Esperando a los bárbaros

El PCE y la literatura Un libro imprescindible para comprender la acción cultural e ideológica del partido en su centenario

Felipe Alcaraz Masats 02/02/2021

El Partido Comunista de España y la literatura (1931-1977). Once estudios sobre escritores, intelectuales y políticaManuel Aznar SolerAtrapasueños

La literatura se puede explicar, obviamente, al margen del PCE pero el PCE no se puede explicar en todo su sentido sin la literatura. Por eso es importante marcar este aspecto en el año del centenario. De una parte, porque no existe un proyecto político, en sentido fuerte, sin un proyecto cultural subyacente. De otra, porque la literatura señala la capacidad de hegemonía cultural del PCE durante mucho tiempo. Nos referimos a la hegemonía de la única alternativa integral al capitalismo, en un momento, hoy mismo, en que se repite que el comunismo ha muerto y, a la vez, se le ataca con una saña anticomunista bestial, como únicamente se ataca a alguien que es capaz de vencer o, en todo caso, que nunca se da por vencido.

La hegemonía cultural de muchos escritores/as se ha desarrollado a pesar de las condiciones impuestas por el exilio (o el golpe fascista, la cárcel y la muerte), y nos referimos muy especialmente al exilio republicano del 39, del que acaba de cumplirse el 80 aniversario. A pesar de todo es una lucha que todavía no está estructuralmente integrada en la historia de España.

El profesor Manuel Aznar Soler y el GEXEL (grupo sobre el exilio de la UAB) han insistido sobre esta cuestión en una serie de congresos. Lo señala Adolfo Sánchez Vázquez en el Congreso de 1995 sobre el exilio literario español del 39: “Justo es reconocer aquí la fecunda y denodada labor de estudiosos como José Luis Abellán, Francisco Caudet y Manuel Aznar Soler pero la tónica general es el silencio o la indiferencia y la España actual, la democracia, tiene una deuda con el exilio de 1939, España no puede negar hoy, sin mentirse, una parte de sí misma”.

Manuel Vázquez Montalbán hizo una referencia clara en el congreso de 1999: “El sentido que tiene este congreso y todo el trabajo de Manuel Aznar Soler y sus colaboradores es que no forma parte de una operación nostalgia sino que milita en la cultura crítica, en la integración de una cultura heterodoxa española en lucha ahora contra la inquisición del presente”.

Una relación con los autores de este legado que siempre ha corrido el peligro de llegar fuera del plazo impuesto por el olvido estructural y la desmemoria. Ya lo advirtió Cernuda:

Un día, tú ya libre
de la mentira de ellos
me buscarás. Entonces
¿qué ha de decir un muerto?


La literatura refleja la forma real del dominio de clase

A esta recuperación se dedica el libro El Partido Comunista de España y la literatura (1931-1977) editado por Atrapasueños (*). El autor es Manuel Aznar Soler, fundador del GEXEL, promotor de los congresos que marcan las causas y consecuencias culturales de ese exilio. Autor de libros inexcusables, como República literaria y revolución (1920-1939) y Laberintos del exilio (dedicado a Max Aub), y coautor del monumental Diccionario bio-bibliográfico de los escritores, editoriales y revistas del exilio español de 1939. Autor igualmente de El Partido Comunista de España y la literatura del exilio republicano (1939-1953), estudio previo al volumen citado de Atrapasueños, donde reconoce que se trata de un asunto espinoso: “Soy consciente de que en un medio que rechaza las manos sucias literarias, como el medio académico español, plantear las relaciones entre el PCE y la literatura no es ir precisamente a favor de la corriente”.

Aznar había prometido reincidir en el tema, dada su importancia, como confirmó a través de una cita de Max Aub: “El que quiera estudiar ciertas letras de nuestro tiempo tendrá que hacerlo -si quiere ser íntegro- juzgando el papel que de 1936 a 1950 jugó el PCE frente a nosotros”. Y ahora cumple su anuncio, casi una deuda, con esta publicación de más de 600 páginas: un trabajo muy serio de reelaboración, ampliación e incorporación de nuevos enfoques, en los que incluye la trayectoria de autores como Alberti, Marcos Ana, Arconada, Miguel Hernández, María Teresa León, Rejano, Renau o Sánchez Vázquez, entre otros muchos.

Es cierto que, sobre todo en los estudios académicos, la literatura no pertenece a la esfera del conocimiento y se presenta más como un juego o como parte de la llamada inutilidad del arte. Pero no es así. Sobre todo si se tiene en cuenta aquello que dijo Marx, en el sentido de que había aprendido más economía en Balzac que en todos los economistas de la época. Y sin duda se refería a un novelista conservador pero también a esa cualidad de la literatura de, a pesar de la voluntad del autor, reflejar a través de sus personajes y tematizaciones, a través de la vida privada o del acontecer cotidiano, las verdaderas relaciones sociales de producción, la forma real de cómo está organizado el dominio de clase.

El Centenario del PCE tiene en este libro, a mi juicio, una referencia clave y, hasta cierto punto, única para vehicular la comprensión integral de lo que ha sido y es la acción cultural e ideológica de un partido que siempre ha entendido la política en sentido fuerte: como la creación de un imaginario alternativo al universo de explotación y dominio del capitalismo.

(*) En El Mono Azul, nuestro suplemento de cultura y comunicación, publicamos un fragmento del capítulo titulado Marcos Ana, un poeta en el penal de Burgos.

Publicado en el Nº 341 de la edición impresa de Mundo Obrero febrero 2021

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