Ministra de IgualdadIrene Montero: 'Vamos a institucionalizar la lucha contra las violencias machistas' Anticipo de la entrevista que publicará Mundo Obrero en la edición en papel de este mes de noviembre

Gema Delgado. Subdirectora de Mundo Obrero 25/11/2020

Llegamos al 25 de noviembre, Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, con cuarenta mujeres asesinadas en nuestro país en lo que va de año. También con unas cifras alarmantes que nos ha dejado la macroencuesta de violencia contra la mujer 2019: más de la mitad han sufrido violencia física o sexual por ser mujeres.

No son episodios violentos. Es una violencia estructural.

Luchar contra esa violencia es una de las principales preocupaciones del Ministerio de Igualdad. Una meta que establece la ministra Irene Montero: “Conseguir que las mujeres vivan libres de violencias”.

Gema / Casi la mitad de las mujeres asesinadas no había presentado denuncia contra su agresor. ¿Qué papel deben ejercer la sociedad y las instituciones frente a la violencia de género?
Irene /
El movimiento feminista ha sido muy contundente al señalar que muchísimas violencias no se denuncian por el miedo a no ser creídas o por la falta de apoyo institucional. Por no encontrar una puerta segura para comunicar esa situación de violencia y poder tener la confianza de que vas a recibir apoyo. Lo decía el movimiento feminista cuando gritaba hermana yo sí te creo o hermana aquí está tu manada. También se ve muy claro en la macroencuesta que hemos publicado. Queda mucho trabajo por hacer en este sentido. Y precisamente la Estrategia Nacional de Lucha contra las Violencias Machistas y la Ley de Libertades Sexuales van encaminadas a abrir más puertas y a lanzar un mensaje que llegue a todas las mujeres de que esas puertas son seguras. Eso garantizará que, en primer lugar, las mujeres sepan que cuando sufren una situación de violencia la sociedad considera que eso que les ha pasado es una violencia machista, que les pasa por ser mujeres y que las instituciones nos tenemos que hacer cargo. Y en segundo lugar, que puedan dirigirse a su centro de salud o a la policía o a cualquier servicio especializado y que allí les van a creer, les van a acompañar y se va a contribuir a la reparación del daño causado.

Gema / Durante el confinamiento, el gobierno declaró servicios esenciales los cuidados a las mujeres víctimas de las violencias machistas. ¿Cómo valoras los resultados?
Irene /
Mientras no erradiquemos los asesinatos, todo lo que hagamos va a ser insuficiente. En esto tenemos que ser muy exigentes y no olvidarnos nunca del dolor y de los sufrimientos. Pero creemos que ha funcionado todo lo que hemos puesto en marcha en los planes de contingencia y en las medidas para declarar esenciales todos los servicios de atención a las víctimas. Ha habido un incremento de un 150% en las llamadas al 016, especialmente en abril, en un momento durísimo del confinamiento. Y como en un contexto de confinamiento muchas mujeres podrían tener miedo a llamar por teléfono y que les escuchara el agresor, pusimos en marcha mecanismos silenciosos, como el WhatsApp que abrimos para atención y apoyo sicológico, y reforzamos los mecanismos online con correos electrónicos, cuyo uso aumentó en un 600%. También han funcionado los alojamientos seguros que tenemos con las comunidades autónomas, habilitando hoteles, porque han sido usados en mayor medida que en un contexto fuera de pandemia. El plan de contingencia que pusimos en marcha también ha servido para proteger a todas las mujeres de violencias machistas, incluidas la trata con fines de explotación sexual y las mujeres en contexto de prostitución que están en una situación de especial vulnerabilidad y desconfían de las instituciones. No soy triunfalista. Hemos hecho lo que teníamos que hacer. Y aún no es suficiente. El objetivo es erradicar las violencias. Ese es el mensaje más importante de este mes de noviembre. Nos queremos vivas, que es un lema clásico del movimiento feminista, y queremos vidas libres de violencias. El objetivo no es solo bajar las estadísticas sino erradicar las violencias machistas y garantizar que las mujeres no están solas y reciben todo el apoyo de las instituciones. Para reparar el daño causado, para ser atendidas y cuidadas y para que puedan desarrollar sus proyectos vitales con plena dignidad.

Gema / Una de cada dos mujeres ha sufrido algún tipo de violencia en España. La macroencuesta sobre la violencia contra las mujeres muestra una realidad muy dura.
Irene /
Los datos son espeluznantes. Insisto en que es una foto fija que va evolucionando y que se ha recrudecido en este contexto de emergencia sanitaria, económica y social. Creo que todas las medidas del escudo social que ha desplegado el gobierno son importantísimas porque la dependencia económica es una de las bases fundamentales que perpetúa las violencias machistas. Todo lo que hagamos para cerrar las brechas de la desigualdad económica y sociolaboral, que perjudica especialmente a las racializadas, a las precarias y a las que están en una situación administrativa irregular, van a ser medidas que contribuyan a erradicar las violencias. No solo la de género sino todo tipo de violencia machista, como la explotación sexual.

Gema / ¿En qué consistirá la Estrategia Nacional contra las Violencias Machistas (2021/2025) y cómo va a complementar el Pacto de Estado?
Irene /
Tenemos por delante meses de desarrollo y es fundamental que se trabaje de una forma participada. El objetivo principal es institucionalizar la lucha contra las violencias machistas para conseguir que las medidas más eficaces para prevenir, para atender en el contexto de la crisis y para acompañar en el proceso de recuperación y reparación a las víctimas lleguen a cada rincón de España. Institucionalizar significa hacer esas medidas irreversibles para que gobierne quien gobierne tengamos garantizado el blindaje contra las violencias machistas. Políticas públicas muy concretas y muy claras en su aplicación para cualquier administración en todos los niveles, desde el gobierno central a las comunidades autónomas y los ayuntamientos. Tiene que haber claridad y consenso en las medidas que hay que implementar, además de dotar con todos los recursos económicos y humanos, con formación y especialización para las personas que deben desarrollar esos servicios. Somos muy conscientes de que estamos viviendo una situación de combate con una extrema derecha que tiene como uno de sus blancos al movimiento feminista. Hay que conseguir que si esa extrema derecha llega a tener responsabilidades, como ahora viene dirigiendo la acción política de los gobiernos de las derechas en varias comunidades autónomas, le resulte muy difícil eliminar las políticas públicas que tenemos que fortalecer para combatir las violencias machistas.

Ilustración: Juan Kalvellido

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