantienen ese horizonte de trabajo que, esperemos, se fomente en los años próximos.







