Quesquesé la cultura

¿Consejos de proximidad o de distanciamiento? La fiesta de la palabrería administrativa

José María Alfaya 11/12/2020


Para redondear la dominación sobre una sociedad poco preparada para la resistencia no basta con aprovechar una situación pandémica, generar un desconcierto normativo y sociocultural, aburrir con el espectáculo de una gestión esperpéntica y desmoralizar con la transmisión mediática (eso sí, poniendo en primera página repertorios culturales reaccio-narios) de una aparente incapacidad de los humanos para resolver colectivamente sus necesidades... En las covachas donde se practica la alquimia del poder administrativo se trabaja sin excesivo alboroto, sin inaugurar hospitales ni repartir bocadillos de calamares, sin proponer corridas de toros, desfiles, procesiones, homenajes eclesiástico-militaristas pero sí, desde otra perspectiva, subvirtiendo la promoción de algo que intenta hermanar la gestión político-administrativa con la participación ciudadana.

¡Qué bonita es la Participación Ciudadana! Con su Reglamento que sucede al anterior reglamento del anterior gobierno municipal. Si eres un depredador de la palabrería administrativa, te puedes lanzar como una fiera discutidora sobre, por ejemplo, un Anteproyecto de Reglamento Orgánico de los Consejos de Proximidad de los Distritos de Madrid, que te lo presentan en sociedad afirmando que “desde su redacción inicial, el Reglamento Orgánico de Participación Ciudadana del Ayuntamiento de Madrid ha recogido en este título diversos órganos de participación, consulta, información y propuesta respecto de la actuación municipal en el ámbito distrital como los Consejos Territoriales, que fueron posteriormente sustituidos por los Foros Locales de los Distritos en 2016”.

Ahí les duele, que los carmenitas asaltacielos pusieran en marcha un artilugio participativo que, según los actuales gobernantes, «ha tenido resultados dispares. Mientras que los Consejos Territoriales, dotados de la suficiente seguridad jurídica y la necesaria integración en la estructura municipal, adolecieron de falta de participación representativa de los vecinos del Distrito, los Foros Locales sin embargo, habiendo conseguido una mayor participación, adolecieron de falta de seguridad jurídica y de integración en la estructura municipal, generando distorsiones que frustraban tanto las expectativas de los participantes como la posibilidad de que las propuestas pudieran ser ejecutadas e implantadas en el ámbito de los Distritos».

Los disconformes opinan que, aun pudiendo estar de acuerdo en que, efectivamente, las expectativas de las personas participantes en los foros en relación a la ejecución de las propuestas aprobadas a instancias de los mismos era superior a la realidad y ello ha provocado frustraciones, es evidente que las posibles formas de solucionar esta cuestión son muchas, no únicamente la que aquí se presenta.

Porque, para el gobierno municipal, “se pone de manifiesto en estos momentos la necesidad de regular un nuevo órgano de participación vecinal en el ámbito territorial de los distritos y, por ese motivo, se crean los Consejos de Proximidad de los Distritos de Madrid como órganos de participación ciudadana para clarificar y unificar los medios de participación ciudadana en los distritos, logrando una mayor homogeneidad en su funcionamiento».

Entre los cambios en las funciones y organización de las mesas y grupos de trabajo destaca la nueva figura de la persona organizadora de mesa, pues, con las funciones que se le atribuyen, el voto que se le otorga en la mesa y su inclusión como miembro con voz y voto en el Consejo de Proximidad, siendo un vocal vecinal del Equipo de Gobierno, añade un claro elemento de control partidista que resulta inaceptable.

Por otra parte, es el propio Reglamento el que concreta qué mesas habrán de existir: tantas mesas como áreas de gobierno municipales, con exclusión de las áreas delegadas, en el Ayuntamiento de Madrid. Esta vinculación ilustra muy claramente lo que el actual gobierno municipal entiende por proximidad: la cadena de mando se tensa. La participación ciudadana se distancia.

Publicado en el Nº 339 de la edición impresa de Mundo Obrero noviembre 2020

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