Lo dijo todo en un campo de fútbol porque en la cancha Diego era el Dios de los pobresMaradona era el ídolo de los pobres, no de los progres

André Abeledo Fernández. Militante del PC de Galicia y de Esquerra Unida 26/11/2020

Ahora resulta que los que rendimos homenaje a Maradona por ser el jugador de fútbol más grande de la historia hacemos apología de un maltratador machista. Que cuando recordamos que aquel niño de un barrio muy pobre, que se hizo millonario con veinte años, con lo difícil que debe ser gestionar mentalmente esa tremenda fama y gran cantidad de dinero, era un gran admirador del Che, Fidel Castro, Hugo Chávez, Lula, la causa palestina y en general defensor de la clase trabajadora y de los pueblos oprimidos, que aún siendo millonario se sentía clase obrera y la admiraba, le hacemos apología a un hombre con defectos. Pues claro que tenía defectos y cometió uno y mil errores y algún horror ¿Quién no?

Os sumáis a la derecha para criticar a Diego Armando Maradona desde vuestra supuesta superioridad moral. Sus supuestos vicios y excesos os escandalizan tanto como a la ultraderecha nacionalcatólica que tampoco le perdona haber sido el mejor y decirse de izquierdas.

Ese es el problema, no entender que ciertos personajes son mucho más que lo que queremos ver, que no hay blanco o negro. Soy consciente de que no llevó una vida ejemplar. A nivel personal hizo lo que quiso, bueno y malo, políticamente incorrecto casi siempre. Pero ¿quién soy yo para juzgar esa parte de su vida? Me faltan datos y no estoy por la labor.

Solo sé que fue el mejor futbolista del mundo y que el fútbol, puede gustar o no, es un deporte que mueve masas y que a muchos nos gusta y que para otros es casi una religión.

Maradona era fútbol y también pueblo

Como futbolista fue el mejor, más que un futbolista era un mago del balón, un artista de la pelota, un líder capaz de hacer a cualquier equipo bueno, de marcar la diferencia. Daba el pase, metía el gol, tiraba las faltas y los penaltis, podía regatear a todo el equipo contrario.

No creo que nadie deba valorar su vida personal. Con sus errores se hizo daño a él. No robó, no estafó.

Maradona jugó al fútbol y fue el mejor. Ejemplar debe ser un jefe del Estado. Diego era futbolista, el mejor de la historia.

Maradona era fútbol y también pueblo. Apoyó la causa palestina, a la Revolución Cubana, sentía una gran admiración por Fidel Castro y el Che Guevara. Apoyó a la Revolución Bolivariana en Venezuela, conoció a Chávez y a Maduro. También a Evo Morales, a Lula, a Ortega, a la izquierda en Argentina.

En Argentina Maradona era mucho más, la hizo campeona del mundo y fue estandarte de la mejor época de una selección que él se echó a la espalda. En Italia hizo grande al Nápoles, a un equipo pequeño. Hasta su llegada ningún equipo del sur de Italia, de la Italia pobre, había ganado nada, Maradona hizo al Nápoles dos veces campeón de la liga y una vez de la UEFA. Allí Maradona sigue siendo un gigante.

Organizó un partido en Nápoles, enfrentándose a su directiva en un campo de tierra para recaudar fondos para un niño enfermo.

Todos tenemos luces y sombras y muchas veces somos hijos de nuestras circunstancias. A pesar de no haber podido estudiar por ser de origen humilde, fue de izquierdas por intuición. Admirar y homenajear a Maradona en el día de su muerte ¿nos hace peores? No lo veo así. El miedo a ser juzgado no hará que deje de decir lo que pienso o de sentir como siento.

Dijo Maradona que "me arrepiento del 99% de las cosas que hice en la vida pero el otro 1%, que es el fútbol, compensa todo lo demás".

Lo dijo todo en un campo de fútbol porque en la cancha Diego era el Dios de los pobres.

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