Brexit (I). Del referéndum a la salida

Núcleo del PCE en Gran Bretaña 08/02/2021

El 23 de junio de 2016 tuvo lugar en el Reino Unido el primer referéndum de permanencia de un país miembro de la Unión Europea. El resultado no fue el esperado, ni el deseado, por la UE y los principales agentes políticos nacionales. Tampoco fue del agrado de la gran burguesía británica. Multinacionales como Virgin, British Telecom, Vodafone y el sector financiero casi al completo, defendían la permanencia. Sin embargo, el 51,8% del voto se posicionó a favor de la salida de la UE.

El proceso que ha llevado la negociación del Brexit ha sido muy tortuoso. Basta ver la lista de primeros ministros y miembros del Gobierno que han renunciado a su puesto desde que se realizó el referéndum: 16 miembros del Gobierno, entre ellos el propio Boris Johnson -que renunció al Ministerio de Exteriores-, 42 cargos ministeriales y 2 primeros ministros: David Cameron y Theresa May.

PRIMER ACUERDO Y ELECCIONES EUROPEAS

Hace ya cuatro años y medio tuvo lugar el referéndum del Brexit y la renuncia del entonces Primer Ministro, David Cameron. Con Theresa May como nueva líder del gabinete, se invocó el artículo 50 de la UE en marzo de 2017, y tres meses después comenzaron las negociaciones entre ambas partes, sobre tres aspectos principales: los derechos de los ciudadanos europeos en Reino Unido y viceversa, las obligaciones financieras del Reino Unido con Europa y la frontera entre Irlanda del Norte y la República de Irlanda.

Las elecciones generales que tuvieron lugar en junio de 2017 resultaron en una cámara fragmentada, sin una mayoría clara, que obstaculizaría las futuras propuestas del ejecutivo.

Entre la algaravía formada por la prensa europea con tintes apocalípticos para el Reino Unido, y una no menos beligerante prensa británica cargada con su orgullo habitual, se firmó un primer acuerdo entre Theresa May y Jean-Claude Juncker en noviembre de 2018, amén de las peticiones británicas para posponer la fecha del Brexit. El documento acordaba que los derechos de los ciudadanos europeos deberían respetarse en Reino Unido, y viceversa, que no se impondría una frontera dura entre Irlanda del Norte y la República de Irlanda y que el Reino Unido podría establecer acuerdos comerciales de manera independiente de la UE con otras naciones en el futuro. En otros de sus puntos, destacaban las obligaciones financieras del Reino Unido, que debería pagar cerca de 50 mil millones de euros a la Unión Europea a su salida.

Desde ciertas posiciones pro-Brexit, e incluso dentro del Partido Conservador, este pacto es duramente criticado y catalogado como un “Brexit blando”. Se desata una sucesión de dimisiones en el seno del gobierno británico, entre ellas la del propio Boris Johnson, que entonces gestionaba la cartera de Exteriores. El fragmentado Parlamento Británico, bien por defender la permanencia del país en la unión, bien por defender un Brexit más duro, rechaza en su conjunto este acuerdo hasta 3 veces a comienzos del año 2019 y obliga a prorrogar dos veces la fecha para la aplicación efectiva del Brexit: del 29 de marzo al 30 de junio, y al 31 de octubre.

Debido al retraso de la fecha de desconexión, las elecciones europeas que se celebraron el 23 de mayo de 2019 tuvieron también lugar en Reino Unido, donde las ganó el Brexit Party de Nigel Farage, señal inequívoca de la voluntad del electorado para que se solucionara la salida del país de la unión. Este resultado acabó por precipitar la renuncia de Theresa May como Primera Ministra. Boris Johnson, estandarte en esos momentos de la posición favorable a un “Brexit duro” o incluso sin acuerdo, tomó el relevo, adelantando que no pagaría las obligaciones financieras acordadas por May.

En ese momento el Reino Unido se encuentra a pocas semanas del 31 de octubre de 2019. El 28 de agosto, el nuevo gobierno británico decide cerrar el Parlamento por vacaciones hasta el 14 de octubre, para evitar el posible veto de la oposición a un Brexit sin acuerdo. Buena parte de la opinión pública calificó ese movimiento de golpe de Estado y el propio Tribunal Supremo británico declaró ese cierre como ilegal, forzando la reapertura de Westminster el 25 de septiembre.

SEGUNDO ACUERDO Y ELECCIONES GENERALES

El 19 de octubre de 2019 tiene lugar el segundo acuerdo entre el Reino Unido y la UE. Sin embargo, el Parlamento británico obliga a Johnson a pedir una tercera y última prórroga del Brexit a su fecha definitiva: 31 de enero de 2020. A pesar de las promesas de Johnson, este segundo acuerdo no varía mucho con respecto al primero e incluso acepta la “factura del divorcio” de casi 50 mil millones de euros. Algunos de sus cambios incluyen la eliminación de una frontera terrestre con Irlanda, por la que el Reino Unido podría quedar ligado a las regulaciones europeas, y la eliminación de la cláusula que obligaba al Reino Unido a alinearse con los derechos laborales existentes en la UE.

Ante la inestabilidad parlamentaria, el gobierno británico anuncia elecciones generales. El Partido Conservador las gana con holgura, deshaciéndose así del contrapoder parlamentario que existía hasta entonces frente al ejecutivo y garantizándose luz verde al acuerdo de Johnson por parte del Parlamento.

El Partido Laborista había llegado a las elecciones tras meses de conflicto interno y con una posición confusa y titubeante, que acabaría por pasarle factura. Inicialmente mantuvo una posición de respeto al resultado del referéndum de 2016. Sin embargo, facciones internas comenzaron a hacer presión para redirigir la apuesta política del partido hacia una repetición del referéndum, lo que consolidó al partido laborista como el partido de una futurible permanencia. Posteriormente, sería revelado que el ala más conservadora, cercana a Tony Blair y al sector pro-sionista del Partido Laborista, había estado saboteando y conspirando contra la dirección de Corbyn, del ala izquierda, por medio de una caza de brujas camuflada como “lucha contra el antisemitismo”. El propio Corbyn fue expulsado del partido en octubre de 2020 hasta que, visto el revuelo y la sangría de militantes desatada, se le volvió a aceptar.

A esta inacabable incertidumbre se le sumaba un contexto de creciente precariedad laboral. La precariedad de la clase trabajadora británica queda plasmada en una grave crisis de vivienda, como recogimos en nuestro anterior artículo, y un debilitamiento de largo recorrido del sistema nacional de salud (NHS). Aunque el posicionamiento brexiteer se suponía de derechas por su insistencia en el control fronterizo y por una cierta visión nostálgica del imperio británico, una parte significativa de los sindicatos y las organizaciones de izquierda se habían organizado alrededor de las campañas de Lexit (Left Brexit - Brexit de izquierdas) y “Leave Fight Transform” (LEFT). Estas defendían una salida soberana de la UE con y para la clase trabajadora, que permitiera la nacionalización y democratización de recursos estratégicos, una revisión de las políticas de interior (neoliberales) y exterior (imperialistas) y, en definitiva, un cambio en el modo de producción del país. Se puede encontrar el panfleto al respecto, “Brexit: Questions & Answers” del Partido Comunista Británico (CPB) traducido al español y publicado en Nou Treball.

El 31 de enero de 2020 el Reino Unido consuma su salida de las instituciones de la Unión Europea, y da comienzo un periodo de transición hasta el 31 de diciembre del mismo año, para ultimar la negociación de los acuerdos comerciales. La incidencia de la pandemia de COVID19 obstaculiza las últimas etapas del debate. Tras la primera ola de la pandemia, se retoman las conversaciones, en las que, después de meses de teatralizado conflicto, se oficializa el acuerdo de libre comercio entre el Reino Unido y la UE el 24 de diciembre. El resultado final de dichas negociaciones será analizado en nuestro siguiente artículo.

NOTA:
Esta primera entrega quiere ofrecer el contexto de la situación social y política reciente. Creemos que esta es una introducción ineludible para poder presentar con mayor claridad nuestro análisis, que se dará en un segundo artículo.

REFERENCIAS:

1. Mundo Obrero: “El Manifiesto del Partido Comunisto Británico” https://bit.ly/36V8G41

2. Mundo Obrero: “La crisis de la pandemia y la vivienda en el Reino Unido”
https://bit.ly/3aK6LAr

3. The Guardian: “Jeremy Corbyn accuses Labour officials of sabotaging election campaign”
https://bit.ly/3p8m637

4. Nou Treball: “Brexit: Preguntas y respuestas”
https://bit.ly/3q2hyMG

5. Esta primera entrega quiere ofrecer el contexto de la situación social y política reciente. Creemos que esta es una introducción ineludible para poder presentar con mayor claridad nuestro análisis, que se dará en un segundo artículo.

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