Extremadura, levántate y anda

Mari Carmen Muñoz es mujer, vive en el medio rural, es invidente y milita en el PCEMari Carmen Muñoz: 'He aprendido mucho en la actividad municipal pero he sacado un amargo conocimiento sobre lo que se podría conseguir y no se hace' El alcalde del PSOE en Jaraíz de la Vera se burlaba de la concejala invidente de Izquierda Unida

Rafa González 21/02/2021

Si tuviéramos que buscar una palabra para definirla sería luchadora. Mari Carmen Muñoz es mujer, vive en el medio rural, es invidente y milita en el PCE. Una combinación de factores que la sitúan como un ejemplo de lucha constante, tanto en lo personal como en lo político. A Mari Carmen, que regenta una casa rural y es madre de una familia numerosa, las barreras que le ha puesto la vida en vez de hacerla retroceder le han dado un impulso para buscar las opciones que le permitieran saltárselas para participar en la reivindicación de una vida digna para todos y todas. Gracias a su ejemplo de superación es frecuente encontrarse con ella en las movilizaciones que se dan por toda Extremadura, en jornadas de formación o desarrollando una excelente labor municipal fruto de la experiencia que adquirió en sus años como concejala de Izquierda Unida en la localidad cacereña de Jaraíz de la Vera.

Mujer, que vive en lo que denominan ‘la España vaciada’ y discapacitada, ¿cómo es tu día a día?

Cada día es diferente. Me ocupo de una casa rural. Ahora, en las olas de la pandemia, no hay trabajo pero en condiciones normales es muy estacional. En las temporadas vacacionales me exige mucho tiempo pero en el resto del año es una tarea muy llevadera que la puedes organizar como quieras. Aparte de eso, me dedico a algunas tareas domésticas: compra, cocina, limpieza. Aunque todo compartido con los demás miembros del hogar. En mi familia, formada por cinco hombres y yo, no hay ni por asomo machismo ni ninguna superioridad de nadie sobre nadie. Dedico mucho tiempo a leer noticias en periódicos online de izquierdas y para ampliar las miras intento ver el telediario. De television, veo la 2 de TVE. Me encanta leer literatura y pasar buenos ratos con las amistades.

¿Qué te llevó a acercarte a la ideologia comunista?
Desde bien niña observaba las injusticias con estupor, me producían pena y rebeldía Estuve interna en un colegio de la ONCE de los seis a los catorce años y hasta mis nueve años el colegio estaba regentado por monjas. ¡Ver allí tantas culpabilizaciones y humillaciones, tantas incoherencias, reafirmó mi personalidad agnóstica! Ya en el instituto me implicaba en las luchas del momento, como el conflicto del Sáhara o las huelgas de la enseñanza. Mis padres me sobreprotegían por mi discapacidad, quizá por exceso de cariño pero muy mal enfocado. ¡Cuánto daño hacen, sin saberlo, los padres que actúan así con quienes tenemos barreras, protegiéndonos de ellas en lugar de animarnos a superarlas! Esa sobreprotección y control provocaron que quisiera irme de casa porque quería ser yo misma, conocer el mundo y enfrentarme a él con mis posibilidades. Tuve que hacer un enorme sacrificio personal porque todo mi interés era haber estudiado Ciencias Exactas. Se me daban muy bien las mates y eran mi vocación pero si elegía Matemáticas debía estudiar en una ciudad en la que mis padres tenían amigos que me hubieran vigilado y protegido. Así que tuve que renunciar a lo que era tan importante para mí y me matriculé en Valencia en Físicas, que también me gustaban pero no era mi ilusión. Fueron unos años estupendos, donde también seguí, aunque no tan de lleno, la implicación social.

Cuando terminé la carrera me fui a Madrid, donde ya estuve más desligada de los temas sociales y políticos, debido quizá a los grandes cambios en mi vida, el trabajo, el formar una familia y creo que también fue porque era una etapa en que parecía que todo estaba bien, o casi todo, que ya se habían superado las lacras del franquismo y que había más justicia social. ¡Esa era la impresión bastante equivocada que tenía por entonces! Ya en el 98 habían nacido mis cuatro hijos y mi mundo transcurría volcada en ellos, no por sentirme obligada como mujer sino por propia decisión. Cuando nació el primero, aún estando en Madrid, pedí excedencia en el trabajo porque preferí estar con el bebé y disfrutar de su crianza. Después mi pareja consiguió un trabajo fijo en Extremadura y cuando debía volver a mi puesto de trabajo en Madrid elegí quedarme en Extremadura con mi familia y tuve que renunciar al trabajo externo. Pero ya en los primeros años de los 2000 volví a meterme más en los temas sociales y políticos. Me afilié al PCE en 2006 y tres años después a IU y poco a poco fui otra vez despertando mi conciencia social y participando de las pocas formas a mi alcance. Y así hasta ahora.

¿Por qué decidiste dar el paso y encabezar la candidatura de IU en tu localidad?

Hubo dos cosas muy simples que me movieron a ello. Una que fui a hablar con el alcalde y luego con el concejal de urbanismo para pedir algo muy necesario, que se cortara al tráfico diez minutos antes de la entrada al cole y diez minutos después de la salida en uno de los dos caminos de acceso al colegio porque era un camino muy estrecho por el que sólo cabía un coche y por él iban muchos niños andando, lo que era un peligro tremendo y un incordio cuando había charcos y los coches al pasar te ponían lleno de agua y barro. El alcalde no me hizo ni caso y el concejal de urbanismo, el mismo que luego fue alcalde socialista en mi etapa de concejala, dijo que eso era imposible porque se le quitaba negocio a un taller de coches que había junto al colegio. Ante esta incongruencia, organicé junto con una amiga una recogida de firmas, me enfrenté a padres que consideraban un derecho llevar o recoger a sus niños en coche, incluso la asociación de padres me quitó la razón para dejar libertad a quienes quisieran ir en coche. Discutí también con el jefe de la policía. Dijo que si nos molestaban los coches, que para él siempre tienen preferencia, que fuéramos al colegio por otro camino. Finalmente, al cabo de dos años de lucha por la causa, se corrigió el sinsentido: ahora, desde entonces, la policía sigue cortando el camino al tráfico a las horas de entrada y salida del colegio, como es lógico y necesario por el bien de los niños y niñas.

La otra pequeña circunstancia que me animó a presentarme a las municipales por IU fue que prohibieron a los niños jugar en un parque porque dos vecinos protestaban del ruido que hacían. Llegaban a insultarles e incluso más de una vez untaron el tobogán de aceite por la noche para fastidiarles al día siguiente. Esos personajes inhumanos consiguieron que los concejales llevaran al pleno el cierre del parque menos de12 a 18h. Entonces pensé que nuestros representantes municipales no defendían las necesidades de la gente, en este caso un espacio amplio y seguro donde los niños pudieran correr y jugar a gusto. Después me seguí interesando por el funcionamiento del ayuntamiento y empecé a ver tratos de favor, incompetencia y desidia... Una concejala se hizo un chalet en un espacio protegido, la gestión del agua se había privatizado… La asamblea de IU de Jaraíz estaba por entonces muy inactiva, pues la única concejala que teníamos acabó muy quemada, además de que en 2007 ya no se consiguió representación de IU, por lo que si quería que IU presentara lista debía lanzarme y atreverme a formarla. Fue más el corazón que la cabeza, pues si me paraba a pensarlo me entraba un miedo tremendo ante algo tan desconocido y en condiciones tan adversas, con unos políticos por lo general interesados y mangoneadores en muchos casos, buscando llegar al gobierno. Pero empezamos a ilusionarnos, a verlo posible, a querer cambiar el mundo. En 2011 conseguimos dos concejales. Creo que fue porque la gente nos conocía y nos apreciaba como personas y porque querían cambios. No porque en este pueblo abunde la gente de izquierdas, muy al contrario. Creo que mucha gente con conciencia social y medioambiental habrá comprobado que los gobiernos municipales no siempre trabajan para el bien general. ¡Es una buena razón para implicarse en la política municipal!

Necesitamos una atención para la dependencia de calidad y pública

¿Cómo han sido tus años de concejala?

Algunos de mis compañeros de la corporación, por propuestas o ideas que no les gustaban, me han tratado muy mal, me han faltado al respeto, se han burlado de mí, me han acusado con falsedades. Siempre he respondido con argumentos. Nunca entré en su lenguaje porque soy una persona tranquila y respetuosa. Muy a menudo es indigno el ambiente político en los plenos y comisiones de este ayuntamiento. Dedican gran parte del tiempo a echarse en cara cosas pasadas unos partidos a otros y a acusarse personalmente en lugar de debatir sobre necesidades de la gente o mejoras, en lugar de instruirse para votar en conciencia. En cambio, con los trabajadores municipales lo he llevado muy bien. He dedicado muchísimo tiempo y esfuerzo a estudiar documentación ante cada propuesta municipal. He llevado muchas mociones al pleno, sugerencias y protestas. Fruto de tanta lucha fueron algunas cosas, muchas menos de las que se intentaron. Se estableció un turno de palabra para el público en los plenos, se paralizó una privatización encubierta de un establecimiento municipal, se abrió una bolsa de trabajo con criterios sociales y se bajaron los sueldos de los concejales liberados y las retribuciones municipals. Pero no fueron posibles cosas como poner en marcha la política ambiental, remunicipalizar el agua, reducir los consumos municipales y tantas otras. Ha sido una etapa de ocho años muy intensa, donde he aprendido mucho pero de la que he sacado un amargo conocimiento sobre lo que se podría llegar a conseguir y no se hace.

¿Tengo entendido que el alcalde del PSOE te lo ponia difícil, aprovechándose de tu discapacidad?

Sí. Este personaje llegó a burlarse de que yo no podría ver los planos de una documentación que solicité en lugar de explicármelos aunque fuera por encima. Nunca me facilitó las cosas para compensar mis dificultades e impidió que pudiera ir acompañada de una persona de apoyo elegida por mí para consultar documentación, hasta que se vio obligado por un organismo oficial. !Debería estar prohibido que cargos públicos puedan tener esos miserables comportamientos!

¿En qué movimientos sociales estas luchando ahora?

En movimientos ecologistas, en la Plataforma por un Tren Público, Social y Sostenible, en movimientos por la defensa de las pensiones públicas y en las causas que van surgiendo, como la sanidad pública y la educación pública, en cualquier lucha por una vida digna.

¿Como percibes la situación de las personas que tienen discapacidad y viven en el medio rural?

Para los ciegos, aquí el principal problema es que no hay transporte público. Eso me limita mucho. En cuanto a la accesibilidad en la movilidad, se van quitando las barreras urbanísticas. La movilidad en la naturaleza la tengo complicada, si no fuera por los amigos o gracias a mi perra guía. Una cosa buena de las zonas rurales es el silencio y la tranquilidad. Para los ciegos, el ruido fuerte es como la niebla para vosotros.

¿Què medidas crees que se podrían aplicar para seguir mejorando la vida de las personas discapacitadas?

Una atención a la dependencia de calidad y pública. Más adaptaciones de los puestos de trabajo a diferentes discapacidades. Y para los niños, más educación especializada pública, combinada con la enseñanza integrada.

Por ultimo, ¿alguna propuesta al PCE para mejorar la difusión de sus ideas entre las personas invidentes?

Sí. Agradecería mucho que Mundo Obrero me lo mandaran en un formato digital, con lo cual sería accesible para nosotros y nosotras.

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